8M-8A: 5 meses para la Historia - Mendoza Post
Jueves 9 Ago 2018
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

Pasaron cinco meses exactos entre el día internacional de la mujer con la movilización reclamando la legalización del aborto y este 8 de agosto con la sanción del Senado sobre ese pedido multiplicado por miles y rechazado por otro tantos argentinos.

Aquella manifestación de marzo provocó la decisión política del presidente Mauricio Macri para habilitar por primera vez la discusión parlamentaria sobre el asunto negado hasta ese momento.

Mirando más ampliamente, pasaron 13 años de la primera presentación de un proyecto de legalización del aborto en el Congreso y en 17 horas de debate cerró un ciclo.

Fueron 38 votos en contra, 31 votos a favor y 2 abstenciones, es el resultado seco de un debate que deja un saldo agrio.

La Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la derrota legislativa se siente fortalecida en la movilización desplegada en este periodo.

Y los sectores fragmentados de la sociedad que encontraron en la resistencia al aborto el factor aglutinador bajo la consigna "salvemos las dos vidas" tendrán un tiempo para proclamar el triunfo parlamentario. 

Quizá algo de ese regocijo se vea el sábado en la asunción del nuevo arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo donde se presume una fuerte convocatoria de fieles católicos en el santuario de El Challao.  

Sensasiones y conclusiones

Las conclusiones son múltiples, pero quedó una sensación que el Senado fue el espejo en el que nos miramos socialmente después de ver lo sucedido durante estos cinco meses intensos y reverdecidos.

Es decir un problema enraizado en la sociedad que se convirtió en un desafío político a resolver más complejo para la dirigencia política y partidaria.

Estamos frente a una nueva expresión política. Es el feminismo, una facción social que tendrá un reflejo político y que atravesará las estructuras partidarias.

Porque finalmente lo personal es político como dice el lema feminista de los años '70.

Se notará esto con la despenalización del aborto que ocurrirá con la reforma del Código Penal Argentino en el mismo Congreso de la Nación.

Se notará al transparentarse la "guía técnica" de la ministra Elizabeth Crescitelli de Mendoza que no es más ni menos que el protocolo de aborto no punible.

Se notará con los médicos aborteros que montan su negocio en base a la desesperación de mujeres porque quedarán en evidencia cada vez más.

Las iglesias cristianas, la Catolica en particular, deberán contener la inquietud de sus fieles mujeres, las más jóvenes sobre todo, porque así como se vieron muchas celestes, las hubo verdes también camufladas entre la movilización.

Ayer trascendieron historias familiares donde madres criadas en familias católicas y tradicionalistas terminaron acompañando a sus hijas a la Plaza Independencia con sus uñas pintadas de verde.

No fue ley, cerró un capítulo, pero no se abortó la historia, ni el debate público.