Una famosa cantina y un bar se fusionaron con este resultado en Ciudad

Dos mendocinos emprendedores se animaron darle forma a un nuevo emprendimiento.

Una famosa cantina y un bar se fusionaron con este resultado en Ciudad

Por:Patricia Losada
Periodista

La reconversión de un negocio o la fusión de dos emprendimientos salvaron a muchos comerciantes, de variados sectores, a seguir en pie a pesar de lo mal que la pasaron durante la pandemia. Por esas estrategias comerciales, este verano se podrá disfrutar de nuevas propuestas, sobre todo, gastronómicas.

Un ejemplo de emprendedores que siguen apostando es La Cantina del Juglar (Irigoyen 27, Ciudad), que hace poco nació de las ganas de unir esfuerzos y proyectos de dos mendocinos emprendedores, dispuestos a seguir remándola: Horacio Clerici y Jonathan Moyano. Ellos se fusionaron y ahora siguen juntos una nueva propuesta para los que gustan de la buena comida, la música y la cultura.

"Yo tenía a cargo la cantina del club Talleres y debido a cambios en la conducción del club, y un poco por la situación de la pandemia, tuvimos que dejarla y buscar otra alternativa para seguir adelante", explicó Horacio, quien desde setiembre está junto a su nuevo socio, Jonathan, al frente del concurrido restó bar que funciona en el lugar donde estaba El Juglar, propiedad de Jonathan, más conocido por "Jhony".

Los clientes se mantienen

La estrategia comercial fue buena y da resultados hasta ahora, ya que sirvió para unificar la clientela de los dos bares. En su página de Instagram, se puede constatar la alegría que provocó la apertura de este espacio renovado, donde se puede comer desde carne mechada con papas al horno, hasta una rica hamburguesa con cerveza artesanal.

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Además, los fines de semana siempre hay un toque de una banda o un espectáculo musical. También las altas paredes de esa especie de casona antigua con un patio de baldosas blancas y negras, sirven como soporte de diferentes muestras fotográficas de autores locales y hasta hay un mural que forma parte de la estética del ambiente, muy frecuentado por jóvenes, familias y vecinos de la zona.

"La pandemia nos atravesó a todos y más a los que estamos en el sector privado. Nos hizo mucho daño los 4 primeros meses e incluso hasta ahora estamos recién armándonos. La gastronomía fue muy castigada porque el consumo bajó, los costos son altos para mantenerse y a eso hay que sumar la situación económica que se vive", se lamentó Clerici.

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Lo bueno de esta situación es que, en muchos casos, se unieron las ganas y la experiencia, para afrontar al menos este verano donde las restricciones ya no son tantas.

"La idea que tenemos es ofrecer una comida criolla, casera, y sumarle lo que ofrecía antes Juglar, como pizzas, hamburguesas, papas, y buena música. Queremos que la gente la pase bien, disfrute de un espectáculo y de un variado menú. Y también brindamos la posibilidad de que pueda pasar la gente y tomarse algo en el patio que tenemos que está abierto todos los días. No es necesario sólo venir a comer sino también a pasar un buen rato con un trago o lo que deseen", contó Clerici. 

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