El sobrino de Leonardo Hisa, en la mira de los Carleti - Mendoza Post
Martes 20 Mar 2018
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

En la noche de este lunes, hace apenas unas horas, cientos de personas se congregaron en la intersección de las calles Pellegrini y San Martín de Tunuyán a efectos de marchar pidiendo justicia por la muerte de  Norma Ethel Carleti Ferrari.

Allí, fueron encendidas 55 velas que representaron las 55 heridas que recibió la mujer la ingrata madrugada del lunes 5 de marzo, horas antes de presentar tres denuncias cuyo destinatario sería su exmarido, Leonardo Hisa, hoy preso y sospechado de ser instigador de su asesinato.

En el marco del emotivo evento, la familia de la mujer reveló el enorme temor que esta ostentaba y que la habría llevado a tomar medidas de extrema seguridad. 

La nuera de Carleti, anoche en plena marcha

Una de ellas fue la de colocar tres cerrojos en la puerta de su propia habitación. También el hecho de contratar a un especialista que la ayudara a instalar tres cámaras de seguridad en su casa.

Entretanto, un nuevo nombre apareció en el firmamento judicial, alguien que hasta el momento casi no había sido tenido en cuenta. Se trata de Emiliano Campos, escribano de la familia y hombre de confianza, tanto de Hisa como de Carleti.

Ver además: "Acá se planeó el crimen de Norma"

Su nombre cobró relevancia el fin de semana —en realidad, el Quincho del Post ya lo había expuesto— ya que el sábado pasado la puerta de su estudio apareció pintada con una leyenda incriminatoria: "Acá se planeó el crimen de Norma"

Ciertamente, Campos declaró en el expediente de marras el primer día y contó cómo se enteró del crimen. Posteriormente, lo habría llamado a Juan Carlos Guerrero, padre de tres de los implicados por el caso, para que le de ayuda y consuelo a Hisa.

Las pintadas en el frente del estudio de Campos

Acto seguido, el escribano —que es sobrino de Hisa— desapareció por completo del caso. Ello hasta que aparecieron las pintadas referidas, que lo descolocaron por completo.

El Post tuvo una breve comunicación con Campos, en la cual admitió estar sorprendido por el ataque: “Yo no se de dónde viene, por eso hice la denuncia en la justicia que es lo que corresponde en estos casos”, sostuvo escuetamente.

Ver además: Le rechazaron el pedido de prisión domiciliaria a Hisa

-¿Qué declaró en el expediente?

-No puedo decirlo porque violaría el secreto de sumario. Solo diré que mi intención no ha sido embarrar la cancha ni mucho menos. Me llamaron a declarar por teléfono y no necesite que me mandaran una cedula. No me amparé en mis fueros ni en el secreto profesional.

A pesar de la cerrazón de Campos, este diario pudo saber que sus sospechas recaen sobre la política, más específicamente el kirchnerismo. Allí aparece la sombre del hijo mayor de Carleti, un supuesto militante K.

Leonardo Hisa es hoy el principal sospechoso de haber instigado el crimen de su mujer

Respecto de los vínculos familiares, el escribano asegura a sus íntimos que tenía el mismo trato de cercanía, tanto con Norma como con Leonardo. A ambos los conocía de toda la vida, pues supo manejarles todas las cuestiones profesionales, desde el preciso momento en que se recibió de escribano.

Ello fue así incluso después de la controvertida separación de la pareja: uno y otro seguirían llevando sus trámites profesionales al estudio de Campos.

Así, en medio del dolor que asegura que lo embarga, el hombre intenta develar quién fue el que pintó el frente de su oficina.

Es una cuestión que lo atribula en demasía. “Lo han hecho muy rápido, y una persona con práctica, no ha sido un improvisado, no ha sido orquestado, y ha sido de día. En horas de la mañana del sábado. Lo hicieron y sacaron fotos desde un auto”, advierte Campos a personas de su entorno.

La familia de Norma Carleti aún guarda algunos secretos acerca de la relación de ambos

En el contexto referido, el fiscal Adrián Frick decidió releer el testimonio aportado por el escribano, por si acaso aparecieran fisuras y contradicciones con sus declaraciones públicas de las últimas horas.

¿Será el eslabón que falta para terminar de entender el crimen de Carleti? ¿Acaso su asesinato se planificó en el estudio de Campos? Son preguntas que hoy flotan en el aire y que, por ahora, no ostentan más que especulación y presunción. 

No parecen casuales, en tal sentido, las palabras del abogado querellante Víctor Abalos: "El circulo no se cierra con las cinco personas detenidas".

Como sea, entretanto el fiscal intenta apurar los tiempos, a sabiendas de aquella célebre frase que reza: "Tiempo que pasa es verdad que huye".