Quincho: Cerrar Mendoza el finde, la presión sanitaria, las opciones de Suarez - Mendoza Post
Post: Mendoza PostDomingo 13 Sep 2020Domingo, 13/09/20 atrás

"Gracias a Todes..." "Mil gracias... Siempre vamos a estar agradecides al pueble que nos vota eternamente..."

El discurso, emocionado y repleto de aplausos bajaba desde el pequeño TV de 14 pulgadas colgado en una pared blanca, impoluta. Julián abrió los ojos de a poco... En segundos, el monitor cardíaco y el respirador mecánico taparon el barullo de la TV. Quiso tomar aire con toda la capacidad de sus pulmones y se ahogó... Trató de quitarse la mascarilla, pero sus brazos estaban precintados a la cama de hospital... ¡Mierda! ¡Tengo coronavirus...! ¡Me internaron...! pensó a la velocidad de la luz.

Clavó los ojos como platos en la TV. Florencia Kirchner con la banda presidencial y su hermano Máximo Vicepresidente agradecían a la multitud. Cristina estaba jurando como Ministra Plenipotenciaria de Gabinete y Sergio Massa, como jefe de algo. Macri y una persona idéntica a José Luis Ramón, ataviado con esmoquin y una remera de Galimberti y emponchado hasta la melena, aplaudían a rabiar. Mauricio se agachó para hablarle a Pato Bullrich.

- Cashate Pato... imagínate si este quilombo nos tocaba a nosotros de nuevo... re-mal...- hacete la boluda y aplaudí...-

Julián entró en pánico. El monitor cardíaco empezó a reflejar sus pulsaciones a mil. No sabía qué hacía ahí... quiso gritar otra vez, y apenas si pudo exhalar el aullido mudo de los muertos. Estaba por entrar en el vacío total. Trató de arrepentirse rápido de sus pecados. No era un practicante católico, pero de chico le habían bautizado y había llegado hasta la comunión. Le pareció ver la figura del Apóstol Bonarrico en la puerta de la habitación y casi le da un paro.

- Esto es una pesadilla... Florencia no puede ser presidenta... yo no tengo coronavirus... es la fiebre...- se dijo a sí mismo y trató de calmarse. Buscó con la vista señales humanas, su celular, restos de comida... su ropa... algo... y no encontró nada. Estaba entubado. ¿Habría tenido un accidente? Lo último que recordaba era haberse cocinado una polenta con salsa y salchichas polacas en la cena, a las apuradas. Se la había bajado con un Atamisque sin etiquetar que le habían mandado unos amigos de Godoy Cruz.

"¿Habré salido?" "¿Me fui de parranda ilegal?" - pensó. No sentía las piernas. Florencia seguía saludando a les pibes y el corazón se le escapó a correr como una locomotora. Empezó a sonar una alarma que no le tranquilizó en absoluto. Entró una enfermera, morocha y robusta, con una jeringa de 40 centímetros en la mano.

- ¡Un juez! ¡Que venga un juez! ¡Dónde están Cornejo y Venier! ¡Dónde están los peronistas perdonables! - grito Julián. Estaba teniendo una alucinación gorila. La enfermera le contestó:

- Están presos, o exiliados compañero... cállese y haga caso... que es 10 de diciembre de 2027 y la compañera Presidenta Florencia está decretando el fin de la pandemia y la cuarentena- le dijo la enfermera, que se dio vuelta y mostró su rostro: ¡Era Hugo Moyano! ¡Repleto de rímel y pestañas postizas! Julián quiso decir algo, pero de inmediato sintió el acero ardiente de la aguja penetrando piel y músculos hasta los huesos.

- Quedate tranquilo pibe... es la vacuna del Laboratorio Popular BurundangArg... va como piña... te vas a curar...

El gordo perdió la conciencia. Sintió que se hundía suavemente en un pozo negro, aceitoso y helado.

Se despertó horas más tarde tiritando de frío y en bóxer a los pies de su cama. Se levantó, aterido y confundido. Cerró la ventana que había quedado abierta en la noche, miró la fecha y respiró de alivio. Tuvo un pensamiento único mientras trasegaba a borbotones una jarra entera de limonada con menta y jengibre:

- Nunca más me quedo mirando películas de terror después de cenar...-

A la mañana siguiente lo llamó al Ruso, para contarle su pesadilla.

...

Con las primeras luces del día Julián se había puesto a amasar. No le gustaban ni medio las versiones que le llegaban desde afuera. Y siempre que había "mal clima", se exorcizaba con pizza o pasta y Santo Remedio. Dejó el bollo levando y se dedicó a preparar los rellenos y las salsas para la variedad de pizzas que serviría por la noche, para sus amigos. Le habían pegado muy duro las historias de terror de las últimas horas. Desde la peregrinación por una cama para Dimi Bass, pasando por la abuela cuyo cadáver entregaron y resulta que estaba vivía en la clínica Santa María, o los pedidos desesperados de médicos y enfermeros para que la gente se guarde y deje de salir a hacer "alpedismo", saturando después hospitales y terapias intensivas de gente contagiada.

Arriba, primer levado del bollo. Abajo, la auténtica prepizza del quincho.

- Ruso... esto ya me parece un espanto...- le dijo a su amigo de los negocios, que le respondió con tranquilidad.

- Sabés qué pasa... nadie sabe bien qué hacer. Nadie tiene "la receta" porque si no ya la habría aplicado. Por eso el margen de error es tan grande. En Mendoza sobran camas para tratar a los enfermos leves y moderados de coronavirus. Pero nadie pensó que íbamos a tener tantos casos tan graves. Entonces faltan profesionales y equipamiento de terapia intensiva... y sí... falta... ¿si debieron comprar antes? Y... es la Argentina... y es el Estado. No podés aplicar la misma receta que Suecia.

- ¿Por qué Suecia?

- Porque a través de unos amigos me enteré que el gobernador le prestó muchísima atención a un reportaje que le hicieron al epidemiólogo Martin Kulldorf, de Harvard. Un sueco, uno de los científicos más importantes del mundo.

- ¿Y qué dice?

- Que es inútil demorar la inmunidad de rebaño... Y que los confinamientos a esta altura no sirven para nada.

- Mamita...

- Si, llamá nomás a tu mamá... que esto viene terrible...- cerró el Ruso.

...

La cena estaba servida. Julián se había lucido con variedad de pizzas. Una tropical, con rodajas de ananá, naranjas, y azúcar negra sobre el jamón y la muzzarella, otra "al ajillo" con rodajas de tomate, la clásica de jamón crudo, rúcula y cherries, una fugazza rellena muy contundente, y una "pizza negra" que armaba con hongos de pino, tiritas de berenjenas, polo rosso y aceitunas negras. Para los clásicos, había dejado una especial de jamón y morrones. Por supuesto, no faltarían en la mesa un par de botellas de Doña Paula 1100. El aroma profundo de tomates frescos, albahaca, ajos, pimientos y levadura inundaba el ambiente. Ludovico, el más PRO del grupete, estaba muy preocupado. Tenía un largo listado de amigos y amigas esperando hisopados, resultados, o una cama en algún lado.

- Omar... ¿Qué va a hacer Suarez? Los hospitales y las clínicas tienen saturadas las terapias intensivas. El personal médico y sanitario está diezmado de contagios y aislados. Lo del Dimi Bass esperando por una cama fue penoso... hay un audio de una médica del Hospital Español contando que no atienden a nadie que no sea asociado... ya pasamos los 14.000 casos en un puñado de días... En el flujo de la información a los pacientes pasa cualquier cosa. Las redes sociales están saturadas de testimonios de gente esperando que los llamen, o poder conectarse con los 0800...- dijo, mirando con ansiedad sin disimulo a su amigo, el radical de la mesa. El aludido terminó su porción de pizza luchando con un "rulo" rebelde de muzzarella, y se dispuso a contestar en orden.

- Olvidate de volver a fase 1. Rodolfo no lo va a hacer. Está convencido que cerrar todo no dará ningún resultado más que la ruina, en tanto la gente se siga juntando de modo ilegal, y yendo todo el tiempo a los "permitidos". Tengo amigos y conocidos grandes, más de sesenta, algunos de grupos de riesgo, que no se privan ni un solo día del "cafecito". Van los tres días que le permite el DNI. Los jóvenes... bueno... escuchá este dato. De las 3.800 multas que lleva en estas semanas la Ciudad de Mendoza por el distanciamiento, el barbijo, o el DNI, el 80 % son personas de 18 a 40 años. Es casi el mismo rango etario en el que se producen los mayores contagios...

La llegada de los primeros cascos de ventilación.

- ¿Y? ¿El gobierno qué va a hacer? - insistió Julián. El Omar largó lo que tenía.

- Ya hay un borrador del "alarma sanitaria". Lo han revisado algunos intendentes. Lo hizo circular el propio Rodolfo. La idea es "bajar la persiana" de Mendoza por completo desde las 18:00 del viernes hasta el lunes por la mañana. Hay ideas divididas. Hay quienes dicen que con arrancar el viernes a las 20:00 estaría bien. Durante la "queda", sólo funcionarían los servicios esenciales como farmacias, supermercados, expendio de combustibles... alimentos... qué se yo lo básico... y cerrarían todo lo otro.

- Impensable... no se puede cerrar nada... los comerciantes están muy mal...- acotó el Ruso, con una porción de la pizza de ananá recién aterrizada en su plato.

- Bueno... pero hay que darle un gesto también al sistema sanitario que está casi rebelado. Los directores de los hospitales empezaron a "cortarse solos" y hablan en los medios sin pedir permiso. Y esos son los coroneles del sistema. Los que se están comiendo toda la pandemia de frente con un escarbadientes, un inflador y un barbijo.

- No exageres...

- Ya sé... lo que te digo es que esto no es el primer mundo y hubo que salir a comprar de todo. Además, la idea del "alarma sanitaria" al estilo "toque de queda", no es sólo cerrar los fines de semana. Lunes a jueves seguirían funcionando las compras y el esparcimiento por DNI. El viernes sería "free" y podrían salir todos, unos a la mañana y otros a la tarde, como los domingos. Y sábado y domingo... quédate en casa.

- ¿Y eso sirve? - preguntó Julián, mientras servía otra ronda del Doña Paula 1100.

- Te insisto... hay que parar las reuniones clandestinas tratando de afectar lo menos posible el comercio. La mayoría no abre los domingos y hacen "sábado inglés". Sí se verían afectados los restaurantes. El tema es que no todos los intendentes estarían de acuerdo. Sebastián Bragagnolo en Luján y Gustavo Soto en Tupungato ya zapatearon fuerte para que no les cierren el turismo interno, que de paso... para familias sigue vigente. Sí bancarían Ulpiano, Tadeo, Orozco, y Marcelino. Han estado hablando entre ellos.

El día de las nuevas restricciones, 2 de setiembre.

-¿Y Stevanato? - quiso saber el gordo.

- Matías va a acompañar las medidas razonables que descongestionen esto. Él mismo está gestionando la emergencia, porque incluso en la Municipalidad tiene muchos contagiados. Ha puesto un par de enfermeras municipales a llamar todo el tiempo a los enfermos de la comuna, para que se sientan acompañados. Tienen suerte. A pesar de que la guía de prácticas del ministerio dice que hay que llamar determinada cantidad de veces a los pacientes, la verdad es que en muchos casos eso no ocurre...- dijo Ludovico. Los amigos le miraron con curiosidad.

- ¿Desde cuándo sabés de peronismo?

- ¿Yo? ¡Todos los argentinos sabemos de peronismo!

- ¡Jajajajajajajaaaaa!

- Bueno... a ver... y esa "alarma sanitaria..." ¿Cuándo la aplican? - insistió Julián.

- No está decidido. Van a ver cómo les va esta semana. El decreto actual vence el 22. No tendría mucho sentido cambiar ahora... además... depende un poco de lo que ocurra el fin de semana que viene, hasta el lunes 21... Acordate que es el Día del Estudiante. Si los pibes se "guardan..." a lo mejor no es necesario aplicarla. Pero si el lunes es un descajete de gente en los parques, en los cafés y restaurantes, en los espacios verdes... y sí... tené por seguro que el martes 22 amanecemos con esa restricción...- dijo el Omar. - Y también está la posibilidad de que Alberto finalmente nos mande para atrás por la curva de casos... y nos meta a todos aislamiento completo...- razonó.

Julián se había quedado enganchado con lo del Hospital Español.

- ¿Qué es eso del Hospital Español? ¿No atienden a nadie más? - preguntó. El Ruso tenía la información.

Elocuente cartel en el Hospital Español.

- No exactamente. Hubo un audio de una médica anunciando que no se atendería sino a los asociados. Cierran las puertas para todas las obras sociales. Un amigo habló con Walter Vázquez, el director médico. Parece que el hospital está casi al 100 % en camas comunes, tanto como de UTI. Y la prioridad la deben tener los socios del Hospital. Sólo van a atender emergencias de vida, sin importar quién financie. Pero sí. Cada quién a arreglárselas con su obra social. Al Dimi Bass le consiguieron cama después de remar un montón. Fijate cómo será la congestión que a un intendente importante que es medio pariente político del Dimi, lo llamó un amigo que se iba de alta para ofrecer la cama que estaba ocupando. Pero al final le dieron otra, aunque no en el Hospital Del Carmen. El Mario Campos, de Seguridad de la Capital, también la pasó pésimo. Aunque había mejorado un poco y parece que en horas lo trasladarían a un hotel...- contó.

Los amigos se sumieron en silencio mientras terminaban la cena.

- A ver... esta semana, llegan los otros 90 cascos de ventilación, terminan de equipar la Sala de IMPSA, con lo que ahí podés meter a otras sesenta personas en camas de mediana complejidad de terapia intensiva... están los respiradores nuevos, el equipamiento que llegó...- trató de ponerle onda el Omar.

- ¡Y los médicos venezolanos...! - interrumpió Julián, y los amigos brindaron con aplausos por la hospitalidad argentina.

- Hay un lío con eso...- advirtió Ludovico.

- ¿Con los venezolanos?

- No por ellos en sí. Si no porque hay un grupo de unos 40 estudiantes de medicina de la UNCuyo, que están en sexto año, y no se pueden recibir porque no pueden hace las rotaciones en los hospitales que están hasta las manos de coronavirus. Parece que no les dejan hacer las prácticas en simuladores, ni en centros de salud donde no hay Covid-19. Los estudiantes de la Universidad Mendoza y la del Aconcagua estarían en la misma situación.

- ¿Y entonces?

- Nada... veremos... está zapateando de lo lindo...- contó.

...

La cena fue llegando a su fin. Julián había cocinado un flan de coco riquísimo. Luego vinieron el café, y el consabido Jack Daniel's. El Ruso y Julián se quedaron conversando.

...

- ¿No pasa nada con la política?

- No. Mendoza es una caja de resonancia lejana de lo que pasa a nivel nacional ahora entre Alberto y Rodríguez Larreta. De hecho, el Rody fue uno de los que llamó al "pelado" para ser solidario. Está hinchado las pelotas con el gobierno nacional.

- ¿Por la deuda con el Banco Nación?

- Exacto. Llevan meses negociando, y se la siguen descontando. Hace poco hubo una reunión política para cerrar el tema, con foto y buenos modales y todo, y nada. Cuando el gober habla con el Banco Nación, le dicen que no hay "autorización política".

- Qué difícil época para el peronismo mendocino... reconstruirse en medio del ánimo adverso...

- Y sí... fijate la encuesta que hicieron los cordobeses. Mendoza es la provincia más "anti k" del país. En un peronismo que se acomoda y donde Anabel tiene todas las llaves. Aunque guarda, que Emir Félix está midiendo muy bien en Gran Mendoza.

- ¿Medir bien en una provincia anti K?

- "Anti K" no es antiperonista. No te confundas. Alberto cayó en su imagen entre los mendocinos por Portezuelo, y porque Cristina no goza aquí de simpatía.

- ¿Y entonces?

- Nadie capitaliza ese "anti kirchnerismo" vinculado a "mendocinismo versus centralismo porteño". Sólo los del MendoExit, y habrá que ver si son capaces de generar músculo el año que viene. Yo, si fuese dirigente del PJ, ya mismo les financio todo lo que necesiten. Le sacan votos a Cambia Mendoza.

- ¿Y si fueses Cornejo?

- ¡Ya mismo arreglo con ellos, y van en la lista! Pero sin exagerar, que los cargos hay que ganárselos...

- Che... pobre tipo este Diego Aliaga...

- Y sí... un espanto. Pero se sabía que esto no era una cuestión normal. A mí no me huele a secuestro de ninguna manera posible. Era un asesinato desde el día uno. Lo que te digo es que el día que el periodismo o algún legislador pesquen la agenda de este señor, algún que otro vecino de la Quinta Sección que le compraba televisores enormes que llegaban "free tax", se va a pegar un susto padre.

- Si fuera sólo eso...

- Tenés razón. Pero es la víctima. Lo mataron... Y la verdad es que nadie merece terminar la vida así, por la guita que fuere.

...

El silencio ganó la noche. En minutos, los amigos desaparecieron en el sentido estricto de la palabra. Julián manoteó un libro al azar en su biblioteca. Crímenes Imperceptibles, de Guillermo Martínez, le mantuvo en vilo hasta que le ganó el cansancio.

...

(*) Nota del autor: "El Quincho del Gordo Julián" es una columna política que describe la realidad mendocina y se publica desde 2008. Desde diciembre de 2014 pertenece al diario Mendoza Post. Los personajes y las situaciones son ficticias. La información periodística y las recetas gastronómicas son reales. Ante la pandemia de covid-19 hacemos esta aclaración, ya que la columna y el diario han sido criticados en nuestros posteos de Facebook por "hacer reuniones de amigos", que están prohibidas por el decreto 1078 del gobierno provincial, hasta el 22 de setiembre.