Cómo se resolvió el día más intenso por la reforma de la 7722 - Mendoza Post
Martes 17 Dic 2019
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

Una de las jornadas más tensas y preocupantes se vivió dentro y fuera de la Legislatura por las manifestaciones de grupos de izquierda que sostuvieron durante siete horas bloqueadas las salidas de la casona de Peatonal y Patricias Mendocinas.

Esta situación tensa fue en ascenso mientras los manifestantes se enteraban que no se trataría el proyecto de reforma de la ley 7722 impulsada por el gobernador Rodolfo Suarez, calificada como "antiminera" por los mineros o la "defensora del agua" según los militantes "ambientalistas", y de la izquierda, en grupos de presión política y social.

Fue a partir de las 11 de la mañana que los activistas decidieron cerrar las vallas que "protegían" a la Legislatura de la protesta para convertirla en una "jaula" para los legisladores, el personal parlamentario y los periodistas que se encontraban en el edificio cubriendo el análisis del proyecto de reforma de la ley. Mientras desde la calle , en especial por Patricias Mendocinas avisaban: "¡No sale nadie hasta que archiven la ley!", gritaban los grupos que presionaban.

La protesta se hizo sentir cuando salieron los legisladores bloqueados.

Entre los centenares de manifestantes se diferenciaron los asambleístas que dominaron la voz de protesta y los sectores de izquierda que fueron los que presionaron las vallas para terminar generando el encierro de las personas dentro de la Legislatura.

Después de una ardua negociación en la que participaron el vicegobernador Mario Abed, y el radical Alejandro Diumenjo por un lado y por otro lado el senador de izquierda Lautaro Jiménez.

A las 14,40 salieron los empleados y los periodistas por la vereda de calle Patricias Mendocinas y quienes estaban en el anexo de la Cámara de Diputados también fueron liberados del bloqueo.

Pero los legisladores y legisladoras permanecieron y el encierro se prolongó hasta las 18,30 que continuaron con las negociaciones para que otras 300 personas salieran por la puerta principal de la Legislatura por donde salieron los parlamentarios.

En los recintos institucionales se vivieron momentos de nervios por la imposibilidad de salir y con urgencias como la descomposición de una legisladora y otras que necesitaban salir para atender a sus hijos.

La mano protestante como imagen de querer parar la reforma de la 7722.

Mientras afuera había debates de cómo actuar sabiendo que había un grupo de choque de Infantería de la Policía dentro esperando actuar.

De hecho en un momento del mediodía un oficial a cargo del operativo instruyó a las personas que querían salir a prepararse para una situación de acción disuasiva y represiva con el uso de gases lacrimógenos ("agresivo químico", según describió el oficial).}

Finalmente primaron las tratativas para terminar con el conflicto.

Quedó en el cedazo el poder de la movilización de la protesta, la acción racional de algunos legisladores, y dos delitos que se cometieron de acuerdo a la advertencia de los mismos parlamentarios contra ellos y su labor: coacción y privación ilegítima de la libertad.

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