Condenan a un abogado por una estafa millonaria a una mujer en Guaymallén

Miguel Ángel Abasolo fue sentenciado a prisión en suspenso, inhabilitación por seis años para ejercer y tiene que devolverle millones de pesos de un terreno que le timó a su legítima dueña, quien tiene una enfermedad terminal.

Condenan a un abogado por una estafa millonaria a una mujer en Guaymallén

Por:Leonardo Otamendi
Editor Post

"Se hizo justicia", dijo una mujer de 62 años que fue estafada por un abogado de Mendoza en 2015 con un terreno que valía 3 millones de dólares. El letrado recibió la pena de tres años de prisión en suspenso, seis de inhabilitación para ejercer y la inhibición de sus bienes porque debe devolverle a la damnificada el valor actualizado de la propiedad que ella perdió en una trámite oscuro.

Miguel Ángel Abasolo es el abogado. Su víctima. Rosa Gulino, una mujer que padeció desde 2015 todo tipo de vueltas y amenazas, según le contó ella al POST. Además, considera que la estafa que sufrió la enfermó y hoy es electrodependiente y víctima de una enfermedad terminal. Por ello, es que lo que buscó todos estos años es justicia por encima de la correspondiente compensación económica por el engaño que sufrió.

La historia de Rosa Gulino con el terreno que heredó de su padre comenzó en 2012 y finalizó el pasado jueves 14 de diciembre con la sentencia contra el abogado Abasolo.

La mujer y dos hermanos heredaron una serie de propiedades, entre ellas un terreno de 5 hectáreas (51.324 metros) más otros 2.000 metros cuadrados ubicado en Carril Godoy Cruz esquina Sánchez de Rodeo de la Cruz. Este terreno fue valuado en aquel momento en 3 millones de dólares, 13 millones de pesos de aquel momento.

Los tres hermanos comenzaron los trámites sucesorios. "Abasolo era el abogado de la hermana, yo tenía a otro abogado y no nos poníamos de acuerdo. Pero logramos en una conciliación el 12 de agosto de 2012, en el Juzgado Civil N° 3, y repartimos las propiedades. Este terreno me quedó a mi", recordó Rosa. Acto seguido, contó que ese día de la conciliación fue cuando conoció a Abasolo "porque él se me acercó".

Rosa Gulino hizo lo que debía hacer. Inscribió los bienes que había recibido de la sucedió en el Registro de la Propiedad. Mientras seguía trabajando en Teléfonica, donde prestó servicios durante 38 años. Siempre fue una trabajadora, no una adinerada. Sin embargo, ahora tenía un terreno y el abogado Miguel Ángel Abasolo, luego de ese encuentro en la conciliación, comenzó a buscarla.

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Le dijo -recuerda Rosa- que era un buen negocio lotear y vender las parcelas. Pero ella se averiguó y le salía muy caro la urbanización. Mientras tanto, durante los tres años siguientes habían comenzado una relación casi de amistad, de visitarse las familias y hablar muy seguido. La paciencia del abogado es oriental, hay que decirlo.

Y ocurrió un episodio en el que Rosa Gulino estaba vulnerable y allí fue timada. "En marzo de 2015 internan a mi única hija y él me acompañaba. Durante 60 días que estuvo internada, Abasolo me dijo que tenía un oferente de AFA que quería comprar el terreno. Me aclara que para poder ofrecérselo, debe viajar a Buenos Aires con los papeles. Yo estaba con la cabeza en mi hija y no advertí, porque además ya éramos como amigos. Entonces, un día me busca y me lleva a una escribanía -detalló la víctima- y el notario me asegura que no es para venta. Con la confianza que teníamos, firmé un poder como representante, es lo que me dijo, pero en realidad era un poder general". A partir de este momento, el valioso terreno heredado de su padre ya no fue más de ella.

A tal punto no fue más que en agosto de 2015 la contactó una persona que pretendía alquilarle el predio, "pero yo necesitaba la documentación. Fue cuando comencé a pedírsela y me respondía que ya me la iba a acercar. Como se demoraba, ese posible inquilino quería una carpeta con los papeles de la propiedad, voy al Registro de la Propiedad, me dicen que se había vendido en abril de 2015 y me dan el nombre de la persona que la había comprado. Entré en shock, no sabía qué había pasado. Fui a ver a un escribano amigo, saca del sistema una copia y mi terreno estaba escriturado a nombre de otra persona, la que había pagado 1 millón 600 mil pesos por mi terreno, casi que lo habían regalado", detalló con amargura Rosa.

A partir de ese momento comenzó a llamar a Miguel Ángel Abasolo y no la atendía, no le devolvía los llamados. Por lo tanto, y como debía defender sus 13 millones de pesos, "me fui al colegio Misericordia, donde iban las hijas. Esperé en la entrada, a primera hora de la mañana, hasta que apareció la esposa (del abogado). Le pregunté qué pasaba, por qué no me atendía y la mujer me respondió: 'A usted no la conozco'. Me volví loca, cuando en realidad nos habíamos visitado y compartido reuniones durante tanto tiempo. Empecé a gritar, vino la Policía, fue un escándalo... Es que yo estaba muy mal, me habían estafado", reconoció la verdadera dueña de esa propiedad.

Como tenía el nombre del nuevo titular de la propiedad, lo buscó en las redes sociales. Era un changarín, que no tenía ninguna chance de tener ese dinero. Sin embargo, este hombre ofrecía lotes del terreno. 

Así ofrecían lotes de su terreno.

Rosa Gulino entró en depresión, con tratamiento psiquiátrico y un año de licencia psiquiátrica que casi le costó su trabajo de toda la vida. Comenzó a buscar una solución. "Pasaba de abogado en abogado, ninguno avanzaba, todos me sacaban plata pero la causa no se movía. En diciembre de 2015 radiqué la denuncia en la Fiscalía de Delitos Económicos", precisó la mujer y a partir de allí, luego de una instrucción muy extensa y un juicio, hubo justicia.

El fiscal Instructor Santiago Garay comenzó a recabar pruebas, aportadas por Rosa Gulino, mientras el abogado defensor de Miguel Ángel Abasolo lo defendía. La causa llegó a Juicio y los jueces de Cámara Eduardo Martearena, Mauro Perassi y Mateo Bermejo fallaron a favor de la denunciante.

El fiscal de Delitos Económicos Santiago Garay.

Ahora, el abogado condenado por estafa genérica no podrá ejercer por seis años, tiene una prisión condicional por la que debe cumplir ciertos requisitos para mantenerse en libertad, pagar las costas y restituirle a Rosa Guilino los 13 millones de pesos, que era la valuación original, actualizados.

Rosa, quien reconoció padecer una enfermedad terminal, quizá no pueda disfrutar como lo merecería del dinero que vuelva a sus manos, y quizá por eso es que su satisfacción es que, como ella dijo: "Se hizo justicia".

Otra causa contra Abasolo

Memo Diario publicó hace tres meses nada más que un abogado fue suspendido por 5 meses por el Tribunal de Ética del Colegio de Abogados tras estafar a su propia familia, a la que representaba legalmente. Si bien la sanción fue en 2014, el abogado apeló la medida en la Justicia y a nueve años del hecho, la Suprema Corte ratificó la medida disciplinaria.

Este abogado sancionado es Miguel Ángel Abasolo (Nota completa).

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