El caso Roby, o "los amigos del ministro" - Mendoza Post
Martes 12 Nov 2019
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

"Me siento Del Caño, Espert y Lavagna" dijo el abogado Carlos Varela Álvarez al inicio de su argumentación ante el tribunal que juzga al médico Matías Roby por fraude al Estado.

La alusión política del querellante fue oportuna, porque le tocó alegar después del fiscal de Cámara Sebastián Capizzi, quien pidió la absolución del acusado.

Varela Alvarez se refería a lo que él consideraba -sobre la base de la posición del fiscal- un final anunciado, es decir, la absolución de Roby.

En primera línea Roby con sus abogados defensores.

Los hechos juzgados son los ocurridos entre 2008 y 2010 y refieren el cobro de haberes, sin cumplir con las horas y las labores que Roby debió realizar como empleado público.

Concretamente, no hay registro oficial de cumplimiento laboral en 171 días por parte de Roby como médico estatal.

La denuncia la radicó la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) y la investigó la fiscal Claudia Ríos.

El fiscal Capizzi el más criticado por los abogados querellantes, porque pidió la absolución.

En resumen, Capizzi había dicho que no había pruebas consistentes para condenar al médico traumatólogo porque tenía "un régimen especialísimo de trabajo". O sea, por ejemplo, Roby atendía en su consultorio privado a pacientes que llegaban enviados por el mismo gobierno.

Este fue uno de los puntos en los que se apoyó Varela Álvarez para decir que si los jueces Rafael Escot y Gonzalo Guiñazú absuelven a Roby por trabajar según su conveniencia o del modo que le viene bien, entonces estarían sentando un mal antecedente.

El abogado Varela Álvarez que se siente como "Espert, Del Caño o Lavagna" en este juicio contra el ex ministro de Salud.

"Si ustedes sentencian en ese sentido entonces mañana cualquier empleado del Estado podrá quedarse en su casa y hacer su trabajo desde ahí. O la ley nos iguala a todos o la ley privilegia a unos pocos", dijo el letrado.

También apuntó al fiscal Capizzi a quien le observó que "editó la documentación aportada como prueba y se dedicó a criticar a la fiscal de instrucción (Ríos) y su trabajo de investigación".

Junto con su socio Lucas Fallet pidieron la compulsa penal para tres funcionarios de aquella época quienes son apuntados por los abogados como los "amigos del ministro" que le facilitaron su "régimen especialísimo" como lo llama el fiscal Capizzi.

Isabel Del Pópolo, la titular de Ampros y denunciante en la causa contra Roby.

Ellos son Oscar Morales, Oscar Laterre y Martín Aveiro (el más conocido por ser el actual intendente de Tunuyán). Los tres se presentaron como testigos a favor de Roby en este juicio.

En contraposición los abogados rescataron la figura de Beatriz Barbera, quien como secretaria de Deportes no permitió que Roby trabajara según su medida y de acuerdo a su conveniencia profesional y comercial.

La Casa de Gobierno, un símbolo del funcionamiento del Estado. Es justamente lo que se está analizando además del desempeño de Roby.

Una buena imagen que es útil para representar esta situación, la graficó bien Varela Álvarez. "Hay una hora del día en que miles de relojes marcan la hora para miles de personas se levanten para ir a cumplir con sus trabajos en el Estado. Todos los relojes suenan, menos el de Roby", dijo Varela.

Los alegatos se llevaron la tarde de la última jornada del juicio, ahora es el tiempo de la reflexión y las partes esperan hablen los jueces a través de la sentencia que se prevé será el miércoles 20

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