Jueves 8 Nov 2018 6 días atrás
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

El peronismo finalmente se unió para hacerle un tacle a Cornejo e impedirle endeudarse para refinanciar la deuda pública.

Todos los títulos periodísticos remitieron el mensaje con el término financiero "roll-over" y todos dijeron que la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto 2019 pero sin "roll-over".

Si bien le costó al PJ, naturalmente fracturado por dentro, mostrarse unificado logró el argumento común exhibiéndose hiperresponsable como custodio de las finanzas del Estado, tanto como se mostró Cornejo cuando era oposición.

El PJ, en sus dos versiones: kirchneristas y ortodoxos lograron coincidir aunque no acordaron del todo. Se notó en las intervenciones de Lucas Illardo y Javier Cofano respectivamente.

El kirchnerista Ilardo citó a su compañera Anabel Fernández Sagasti quien el lunes mostró que "el gobierno incrementó la deuda pública de Mendoza en los últimos 3 años, números, sobre datos aportados por el propio gobierno, por lo cual no nos hace falta más tiempo para decir que vamos a votar en contra".

El kirchnerista Lucas Illardo, el principal argumentador para rechazar el endeudamiento.

El pejotista Cofano argumentó el voto negativo al financiamiento de esa bancada asegurando que "hoy no se conseguirán mejores condiciones de un crédito que se tomó hace años y nada nos dice que la situación mejorará, Queríamos haber tenido tiempo de discutir, para saber si hay que refinanciar deuda. Y en el informe de Unidad Ciudadana no hemos participado".

La verdad es que como siempre hay verdades a medias en tiempos preelectorales.

Los peronistas sostienen que Cornejo se endeudó más que cualquiera de los tres gobernadores que lo antecedieron. Lo cual parece un acierto.

Pero el pedido de endeudamiento en este presupuesto es para administrar la deuda contraída y no para aumentarla.

El roll-over es una herramienta financiera legítima para pagar el capital de las deudas de cualquier estado. "Estados Unidos lo viene haciendo hace doscientos años, el problema es que si a esa deuda le aumentás el déficit como Paco Pérez en su última etapa de gobierno", remarcó técnicamente un economista experto en finanzas públicas.

La raíz de la resistencia peronista hay que buscarla entonces en la historia de hace tres años cuando Cornejo fue a Buenos Aires y le pidió al Banco Nación que no le prestara dinero a Pérez lo que lo obligó a irse sin poder pagar los sueldos, de acuerdo al revisionismo peronista.

Dicen desde el kirchnerismo que el próximo gobernador se encontrará con un "King Kong" de deuda, y que mas allá de las chicanas, se trata de un problema estructural.

Allasino en la Legislatura, cuando presentó el proyecto de presupuesto para el año que viene. 

Ahora la ministra de Hacienda Paula Allasino ya advirtió que habrá que recortar partidas de obra pública para pagar esos fondos ya comprometidos (unos 3400 millones de pesos) y sin expresarlo directamente la obra pública afectará a los departamentos donde el PJ mantiene algún poder territorial.

Por lo que se podría decir que el peronismo comenzó ayer "a gastar a cuenta" su crédito político con vistas a las elecciones de 2019 y lo hizo pasando una vieja factura a Cornejo.