Paola González tiene un merendero, en el barrio San Martín, que asiste a más de 300 personas, pero enfrenta una fuerte caída en la ayuda alimentaria y advierte que la demanda creció en los últimos meses.
El pedido de una madre del Próvolo: "Estamos al borde de cerrar"
El merendero y comedor Yo Sí Te Creo, ubicado en el barrio San Martín de Ciudad, atraviesa una situación crítica y podría cerrar si no recibe ayuda urgente.
Así lo advirtió Paola González, madre de una persona sobreviviente de los abusos cometidos en el Instituto Antonio Próvolo y responsable del espacio comunitario, quien aseguró que la demanda aumentó de manera sostenida mientras se redujeron drásticamente los recursos.
"Estamos pasando la misma situación que están pasando los argentinos, en el límite. Estamos al borde de tener que cerrar, pero seguimos resistiendo", afirmó González en diálogo con el Post. Según explicó, el merendero no está recibiendo asistencia regular de alimentos y se sostiene con rifas, venta de comidas caseras y aportes esporádicos.
El incremento en la cantidad de personas que buscan ayuda es uno de los datos más alarmantes. En septiembre de 2025, en una entrevista con este medio, González había señalado que asistían a 70 familias, cuando en un primer momento habían acompañado a unas 150. En la actualidad, la cifra supera las 300 personas, entre ellas 150 niños en edad escolar.
La responsable del espacio indicó que la demanda creció en los últimos meses, pero la falta de insumos obliga a limitar la asistencia. "Ha aumentado la demanda, pero no podemos darle el alta a familias completas, que son bastantes y están en lista de espera", sostuvo. También explicó que debieron reducir la cantidad de familias a las que ayudan de manera integral debido a la falta de alimentos.
El objetivo del merendero es acompañar a las familias hasta que consigan trabajo. Si la situación se extiende en el tiempo, evalúan derivaciones, aunque hacen excepciones en casos de adultos mayores, personas con discapacidad o situaciones particulares. "Ahora tenemos que elegir a qué familia ayudar porque no tenemos ingreso de ayuda, sobre todo de alimentos", lamentó.
Actualmente, cuando la mercadería llega de manera esporádica, se distribuye según la disponibilidad. González remarcó que, además de la crisis económica, las recientes tormentas agravaron la situación de muchas familias, por lo que también necesitan colchones, camas, ropa y calzado. De cara al próximo inicio del ciclo lectivo, hizo especial hincapié en la necesidad de ropa y calzado escolar.
En cuanto a los alimentos, pidió colaboración con harina, aceite, grasa, levadura, fideos, arroz, salsa, alimentos frescos y productos para la merienda como leche, cacao, huevos, margarina y harina leudante. "Hago hincapié en el tema leche porque el mate cocido o el té no es alimento", subrayó González.
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Las donaciones pueden acercarse al barrio San Martín, manzana M, casa 14, calle El Nevado. También se puede colaborar vía transferencia al alias yositecreo.mp o a la cuenta de la asociación del Banco Nación, alias salsa.loma.papel, y mediante contacto por WhatsApp al 2616714277.
Mientras la demanda crece y los recursos se achican, el merendero intenta sostener su actividad diaria. "Seguimos resistiendo", repitió González, en un contexto donde cada aporte resulta decisivo para evitar el cierre.
El merendero surgió durante la emergencia sanitaria por Covid-19, con la idea de contener a los vecinos más vulnerables. Desde entonces brinda merienda y cena, además de asistencia con ropa a través de un ropero solidario.
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