La Justicia sostiene la hipótesis de homicidio, pero aún no identificó a los autores materiales y persisten cuestionamientos por las irregularidades en la investigación inicial.
A 11 años de la muerte de Nisman, la causa sigue abierta y sin juicio oral
Este 18 de enero se cumplen once años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, hallado sin vida en su departamento de Puerto Madero con un disparo en la cabeza. A más de una década del hecho, la causa judicial continúa abierta, con procesamientos firmes, pero sin autores materiales identificados ni fecha de juicio oral.
La investigación está a cargo del fiscal federal Eduardo Taiano, quien sostiene que las pruebas reunidas permiten afirmar que Nisman fue víctima de un homicidio y que su muerte estuvo vinculada a su labor como titular de la UFI-AMIA, donde investigaba el atentado de 1994.
Días antes de morir, el fiscal había denunciado a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento de los acusados iraníes a través del Memorándum con Irán.
La causa se inició en el fuero ordinario porteño, pero en 2016 fue trasladada al fuero federal tras una resolución de la Corte Suprema, al considerar que se trataba de la muerte de un fiscal en ejercicio de sus funciones. Desde entonces, el expediente quedó bajo la órbita del juez Julián Ercolini y del fiscal federal Eduardo Taiano.
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Uno de los ejes actuales de la investigación apunta a las irregularidades en las primeras horas luego del hallazgo del cuerpo. En diciembre de 2025, Taiano solicitó la declaración indagatoria de la exfiscal Viviana Fein, al atribuirle presuntas negligencias graves en el manejo de la escena. Entre los puntos cuestionados figuran la falta de preservación del lugar, el ingreso de más de 80 personas al departamento y deficiencias en el registro de evidencias, especialmente en el baño donde fue encontrado el cuerpo.
Además de Fein, están imputados otros funcionarios que intervinieron esa noche, entre ellos el entonces juez de turno y efectivos de fuerzas federales. Según la fiscalía, esas fallas iniciales impactaron de manera directa en el avance de la causa y dificultaron la reconstrucción de lo ocurrido.
Otro aspecto bajo análisis es el rol de los servicios de inteligencia. La investigación menciona contactos frecuentes de Nisman con agentes de inteligencia en los días previos a su muerte y comunicaciones registradas en la zona del edificio donde residía Nisman. En ese marco, se ordenaron medidas vinculadas a exmiembros de la SIDE y la AFI, aunque varias líneas siguen bajo secreto por la legislación vigente.
A once años del hecho, la Justicia logró confirmar la hipótesis de homicidio y avanzar en procesamientos, pero persisten las demoras, las dudas sobre responsabilidades intelectuales y la falta de definiciones judiciales clave, mientras otras causas vinculadas, como la del Memorándum con Irán, aún esperan llegar a juicio oral.
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