Mientras en la cumbre del Mercosur Lula da Silva evitaba saludar a Javier Milei, en Buenos Aires se concretaba una reunión reservada con Cristina Kirchner. La visita, sin intervención de la embajada y cargada de mensajes políticos.
El espía de Constitución: cuando Lula dijo "amiga" y X instaló la "visita higiénica"
Mientras en la cumbre del Mercosur Lula da Silva evitaba saludar a Javier Milei, en Buenos Aires se concretaba una reunión reservada con Cristina Kirchner. La visita, sin intervención de la embajada y cargada de mensajes políticos.
Sabía que comprar el departamento de arriba le traería beneficios, solo debía esperar el momento oportuno. Ese día había llegado. Ajustó los micrófonos espías que había colocándo estratégicamente en su balcón, y los primeros rumores con acento de avenida paulista empezaron a sonar. Se acomodó y empezó a tuitear.
"Cristina le pidió una visita higiénica a Lula", escribió y se frotó las manos porque sabía el efecto que iba a provocar. Subió un fake de la solicitud que la defensa de Cristina había hecho al Tribunal para recibir a Lula Da Silva y puso en marcha el ardid:
"Visita Higiénica": Porque informan que CFK solicitó una visita "higiénica" para recibir a Lula Da Silva. pic.twitter.com/oisCRyq4TM
Los detalles que sumaban al morbo tenía que ver con lo imprevisto del asunto, con que la embajada brasileña no había intervenido, sino que había sido una iniciativa de ambos porque querían verse. Una suerte de Tinder de expresidentes que acababan de hacer match. La Justicia le avisó a Lula que cayera sin hacer mucho escándalo en el barrio y el exmandatario se presentó bien perfumado y fue recibido por Diego Carbone, jefe de la custodia de la expresidenta.
Después todo transcurrió a puertas cerradas y coincidió con el punto más álgido del morbo tuitero. Los micrófonos de departamento de calle San José al 1111 de Constitución registraban frases de él como "amiga", "compañera" y ella le respondía: "Este es el terrorismo de Estado de baja intensidad que vive la Argentina"; "Chile fue el laboratorio de los Chicago Boys, hoy quieren que la Argentina sea el de los Caputo Boys"; "¿Te quejás por redes? ¿Te burlás del oficialismo? Tal vez la policía llame a tu puerta". También registraron palabras como censura, represión a manifestantes, persecución a opositores y un plan de vigilancia estatal que autoriza el espionaje interno. Para cerrar, quedó explícito el pedido a la sociedad que se organice frente a lo que considera una avanzada represiva. "Nos están convirtiendo en un experimento continental", afirmó, comparando el modelo económico actual con el aplicado durante la dictadura chilena de Augusto Pinochet. Y cerró sobre un despacho sobre ola polar, tarifas por las nubes y la factura por "haber dejado a Mar del Plata sin gas".
Mientras tanto, en el plano de las palabras, una cruda batalla semántica para opacar el encuentro se disputaba en Twitter bajo la rara premisa de la "visita higiénica". Al final, los "amantes" se dieron un abrazo, el mismo que un rato antes, en la cumbre del Mercosur, el brasileño le negó al argentino en otro capítulo más entre las vicisitudes de la "libertad" y la "Patria Grande".
Tras renunciar, Gustavo Villegas pidió disculpas públicas por dar positivo en un control de alcoholemia en General Alvear. "Como funcionario público tengo la obligación de dar el ejemplo y cumplir la ley", escribió.
La reliquia histórica llegó a Santa Fe para los actos del Combate de San Lorenzo. Antes, más de 5.000 personas la habían despedido en el Museo Histórico Nacional.