Lo que hay que saber de los 3 primeros días del juicio a Bento

El debate ya comenzó con la lectura de la acusación por asociación ilícita a un grupo de personas entre las cuales se encuentra el juez federal suspendido. Una primera impresión y detalles de lo que se vio en la sala de debates del Tribunal Oral Federal.

Lo que hay que saber de los 3 primeros días del juicio a Bento

Por:Jorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

 Ya transcurrieron las primeras 23 horas de un juicio de una magnitud poco imaginada en Mendoza. En el llamado Bentogate se comenzó a analizar si en nuestra provincia actuó una banda dedicada a "vender" resoluciones de un juez federal, de Walter Bento, a presos adinerados para que lograran salir de la cárcel.

La primera impresión de estas tres jornadas de debate, entre el miércoles 26 y el viernes 29, es que fue un tiempo suficiente para registrar que la "presión" irá subiendo en la medida en que se ventilen las circunstancias de los supuestos delitos de cohecho, coacción y lavado de dinero en 15 casos, de modo organizado y sistemático que se estudian.

El ambiente en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal 2, se espesó. Se notó la tensión en aumento por tantas personas reunidas escuchando la lectura de un largo relato redactado por la parte acusadora (Gloria André y Dante Vega, fiscales de la causa). Dicho técnicamente, el requerimiento de elevación a juicio continuará por lo menos otro tiempo similar al ya consumido, entre el miércoles 9 y el viernes 11 de agosto. 

Ver: De qué se lo acusa al juez Bento

Este primer tramo fue una muestra también que la sala de debates del Tribunal Oral Federal 2 en el edificio de los Tribunales Federales es un espacio reducido para tantas personas reunidas allí, en un juicio que hace recordar a otros, como a quienes terminaron condenados por delitos de lesa humanidad cometidos por represores y cómplices de la última dictadura cívico-militar. 

Por todo este escenario objetivo es también un desafío al criterio y el manejo del tribunal a cargo del juicio integrado por la triada de juezas Gretel Diamante (presidenta), Carolina Pereira y Eliana Ratta.

El tribunal que lleva adelante el juicio.

También es un nuevo reto para la Justicia que examina la conducta de ciudadanos que presuntamente han delinquido usando para su beneficio personal el sistema del Poder Judicial, el poder republicano que aplica las leyes para garantizar el equilibrio de la convivencia en el Estado Argentino. Los acusados son, en su mayoría, abogados además del juez Bento, y los beneficiarios de esas acciones ilícitas personas presas con mucha capacidad económica.

Este es un concepto de análisis compartido por abogados y magistrados, registrado en esta semana. Son involucrados o que contemplan el proceso iniciado desde las primeras investigaciones de la fiscalía hace más de tres años, donde se hizo centro en Bento, ahora suspendido por el Consejo de la Magistratura de la Nación, y sometido al jury por su desempeño como juez en estos casos. 

Por eso es oportuno ver algunos aspectos sobresalientes de lo observado hasta ahora.

Por qué Bento quiere hablar

El principal sospechado, el acusado de liderar una banda para conseguir sobornos es el juez que ahora a través  de su abogado Mariano Fragueiro ha dejado trascender que quiere dar su versión de lo que se analiza en el juicio.

El defensor en cuestión tiene un perfil muy distante al de Mariano Cuneo Libarona, el abogado reconocido por su exposición mediática y que tuvo una actitud pública confrontativa defendiendo a Bento. Fragueiro es la contracara autodefiniéndose como defensor "técnico" del juez y desde ese lugar plantó bandera avisando que su defendido quiere hablar ante el tribunal. Quizá ese interés hizo que Fragueiro fuera quien pidió que se acortara la lectura de la acusación al mediodía del jueves 27 cuando ya llevaban 11 horas de lectura.

Ver: Cómo funcionaba la "máquina" de coimear por la que se acusa a Bento

Mira Bento a los fotógrafos en el momento del inicio del juicio. A su lado sus familiares también acusados de lavado de dinero.

¿Por qué quiere hablar Bento lo antes posible? Es una de las preguntas que quedaron flotando en el ambiente judicial. Se entiende que está en medio de dos procesos, el judicial y el jury. Su condición de magistrado, aún suspendido, lo protege de la posibilidad latente de que termine preso preventivamente. Si declara en el juicio puede apostar a que sus argumentos sean escuchados por los consejeros que evalúan su desempeño como juez y tenga chances de salir airoso de ese proceso político y jurídico de análisis que se lleva adelante en CABA. 

Por qué Vega exige y rechaza

Se sabe, que si Bento es destituido como juez, quedará sin fueros y a tiro de quedar detenido, una medida que viene pidiendo el fiscal Vega y con la que insistió ante los medios el mismo miércoles 26 cuando se inició el debate aduciendo que Bento tiene los medios para fugarse. 

A la vez al fiscal general le interesa que el juicio cumpla con todos los pasos procedimentales para no caer en pedido de nulidades que cualquiera de los 34 imputados podría exigir al considerar que se vulnera el principio y derecho constitucional de inocencia.

Por eso Vega es puntilloso y rechazó cualquier posibilidad de acortar la lectura del extenso texto de la acusación. Por ley se debe dar a conocer a quienes están procesados, acusados, de qué delitos y en qué hechos se los acusa, en este caso de pedir coimas. 

El fiscal Dante Vega, en segundo plano su colega Gloria André.

Aduce Vega que en su escrito están reunidas las circunstancias de los delitos y las pruebas por lo que no puede fragmentar el texto ni hacer un resumen. Por lo tanto en acuerdo con la presidenta del tribunal Diamante, se decidió no dar lectura a los "autos de elevación a juicio" que es el texto redactado por el tribunal respondiendo a la oposición de las defensas. En este juicio, el tribunal rechazó cualquier reclamo de las defensas por lo que ratificó la acusación de la dupla fiscal André-Vega. "Nos ahorramos una jornada de lectura", avisó Diamante en la sala.

El omnipresente apellido Aliaga    

Juan Aliaga se levantó desde las últimas filas y le pidió a la presidenta del tribunal la palabra. Eran las 12:30 y la jueza Diamante lo autorizó al hijo de Diego Aliaga a hablar. El joven que se encontraba allí como imputado por falso testimonio quiso acusar a Jaime Alba, uno de los abogados también procesado en el juicio, de haberlo amenazado con "meterlo preso". Alba está sindicado como el "organizador de la banda liderada por Bento", según la fiscalía.

Juan Aliaga le habla al tribunal. Logró eludir el juicio y ahora será testigo.

La idea no prosperó porque la magistrada lo interrumpió y lo mandó a hacer la denuncia a la fiscalía. Pero había logrado poner en evidencia el clima que se notaba entre los imputados y que irá acentuándose en la medida que avance el juicio.

Al día siguiente, el reclamante logró que el tribunal le otorgara la "suspensión de juicio a prueba" una medida alternativa para delitos leves. Es decir, no será juzgado y evitará ser condenado por falso testimonio a cambio de una probation, o sea una acción reparadora de interés público y social.  Ahora el ex imputado será testigo en el juicio donde se lo menciona a su padre fallecido como el segundo en la organización delictiva que se pretende probar.

Dicho sea de paso Diego Aliaga, padre de Juan, asesinado hace tres años, es el más mencionado en la lectura de la acusación.  Tanto o más que el mismo Bento. Es omnipresente por esa frecuencia de menciones y el rol de nexo entre el juez y los demás acusados de cometer cohechos y presiones a presos para obtener sumas millonarias en dólares o propiedades. Todo eso se desprende de la lectura de las 400 fojas del expediente, que se escuchó en estos primeros tres días del juicio que marcará el año judicial en Mendoza.