Qué hacer con la educación de un hijo con discapacidad - Mendoza Post
Viernes 27 Jul 2018
porMatías Sosa
Periodista (click en autor)

 Una familia denunció que su hijo con autismo es discriminado en un jardín de infantes de Godoy Cruz. Desde la Dirección General de Escuelas dijeron que no existe esa situación y, en cambio, que hay una "negación de ver lo que le pasa al chico". Ante esto, ¿cómo debe ser la escolaridad de un niño con discapacidad?

La Educación Especial, según la Ley de Educación Nacional N°26.206 en su artículo 42, busca asegurar el derecho a la educación a las personas con discapacidades en todos los niveles y modalidades.

Dentro del sistema de educación común, hay niños con discapacidades que asisten a los establecimientos. Esto es gracias al Ministerio de Educación y al Consejo Federal de Educación, quienes garantizan la integración de los alumnos según la posibilidad de cada persona.

Existe un trabajo en conjunto para garantizarle la educación a todos los alumnos.

Deben inscribirse a los niños en los establecimientos comunes bajo una serie de requerimientos: libreta de salud, la solicitud de los padres para la permanencia, los informes docentes, de profesionales de DOAITE (Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares), ECAPDI (Equipos de Configuraciones de Apoyo para la Personas con Discapacidad) o Institutos Terapéuticos, informe del acompañante terapéutico y otros documentos. La evaluación global determinará si puede acceder a la institución de educación común.

En Mendoza hay 70 niños con discapacidad que están incluidos en escuelas normales, ayudados por un acompañante terapéutico (derivado obligatoriamente por la obra social de la familia), y cada caso es seguido permanentemente por un equipo interdisciplinario y supervisado por la DGE, el cual abre un expediente.

El caso de Joaquín

En los últimos días, la familia Villegas divulgó en redes sociales que su hijo Joaquín es discriminado en el "Jardín Rayen" de Godoy Cruz. En un extenso descargo, manifestaron que el niño "tiene limitaciones y crisis" pero que la directora del establecimiento "decía cosas desagradables" sobre el alumno.

La madre del menor denunció que le recriminaron que "que yo no  pensaba en el bienestar de mi hijo, que mi hijo le hacía mal a sus compañeros, que lo tenía que cambiar de escuela", entre diversas y detalladas acusaciones.

La directora de Educación Inicial, Adriana Rubio, dio detalles al Post de cómo se trabaja en estos casos: "El niño permanece en el jardín y leemos el expediente en cada caso. No actuamos solos, actuamos en concordancia. Cada supervisión tiene un asesor psicopedagógico que acompaña en las escuelas y, a su vez, nos llega a la Dirección la devolución de los profesionales".

"Los niños tienen que pasar de nivel y no los podemos dejar. Pero hay casos particulares en los cuales hacemos excepciones por pedido de profesionales para que rehaga salita de 4 o de 5", agregó.

Rubio explicó que "en el caso de niños con autismo es diverso. En la sala de jardín tienen una evaluación de los equipos interdisciplinarios y examinan su proceso".

Su versión del caso Joaquín

Rubio contó que "llevamos dos años haciendo el seguimiento, no hay caso de discriminación y la escuela ha estado preocupada para este pequeño. Los padres han venido y han recibido nuestro acompañamiento".

"Los profesionales lo ha derivado a una escuela especial porque presenta crisis y tuvo cinco acompañantes terapéuticos. Los padres deben admitir el grado de autismo que tiene Joaquín, necesita otro grado de acompañamiento y una educación especial", explicó.

Adriana Rubio contó detalles de la inclusión escolar. 

Rubio dijo que lo sucedido "no es discriminación. Tengo que velar que todos tenga la trayectoria exitosa y lleguen a lo mejor que ellos puedan. Hoy le estamos haciendo un daño. Han transitado cinco acompañantes, han dejado, presentado su informe y manifestado que no responde que siga en la educación común. No hay discriminación, hay una negación e ver lo que está pasando con el chico".

Tras aclarar que llamará a los padres, con quienes tiene contacto permanente, la semana que viene, deseó "llamarlos a la reflexión" y aclararles que"se va a cambiar por algo beneficioso para Joaquín", pese a que les costará.

La funcionaria admitió que terminará este año la salita con sus compañeros pero el año que viene tendrá que ir a un establecimiento de educación especial. "Ellos (sus padres) dicen que es por discriminación, pero un niño no entiende de esto. Joaquín nos está reclamando su derecho a la educación", afirmó.