Tenso encuentro entre Aguad y los familiares de los tripulantes - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 1 Dic 2017

Luego de que este jueves el vocero de la Armada confirmara que se daba por terminada la fase de rescate del submarino ARA San Juan, los familiares de los 44 tripulantes se reunieron con el ministro de Defensa Oscar Aguad.

"Sabemos que están vivos"

El encuentro se celebró este viernes en la base naval de Mar del Plata, en donde hubo gritos y acusaciones contra el funcionario del Gobierno. “Sabemos que están vivos”, retumbó en las paredes de la Base.

Por su parte, Mauricio Macri finalmente no les grabó un mensaje como se le preveía, pero envió a Aguad con la noticia aún caliente del día anterior, cuando el vocero de la Marina, Enrique Balbi, confirmó que ya no habían esperanzas.

"Los han condenado a muerte"

El Ministro no pudo contener a las familias. 

Todo esto desató la bronca de algunos, quienes decidieron enfrentar a la Armada en la Justicia.

Por otro lado, la hermana de un tripulante le remarcó al funcionario: “Es su compromiso hacia el país y hacia esa gente. Son 44 que están dando la vida por usted y por todos. Y la obligación de usted, como la del señor Gonzalez [Gabriel, el jefe de la base, contacto directo con los familiares] era estar acá. A nosotros no nos sirve de nada que usted haya venido un día, el día 15 [de noviembre] y hoy. No nos sirve".

"Están abandonando a sus marinos"

Otra pariente manifestó mientras miraba a Aguad que “los han condenado a la muerte. Ustedes son los culpables de todo esto. Mentira tras mentira”.

Al ministro Aguad casi no se lo podía oir entre los gritos que se escuchaban por todo el lugar. El ambiente terminó de empeorar cuando otra mujer deslizó: “La Armada dice que no abandona a sus marinos. Cortando el rescate, están abandonando a los marinos. O usted quiere que me vaya al medio de mar a buscarlo para llorarlo".

"Nosotros sabemos que están vivos", repetían algunos familiares. También se escuchó: "Había 5, 4 estudiantes que no tenían que estar ahí" en el submarino.

Aguad intentó calmar a los familiares que no disimularon su bronca.