Un comisario pidió detener a un periodista del POST por sacar fotos - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMiércoles 1 Mar 2017

Una situación bochornosa protagonizó el comisario Roberto Favaro con el periodista del Post Leonardo Otamendi, al que quiso detener, por tomar imágenes de la zona en la que había ocurrido un suceso conmocionante en el centro de la capital mendocina. Todo ocurrió durante y después de la amenaza de suicidio de una mujer en un local del centro, una vez que la señora entregó el arma, y el cerco de la cuadra se levantó. Al tomar imágenes y videos de la puerta del negocio, el comisario -que se identificó como el jefe de policía de la ciudad- se interpuso frente al cronista del diario asegurando que no podía tomar imágenes de la mujer. Y le exigió documentación y la credencial. Pero esto no fue todo.

La mujer quería suicidarse porque no pudo hacer un giro a EEUU para que su hijo compre medicamentos.

En el lugar estaba la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos dialogando con dos mujeres. Favaro se acercó a decir que no se le podían tomar imágenes "a la señora" -en referencia a la persona que amenazó con quitarse la vida- . 

La prepotencia de Favaro.

El modo del comisario fue absolutamente prepotente, lo que demuestra por lo menos falta de cultura cívica y de conocimiento del derecho, respecto de la libertad de expresión y del trabajo periodístico. 

Ya el operativo había finalizado, las personas caminaban tranquilamente por la vereda.

Aunque el periodista Otamendi le aclaró al comisario que luego las fotos serían pixeladas, no lo entendió y dijo que el periodista no estaba haciendo esa filtrado en las imágenes, como si se pudiese hacer "in situ".

Roberto Favaro cuando manoteó el teléfono con el que se filmaba.

  El comisario Favaro se paró frente a la cámara del Post exigiendo la credencial de periodista. En ese momento  ya estaba habilitado el tránsito y cualquier ciudadano puede tomar fotos o filmar en la vía pública.  

Favaro siguió exigiendo la credencia del periodista y sacó la suya. Y bajó el teléfono celular con el que se estaba filmando la situación de un manotazo. Aunque Otamendi le brindó su nombre y el apellido, además de una tarjeta personal donde se aclara su condición de periodista del Post, Favaro continuaba impidiendo el normal desempeño periodístico: cubrir un hecho que originó más de una decena de policías en el lugar, el corte de calles, congestión vehicular y amenazas de suicidio y de matar a todos los que estaban en el local.

Todo sucedió en presencia de la fiscal Claudia Ríos.

Favaro continuó con su arremetida. No había forma de hacerle entender que no es necesario ser periodista ni presentar ninguna credencial para tomar fotos en la vía pública, sobre todo cuando ya había finalizado el operativo y el cerco perimetral había sido levantado.

En el video se ve que pasan los autos, muestra que el cerco ya había sido levantado.

Llegó el momento más extraño de la situación que ya de por sí es extraña: el comisario Roberto Favaro le pidió a un policía que se lleve detenido al periodista.

Luego de 30 minutos esperando en el lugar para ser trasladado a la seccional, el comisario Pedro Tejerina, que estaba en el lugar, le dijo al periodista que podía retirarse, que había sido un mal entendido. También llamó por teléfono al cronista el Director de Policías, Roberto Munives, para asegurarle que podía irse tranquilo.

En ese momento, llegó el propietario de Mendoza Post, el licenciado Carlos Ponce, quien estaba advertido de lo que estaba sucediendo. Le preguntó al periodista por la situación y luego a Favaro, quien esgrimió (nuevamente) que no tenía la credencial de periodista y que no tenía el DNI actualizado, como si ello fuese un delito.

Ver: Una mujer amenazó con quitarse la vida en una oficina de DHL

Ponce se acercó al lugar para dar fe, sin que fuese necesario, que el periodista trabaja en el Post y cuando le dijo a Favaro que se publicaría todo el episodio, el comisario le respondió: “Ya te voy a ir a visitar”. Una clara amenaza al medio, a las personas, y a la prensa. Y la tomamos como tal, y asumiremos las precauciones y denuncias del caso. 

La amenaza de Favaro no necesita de traducción.