"No soy amiga, ni socia comercial de Báez", declaró CFK - Mendoza Post
Post: Mendoza PostLunes 31 Oct 2016Lunes, 31/10/16 atrás

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner terminó su declaración indagatoria ante el Juez Julián Ercolini y no respondió preguntas, aunque entregó un escrito y pidió la nulidad de la causa. Sin embargo, no se privó de hacer un monólogo ante los fiscales. Es la primera vez que Cristina es interrogada por corrupción, en este caso, por las conexiones con Lázaro Báez y la forma en que -a criterio de los fiscales- se direccionó la obra pública nacional de Santa Cruz, y de otras provincias, en favor del empresario kirchnerista.

En lugar de contestar preguntas, la ex presidenta habló frente los fiscales, sin interrupciones. Aludió a Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri  y titular de IECSA, de quien dijo que el Gobierno benefició por cambiar las condiciones de financiamiento de las obras del soterramiento del Sarmiento. Aseguró que pasaron de ser privadas a públicas. Los fiscales ante los que habló Cristina pidieron extraer testimonio y que se abra una causa judicial para investigar la denuncia de la ex jefa de Estado.

"No soy amiga ni socia de Báez", dijo la ex presidenta para defenderse de la acusación, que señala que le dio obras públicas por 16.000 millones de pesos durante todo el kirchnerismo.

Según el relato del diario La Nación, el clima fue tenso y por momentos la ex presidenta interrumpió su discurso para beber un vaso con agua. En su exposición se remitió al contenido de un escrito presentado en octubre pasado y elaborado por su abogado Carlos Beraldi en el que había pedido la nulidad de la causa.En ese momento, el juez Ercolini la había rechazado in limine.

Cristina también pidió una auditoría general de la obra pública desde 2003. A la salida de Comodoro Py, la expresidenta dialogó con la prensa y allí volvió remarcar que existe "persecución judicial" en su contra.

"Es un disparate mayúsculo. Estamos pidiendo la nulidad" de su indagatoria, dijo la ex mandataria. 

Axel Kicillof junto a otros referentes acompañaron y esperaron a Cristina.

"Es una maniobra formidable de persecución política y hostigamiento mediático. Como hicieron con Lula (da Silva, en Brasil). Es una maniobra a nivel regional. Acá en el país para tapar el desastre económico y social que hoy tiene la Argentina", sostuvo la ex mandataria.

"Macri busca tapar el sol con la mano y tratan de esconder lo que es un verdadero desastre".

"Si nosotros éramos una asociación ilícita, este gobierno es una asociación ilícita terrorista, que impone el terror a la gente cuando va al supermercado o cuando le llega la factura de luz o gas", aseveró.

Cristina, rodeada de militantes.

En sus declaraciones, la exjefa de Estado señaló que la obra pública durante su gestión fue "aprobada por la Auditoría General de la Nación y la comisión revisora de cuentas del Parlamento", con lo cual consideró un "disparate" pretender asociar su gobierno a una "asociación ilícita".

La acusación

Las 200 páginas de acusación a la ex presidenta, pueden resumirse en cuatro puntos, de acuerdo a un resumen realizado por el diario La Nación.

1. La conversión de Lázaro Báez de empleado bancario a empresario de la construcción, dos semanas antes de la asunción de Néstor Kirchner.

2. La exportación a nivel nacional de la estructura provincial montada con "el propósito criminal buscado". Para eso fueron nombrados en el gobierno nacional funcionarios que acompañaban al matrimonio presidencial desde la intendencia de la ciudad de Río Gallegos y la gobernación de Santa Cruz para cubrir puestos clave en el área de adjudicación, ejecución y control de las obras públicas. Allí surgen los nombres del ex ministro de Planificación Julio De Vido; del ex secretario de Obras Públicas José López, el de los bolsos con nueve millones de dólares, y el de Nelson Periotti, a cargo de Vialidad Nacional. Los tres están citados esta semana a declarar con Ercolini. Mañana será el turno de De Vido.

3. Ya montada la estructura, los fiscales describieron que la tercera etapa de la maniobra era la elección de Santa Cruz como el territorio para llevarla a cabo. Allí se concentró la mayor parte de la obra vial, con un 11,2% del presupuesto total. Es el equivalente a lo adjudicado en La Pampa, Tierra del Fuego, Jujuy, San Luis, Catamarca, Tucumán, Neuquén y Misiones. Además, es un 11% más de lo que recibió Buenos Aires.

4. El cuarto pilar de la acusación de los fiscales ante este "plan sistemático", como lo denominaron en sus escritos, fue "la asignación direccionada" de la obra pública vial en Santa Cruz a Báez. Así, se montó una matriz basada en el descontrol.