Los documentos que muestran cómo opera la quiniela clandestina de Mendoza - Mendoza Post
Martes 23 Ago 2016Martes, 23/08/16 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

 “La clandestina no destina”. Tal es el slogan que supo refrendar durante años el Instituto de Juegos y Casinos de Mendoza a efectos de desestimular a la ciudadanía respecto de la quiniela “trucha”.

Ciertamente, lo que ha logrado ese organismo al respecto es poco y nada. En la actualidad, el sistema funciona de manera aceitada y, como es obvio, fuera de la ley.

La manera en que funciona es muy sencilla y harto conocida: un ejército de “levantadores de quiniela” salen cada mañana a hacer lo mismo que hacen las agencias oficiales. Esto es, tomar apuestas por parte de quienes están interesados en jugar. El pequeño detalle es obvio: lo que hacen es ilegal.

Sus rutinas son casi calcadas cada día y sus recorridos también. Sin embargo, nadie ha logrado desmantelar el sistema. ¿Cómo es eso posible? ¿Por qué San Luis y Chaco pudieron terminar con ese negociado y Mendoza no lo logra? Son preguntas que no tienen respuesta.

La clandestina, no destina

Como sea, el Post logró lo que los funcionarios parecen no haber conseguido: conocer cómo funciona la quiniela clandestina. De hecho, parte de lo investigado fue publicado por este diario en enero de 2015.

Ahora, un año y medio después, se contará un poco más, una situación donde se mezcla lo legal y lo ilegal. Donde las agencias oficiales son funcionales a lo que hacen los “levantadores” cada día.

Ver además: Cómo es el negocio de la quiniela clandestina en Mendoza

Allí aparece un tópico desconocido: el de las “descargas”, un mecanismo utilizado por los “truchos” para no correr riesgos frente a la posibilidad de que salga en la quiniela —oficial— un número que muchos han jugado en la clandestina.

Si ello ocurriera, el “levantador” no tiene chances de pagar el premio a todos los que han jugado. Para evitar el papelón, lo que hace es “volcar” lo que ha recaudado, al menos respecto de ciertas cifras puntuales.

La quiniela clandestina no logra ser desactivada

A esta altura, hay que mencionar que hay números “atrasados” y “salidores”, tal la denominación de aquellos que más y menos salen estadísticamente.

Por eso, cuando muchos juegan a una cifra que tiene altas probabilidades de salir, el “levantador” se dirige a una agencia oficial y juega todo el dinero asociado a ella.

“Hoy en día, el número que tiene muchas chances de salir es el 21, muchos juegan a ese”, admite al Post Andrea López, empleada de una agencia de Las Heras, al tiempo que confirma que hay puntuales personajes que “vuelcan” apuestas pocos minutos antes de que cierre el sorteo.

“Vienen con un toco de guita, son los mismos siempre, ya los conocemos. Uno levanta quiniela en un minimarket de la (Avenida) San Martin; es chileno”, añade la mujer.

En realidad, el testimonio no es necesario para confirmar la versión. Este diario accedió a un centenar de planillas con estadísticas que muestran cómo se vuelcan las apuestas a minutos del cierre. Allí despuntan puntuales agencias, donde los números no dejan mentir:

Como puede verse, las apuestas siempre “aparecen” en las mismas agencias, especialmente dos: la número 37 de Luján de Cuyo, perteneciente a Salvatierra y D’Ambrogio, y la número 399 de Guaymallén, de Elisabeth Viviana Rodríguez.

No son las únicas agencias, pero sí las que más permiten la “descarga” de los quinieleros clandestinos.

“Es conocido el tema de las descargas, muchas agencias lo hacen”, advirtió Jorge Lombardo, extitular de la Asociación Mendocina de Agentes de Juegos Oficializados (AMAJO).

-¿Por qué siempre los montos son de mil pesos?

-Es que no se puede más de mil pesos por boleta. Yo igualmente no estoy en contra del sistema.

-¿Por qué?

-Al Instituto (de Juegos y Casinos) le conviene: cuando le permito la descarga al quinielero clandestino estoy sacándole jugadas a ese sistema y las inserto en la oficial.

Bianchinelli, extitular del Casino, jura que la clandestina maneja el mismo dinero que la oficial

Independientemente del particular razonamiento de Lombardo, hay un dato escalofriante: la misma cantidad de dinero que mueve la quiniela legal es la que maneja la clandestina. Así al menos lo confirmó a este diario Carlos Bianchinelli, extitular del Casino de Mendoza.

“La quiniela mueve unos 70 millones de pesos al menos; la clandestina mueve casi lo mismo”, según Bianchinelli.

La cifra es atractiva y, en el circuito ilegal, no paga ningún tipo de impuesto. “La clandestina es más atractiva que la oficial, por eso muchos se vuelcan a esa variante”, aclaró Bianchinelli.

Una vez más: ¿Cómo es posible que se tenga tanta información y no se puede avanzar contra el juego “trucho”?

En primera persona

Como ya se contó, una de las agencias que más descargas permite es la 399, ubicada dentro del Mercado Cooperativo de Guaymallén. Como se dijo, su titular explicó a este diario que no tiene nada que ver con esa operatoria.

Dentro del mercado de Guaymallén opera una de las agencias que más "descarga"

Allí se dirigió el Post a efectos de hablar con una de las fuentes que aportó información para esta nota.

Todo estuvo “diez puntos”, por lo menos hasta que este cronista intentó tomar fotos del lugar. Inmediatamente apareció un oficial de policía preguntando qué es lo que estaba haciendo (este periodista, claro). “Tomando fotos del lugar”, respondió quien escribe estas líneas.

“No se pueden tomar fotos, hay que pedir permiso a la administración del lugar”, le fue dicho a este redactor. Acto seguido, fue “acompañado” allí, donde otro policía —junto a un guardia de seguridad— lo interrogó nuevamente. El audio puede escucharse a continuación.

Es curioso que a los uniformados del mercado guaymallino les moleste que se saquen fotos pero no que se juegue clandestinamente. De hecho, la agencia 437, que también opera dentro del mismo mercado, pertenece a uno de los que manejan el negocio ilegal, Pedro Pettignano.

La agencia 399, que funciona dentro del mercado de Guaymallén

Colofón

Basta mirar las planillas que el Post tiene en su poder para darse cuenta de lo rentable e impune que es la quiniela clandestina en Mendoza.

En ese contexto, la pregunta ya suena incómoda: ¿Cómo es que el periodismo logra revelar esta trama, la misma que funcionarios del gobierno no han podido siquiera detectar?

Luego de esta foto dentro del mercado este periodista fue demorado por la policía

Está claro que la política no está exenta de lo que sucede en este ámbito. Los nombres aparecen a cada paso de la investigación que hizo este diario.

Uno de ellos es el de Pedro Pettignano, otrora gerente general del Instituto de Juegos y Casinos de Mendoza. A la hora de mencionar a quien se encuentra detrás de la clandestina, todas las miradas se posan en su figura.

“Jamás fue tocado porque su hermano Ricardo trabaja en el Tribunal de Cuentas de la provincia”, advirtió uno de los consultados para esta nota.

Ricardo Pettignano, hombre del Tribunal de Cuentas y hermano de Pedro

También aparece la sombra de Ricardo O'Broner, titular de la agencia 262. El hombre tiene aceitados vínculos políticos y levanta apuestas en el Hipódromo de Godoy Cruz.

Hay mucho más, y se irá revelando en sucesivas notas periodísticas. Con la esperanza de que alguien se haga eco de lo publicado.

Hasta ahora, solo parece haber desinterés. Si alguien lo duda, basta mencionar que hay dando vueltas un proyecto de ley que busca combatir el juego clandestino y pertenece al senador radical Marcelo Rubio. Hasta ahora, duerme el sueño de los justos.