Diana Pieraccioli, una muerte y demasiado misterio en Las Heras

La muerte de Diana Pieraccioli, revelada por el Post, aún encierra demasiadas suspicacias y dudas. Cuestiones que no cierran.

Diana Pieraccioli, una muerte y demasiado misterio en Las Heras

Por:Christian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

Apenas conocida, la muerte de la joven Diana Pieraccioli ha sacudido la modorra mendocina. Se trata del caso que reveló el Post el pasado lunes 8 de agosto y que en estas horas empezó a repercutir en otros medios locales.

Como ya explicó este diario, Diana era una de las mejores alumnas de la escuela Florencio Molina Campos del barrio Ujemvi y fue encontrada muerta en el suelo de su propio domicilio.

La última vez que había asistido a la escuela fue el 26 de julio: desde entonces, hubo reiterados intentos por parte de los directivos del establecimiento para comunicarse con sus familiares, con quienes vivía la chica de 17 años.

Lo que sorprendió a las autoridades del colegio fue que, tanto su abuela como su bisabuela, actuaban “como si nada” frente al panorama descripto. Esto es, la imagen de Diana muerta en el piso.

Esta era Diana

¿Por qué a ninguna de las dos les llamó la atención? ¿Desde cuándo estaba sin vida la joven? ¿Qué produjo el deceso?

Las preguntas se acumulan y las respuestas escasean. Aún resta hacer varios estudios científicos que permitirán llegar a la verdad… o parte de ella.

Por el momento, la fiscal Gabriela Chaves dio el primer indicio, aportado por la Policía Científica de Mendoza: según los especialistas, pareció ser parte de una muerte natural, ya que no había signos de violencia.

Ver además: La buscaban porque faltaba y sus docentes la encontraron muerta

¿El dato es concluyente? Para nada, es solo una primera impresión, que debe ser corroborada por los estudios ad hoc que se están haciendo en estas horas. Lo que podría abonar la hipótesis de Científica es el hecho de que Diana era insulinodependiente. Sin embargo, como se dijo, no alcanza para explicar la dejadez de la familia.

Diana junto a su madre Romina, a quien no veía

Por caso, según explicaron desde la escuela Florencio Molina Campos al Post, en uno de los llamados que se hicieron a la casa de Diana, la abuela de la niña —quien, por motivos que se desconocen, tenía la custodia—, aseguró que la joven estaba enferma. “Nosotros sabíamos que ella era insulinodependiente, pero nunca tuvo problemas antes, no faltaba nunca”, señaló el director a este diario.

 En ese punto, la historia se vuelve aún más brumosa: a la semana siguiente de ese llamado, frente a la inasistencia de Diana, los directivos fueron a su casa, pero nadie los atendió.

“Nadie atendía, por eso nos preocupamos más todavía y volvimos a ir el viernes”, detalló el director Marcelo Merenda a este diario.

La visita la hicieron, en conjunto, la preceptora de Diana y el regente de la escuela. “Se encontraron con la nena en el piso, muerta. La abuela abrió y les dijo que pasen, como si nada, seguía diciendo que estaba enferma”.

¿Cómo se explica semejante situación? Y otra cuestión: ¿Por qué Diana estaba desvinculada de su propia madre?

Consultado por el Post, desde el colegio admitieron desconocer la respuesta a esas preguntas. “Considero que si la justicia entrega un niño en guarda debería haber una visita cada tanto, un seguimiento”, dijeron a este diario desde el establecimiento educativo.

En ese contexto, hay versiones que se contradicen entre sí respecto de la abuela de Diana. Unos argumentan que es violenta, otros juran que ostenta demencia senil e incluso hay quienes refieren que era una persona "normal". ¿A quién creerle?

El Post habló con dos familiares de Diana, uno del grupo más cercano y otro que vive del otro lado de la Cordillera. “Acá está claro que hubo abandono de persona, no importa cómo haya muerto”, dijo a este medio la primera de las fuentes.

La otra mujer fue más cauta: “Hay que esperar a ver qué dice el Cuerpo Médico Forense, es mejor no anticiparse a decir nada irresponsable”.

Eva De la Cruz, amiga de la madre de Diana —Romina—, opinó arrojando más interrogantes: “La niña estaba al cuidado y bajo la responsabilidad de esa mujer inhumana quien no le dio la asistencia oportuna al haberse desmayado o descompuesto por su enfermedad. Si ella no podía levantarla tenía muchos recursos al cual acudir como los vecinos, el destacamento de policía a una cuadra , o si no podía moverse como argumentan. Contaba con teléfono fijo en su casa, podría haber llamado al 911. Mi gran bronca es que la gente opina sin saber, acusando a mi amiga (N. de la R: Romina, la madre de Diana) por no tenerla con ella ... Esta mujer le quitó la tenencia dando falsas pruebas y testigos.. Mi amiga jamás la dejó sola a su hija... y ahora le quitó la vida no pidiendo auxilio... la dejó morir, así de simple”.

Romina, madre de Diana

Por su parte, la madre de Diana solo atinó a dejar un mensaje en su muro de Facebook, con un "palito" para la prensa: "Por respeto a ella, y a la memoria de Diana, les pedimos que solo compartan recuerdos bonitos. Queremos recordar a Diana alegre, cantando, sonriendo, disfrutando de sus amigos. Suban fotos, videos, canciones. Tapemos el muro con lindos momentos y olvidemos el morbo periodístico." 

Finalmente... en el marco referido, las dudas ya mencionadas siguen en pie. ¿Por qué nadie asistió a Diana? ¿Cómo explicar el mutismo y desinterés de sus propias abuela y bisabuela?

Lo único que queda claro en estas horas son las palabras del director Merenda, que reflejan cómo era la joven cuando estaba viva: “Diana era una alumna excelente”. Lo demás, sigue siendo puro misterio.