Preocupados porque no la veían, la preceptora y el regente de su escuela fueron a su casa y la encontraron en el piso del comedor, sin vida. La abuela decía que estaba enferma. Fue en Ujemvi de Las Heras.
Las Heras: la buscaban porque faltaba y sus docentes la encontraron muerta
Diana Pieraccioli era una de las mejores alumnas de la escuela Florencio Molina Campos del barrio Ujemvi. Estaba en quinto año, sus compañeros y profesores la adoraban y, por eso se preocuparon mucho cuando empezó a faltar. Luego de reiterados intentos de comunicarse con su abuela, con quien vivía, fueron a su casa y la encontraron muerta, en el piso. La abuela de la niña actuaba “como si nada”.
“Diana era una alumna excelente y nosotros actuamos con el corazón, más allá de las resoluciones que nos dicen cómo actuar cuando un alumno falta, nos preocupamos desde el primer momento”, resaltó Marcelo Merenda, el director de la escuela, en conversación con el Post.
Es que los colegios tienen un protocolo de seguimiento cuando un alumno falta y dice que, a las tres faltas hay que intentar el contacto telefónico, a las cinco enviar una citación a los padres, y a las diez dar aviso para que la DGE defina la forma de ir a la casa del alumno.
Sin embargo, en el caso de Diana, se actuó mucho antes. La nena comenzó a faltar miércoles el 27 de julio y ya a los dos días comenzaron a llamarla por teléfono. En uno de esos llamados, la abuela de la niña, quien tenía la custodia, dijo a las autoridades de la escuela que Diana estaba enferma. “Nosotros sabíamos que ella era insulinodependiente, pero nunca tuvo problemas antes, no faltaba nunca”, señaló el director.
Sin embargo, cuando a la semana siguiente tampoco se presentó, fueron a la casa, que queda a una cuadra de la escuela. “Nadie atendía, por eso nos preocupamos más todavía y volvimos a ir el viernes”, detalló Merenda.
Esta vez la visita la hicieron la preceptora de Diana y el regente de la escuela. “Se encontraron con la nena en el piso, muerta. La abuela abrió y les dijo que pasen, como si nada, seguía diciendo que estaba enferma”, contó el director a este diario.
Consultado por el Post, Merenda señaló que desconocían las razones por las cuales la nena estaba separada de su madre y en custodia de la abuela. Y, aunque aclaró que la nena siempre estaba “impecable”, bien vestida, bien alimentada, y sobre todo, que era una chica sonriente y de buen humor “nada te daba a pensar que podría ser maltratada por la abuela, nunca recibimos una denuncia ni una queja de parte de la nena, pero si la escuela no se hubiera movido, vaya a saber cuándo la encontraban. Considero que si la justicia entrega un niño e guarda debería haber una visita cada tanto, un seguimiento”, dijo desolado.
En un post dando cuenta de la muerte de la nena, varios comentarios de allegados y vecinos alertaban que era un error dejarla al cuidado de la abuela.
Lo cierto es que aún se desconoce cuál fue la causa del fallecimiento, y desde cuándo estaba muerta en el piso la nena, ni cuál fue la responsabilidad de la abuela.
En la escuela no hay asueto porque la normativa establece que se puede pedir el cese de actividades por duelo el mismo día o el día posterior a la muerte del alumno, como a Diana la encontraron el viernes a última hora, sus compañeros tendrán clase, pero la dirección dispuso, junto con la DGE, una jornada de reflexión sobre el duelo. “Todos los chicos y los profesores estamos devastados, era una alumna muy querida por todos y esta incertidumbre e impotencia nos dejó devastados”, confesó el director.
Mientras tanto, esperan los resultados de la autopsia y que entreguen el cuerpo para poder despedirse.



