Hoy en Memo: ¿Feminista liberal o de izquierda? - Mendoza Post
Lunes 17 Ago 2020Lunes, 17/08/20 atrás

 Las críticas que se han hecho al sistema patriarcal son tan amplias como feminismos han existido en el mundo. La nota común a todos ellos es criticar el haber tomado como modelo de ser humano y por tanto de sujeto de derechos y obligaciones al varón, y dentro de este, solo al de cierta clase social, raza, religión, preferencia sexual etc.

Todas las corrientes feministas consideran que vivimos en un sistema androcéntrico, lo que vendría a significar que se toma al varón como medida de todas las cosas, lo normal, lo completo, y que por lo tanto cualquier persona que sea "el otro o la otra", se encuentra marginado, en la periferia y se lo coloca como la excepción, la desviación a la regla. Esta "otra" no tendría esencia propia y por tanto es accidental y complementaria a ese varón centro del mundo. Este es y ha sido el rol histórico de la mujer en nuestras sociedades.

Este acuerdo universal dentro de los feminismos llega hasta aquí. Luego, y como es de esperarse por ser la mitad de la población mundial pensándose a si misma y viviendo experiencias diversas, los debates y la forma de vivir nuestros feminismos son infinitas. Más aún, si pensamos en una mujer musulmana, otra occidental, una empobrecida, racializada, migrante, de clase baja, latinoamericana, etc. Es decir, tendremos tantas luchas en ideas como sociedades, contextos y situaciones en las que vivamos.

Sucede, como sucede en todo movimiento social, que algunos grupos pretenden arrogarse las verdades del feminismo, y con ello, intentan determinar un listado de condiciones sin las cuales no podría llamarse una feminista o abogar por los derechos de las mujeres. Incluso, y ya de una manera que roza el fascismo, se pretende desacreditar a quien no forme parte de partidos políticos seudo feministas o que se proclaman como tales y defensores de la causa.

Preguntarse si una feminista puede ser liberal o de izquierdas es un sinsentido que se desvanece ante el mínimo razonamiento. Esto porque sabemos que vivimos en sociedades con sistemas mixtos, con políticas liberales que benefician a las mujeres y políticas de izquierda que también lo hacen. A la inversa, ambos sistemas han demostrado que no son eficientes para combatir el patriarcado.

El intento de subsumir al feminismo en una u otra postura política, pierde de vista que estamos hablando del movimiento más largo e importante de la historia que pretende la liberación de la mitad de la población mundial. Incluso, esa aseveración no deja de enmarcarse en un posicionamiento patriarcal que pretende que el feminismo como pensamiento y practica se encuentra dentro, o de las corrientes izquierdistas o liberales más amplias que el feminismo mismo. En palabras de Alda Facio, "el feminismo no debiera enmarcarse en una u otra rama de pensamiento político para ser validado. El feminismo es una práctica autónoma que critica y desarrolla estrategias para desmantelar todas estas otras posiciones políticas que son productos patriarcales"

Tanto los movimientos de izquierda como los liberales han dejado a las mujeres fuera del poder y la han oprimido. Por lo demás, las polaridades de la posguerra entre izquierdistas y liberales están desdibujadas porque hoy vivimos en un sistema de organización social mixto, cambiante en el tiempo, que toma ideas del liberalismo (qué es mas liberal que la posibilidad de elegir sobre el propio cuerpo) y de la izquierda a través de acciones positivas y sistemas solidarios de asistencia y cooperación (asignaciones, servicios sociales, salud pública) que buscan la equidad.

En un mundo complejo y globalizado, el feminismo debe ser superador y pragmático, tomar las herramientas de los movimientos con los que coexiste (antiesclavista, descoloniales, de los derechos humanos) para, en palabras de Facio, "llevarlos a planteamientos más objetivos y más abarcadores de la realidad humana, ya que incluyen a la mitad del género humano".

Podemos ser más liberales o más de izquierdas, podemos aceptar medidas que provengan de una u otra línea de pensamiento, pero el foco siempre será el mismo: desarmar el patriarcado y conseguir la libertad de todas las mujeres.