Peligran las empresas, y los salarios privados de Mendoza en abril y mayo - Mendoza Post
Miércoles 29 Abr 2020Miércoles, 29/04/20 atrás
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Empresarios de todas las cámaras industriales, comerciales, agropecuarias, de todas las ramas de la economía de Mendoza acaban de plantear el pago de un "Salario Básico de Emergencia" a trabajadores de empresas afectadas por la la caída de actividad en la pandemia. Es decir, de todas, mientras duren la cuarentena y su crisis asociada.

Esos salarios reducidos serían para trabajadores que están suspendidos por la cuarentena, o de empresas y comercios que no han podido trabajar, en una primera etapa. Pero luego pidieron avanzar en "Salarios de referencia" y en "otras condiciones laborales", porque hay una realidad: las empresas podrán pagar los sueldos de abril sólo con los planes de ayuda estatal, las demás pagarán parte, o como puedan, y en mayo, podría ocurrir un desastre salarial. Este "Sueldo básico" que plantean los empresarios, sería en el marco de un acuerdo, una "mesa de trabajo", entre las cámaras, el gobierno, y los gremios. Algo difícil de conseguir. Julio Totero, de Asinmet, planteó que en su sector, un 30 % de las empresas no volverán a abrir sus persianas cuando pase la crisis del coronavirus.

La idea es que el sueldo de los empleados privados de Mendoza sea complementado entre el gobierno, las empresas, y los trabajadores vía ajuste de su bolsillo, mientras dure la emergencia. "Debería ser del 70 ó 75 % del sueldo nominal" explicaron. O incluso menos. Lo que piden las empresas, es apoyo del gobierno y de los gremios para avanzar en estos ajustes provisorios mientras dure el aislamiento obligatorio, que ha "planchado" la actividad económica.

Julio Totero, uno de los participantes.

En la tarde de este miércoles, los empresarios participaron de una reunión vía Zoom con periodistas de los medios de Mendoza. "En Mayo y junio va a ser muy difícil poder pagar los sueldos, ni siquiera las empresas que empiecen a tener algo de apertura" dijo Federico Pagano, del Consejo Empresario Mendocino. La idea fue reforzada por Adolfo Brennan, de AEM, y por Julio Totero, de Asinmet. Los empresarios contaron sobre los convenios que ya se firman en Mendoza para una rebaja salarial transitoria, durante los meses de la pandemia. Mauricio Badaloni, de la UIM, pronosticó que el turismo tardará "más de un año" en recuperarse.

El panorama que pintaron los empresarios mendocinos es realmente desolador. "La verdad es que el 80 % de las empresas asociadas a todas las cámaras, no han podido acceder a ninguna de las ayudas del gobierno, al pago salarial parcial vía los ATP, o a los créditos" explicó Mauricio Badaloni, de la Unión Empresaria de Mendoza. 

Mauricio Badaloni.

Además, La Federación Económica de Mendoza presentó una denuncia contra las cadenas de supermercados en la provincia, por competencia desleal, según contó su titular Alberto Carletti, porque la gente puede comprar en los supermercados artículos que también venden en los comercios que hoy no pueden trabajar.

En la reunión participan Mauricio Badaloni, presidente UIM, Julio Totero, vicepresidente de la UIM y  vicepresidente de Asinmet, Gustavo Kretschmar, presidente de AEM, Federico Pagano por el CEM, Laureano Manso por Aderpe, Walter Pavón, de Bodegas de Argentina, Andrés Vavrik, Cámara de Alvear, Adolfo Brennan, de la FEM, Daniel Gallart, Aprocam, Alejandro Rodríguez del de la Cámara Mendocina de Servicios Petroleros (CAMESPE), y Mario Comellas, jefe de los equipos técnicos de UIM, entre otros. 

La ayuda nacional y la caída en las ventas

Los empresarios, todos los que hablaron, contaron que sólo dos o tres empresas (depende de la actividad, y de la región), han podido acceder a la ayuda nacional, ya sea al pago parcial de los sueldos por parte del Estado (uno y hasta dos sueldos mínimos, por un máximo de 33.850 pesos), o a los créditos a tasa del 24 %. "Piden una cantidad de garantías que la mayoría de las empresas no puede cumplir... muchas no son sujetos de crédito, por la crisis" dijo Badaloni. "Además, en el Banco Nación se acabaron los créditos al 24 % y ahora ofrecen al 27 %" se quejó.

Las ventas, los negocios, la facturación de las empresas mendocinas se cayeron como un piano desde que empezó la cuarentena. "En marzo perdimos un 50 % de ventas respecto del año pasado. Y en abril, en lo que va del mes comparando con el año anterior, hasta un 80 % de ventas" dijeron. El dato fue refrendado por Diego Stortoni, de la Cámara de Industria, Comercio, Agricultura y Turismo de Tunuyán, y por el alvearense Andrés Vavrik. Las palabras de los empresarios sonaron parecidas a la desesperación. "Llevamos dos meses escuchando anuncios de ayuda a las empresas, dos meses leyendo boletines, y la verdad es que el dato crudo es: sólo dos de cada diez empresas recibieron algo".

La reunión duró casi dos horas. Y el relevamiento sectorial fue sinceramente penoso. Alejandro Rodríguez (servicios petroleros), contó que en una teleconferencia de 18 empresas del sector, ayer, todas admitieron haber perdido sus contratos, afectando 768 puestos de trabajo. "Somos empresas chicas que trabajamos para las grandes" dijo.

La reunión tocó temas más generales, como volver a insistir sobre la minería, o hacer un gasto del Estado, un presupuesto más eficiente. Pero las urgencias tapan todo.

Al cerrar, Mauricio Badaloni dijo "estamos buscando soluciones todo el tiempo" y que "seguramente seremos los culpables, cuando no podamos afrontar las nóminas salariales". Pero "acá estamos poniendo la cara..." afirmó. "No dormimos, estamos preocupados y angustiados, todos los empresarios de Mendoza" aseguró Gustavo Kretschmar.

Los pedidos

En resumen, los empresarios piden acompañamiento financiero del gobierno provincial para las empresas de más de cinco empleados. La formación de una mesa de diálogo con el gobierno y los gremios. Que el gobierno provincial interceda ante Nación para reconsiderar y recategorizar a las empresas y que puedan recibir los planes ATP (sueldos parciales), y también que intercedan por créditos a tasas más accesibles, para afrontar sueldos, o incluso a tasa cero, como ocurre en varios países del mundo que están enfrentando la pandemia, incluso con miles de casos.