Un brindis oficialista de fin de año marcado por la 7722 - Mendoza Post
Por: Mendoza PostJueves 26 Dic 2019

El brindis de fin de año es una fiesta que se reproduce en los círculos más abiertos y los más íntimos. En esta ocasión fueron los legisladores oficialistas que pretendían levantar las copas con bebidas nobles y eso estaba muy bien. En la intimidad compartieron las condiciones de la cena, y ajustaron las agendas como actos preparatorios (diría un letrado) para la celebración de despedida del año y el inicio del 2020.

El tiempo que transitamos. Todos, convulsionados con la polémica minera o el riesgo de la contaminación del agua por la actividad industrial que ocupa sustancias peligrosas en sus procesos de separación de minerales. La megaminería versus el agua es la discusión instalada en la vida familiar. Y no podía ser de otra manera que este evento, el brindis de los políticos de Cambia Mendoza, no estuviera afectado por este "ambiente contaminado" por la reforma de la 7722.

Un parlamentario azorado por lo que ha visto en las calles en estos últimos días, sobre la resistencia a la modificación de la norma antiminera, admitió que hubo una discusión y una advertencia que el lugar elegido para celebrar no era el adecuado. La idea original fue ocupar la residencia oficial del gobernador ubicada en La Puntilla

Una foto de archivo del entonces gobernador Cornejo con los intendentes radicales en la residencia oficial del mandatario.

La advertencia fue letal de parte de una legisladora para que se cambiara la sede del festejo. Porque, dijo la diputada, que si se realizaba el brindis en la casa donada por Pescarmona para la Gobernación podrían ser alcanzados por cualquier crítica, teniendo en cuenta la calentura social que impera en los ámbitos públicos y privados contra los funcionarios y/o legisladores. Dicho sociológicamente: una crisis de representación

Una crisis en estado incipiente que puede perjudicar cualquier buena intención de gestión o en este caso de celebración. O sea, la lejanía de la dirigencia política de la ciudadanía se podría ver reflejada en esa fiesta.

La sede radical, lugar final del encuentro de fin de año oficialista. 

Por eso, decidieron dar un volantazo y se reperfiló el lugar del festejo.  La locación pasó a ser un ámbito más popular: el Comité de la UCR de Mendoza, la vieja casona radical de calle Alem.

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