Cómo vive Julieta Silva sus primeros días en la cárcel - Mendoza Post
Post: Mendoza PostSábado 9 Nov 2019 4 días atrás

La prisión domiciliaria de Julieta Silva, quien atropelló en 2017 a su novio Genaro Fortunato, fue revocada este miércoles y la condenada fue trasladada a una penitenciaría de San Rafael.

La joven de 30 años fue condenada a 3 años y 9 meses de prisión por el delito de "Homicidio culposo agravado por conducción antirreglamentaria" durante el juicio. Esta semana, la Suprema Corte de Justicia rechazó un recurso presentado por el abogado de Silva, Alejandro Cazabán, y dejó firme el fallo condenatorio que fue emitido en septiembre del 2017.

La condenada se presentó en el despacho del juez Rodolfo Luque con su abogado desde donde fue trasladada en un furgón carcelario hasta la Unidad IV del Servicio Penitenciario de Mendoza (Mitre y La Pampa de San Rafael).

Genaro Fortunato

Según indicó Diario de San Rafael, Silva se encuentra alojada en una celda sola donde permanecerá la primera parte de su estadía en el pabellón femenino donde se alojan otras 14 mujeres que en su mayoría están condenadas o procesadas por delitos de narcotráfico.

La sanrafaelina llegó solo con un moretón en una rodilla, según detalle el informe médico al que fue sometida cuando ingresó al sistema carcelario, y se encuentra custodiada por las celadoras para que no sufra agresiones por parte de las otras presas.

Si bien en su celda solo hay una cama y una mesa, destacaron desde la penitenciaria que tiene la ventaja de estar sola. "El estado de ánimo de Silva es óptimo, no está caída ni desanimada" afirmaron.

Julieta Silva durante el juicio

Silva sabía que su sentencia podía quedar firme y volver a la cárcel, ahora por un periodo mayor: "Será clave el tiempo para evaluar cómo responde la interna al encierro. Ella estuvo aquí pero ahora le espera un período más extenso".

En términos de ejecución de condena, la sentencia que cumple Silva empezó en septiembre de 2017 y finaliza en junio de 2021. En marzo de 2020 podría salir de la penitenciaría bajo libertad condicional y permanecer en esa condición hasta purgar la pena. Eso dependerá de su comportamiento y el criterio de un juez de ejecución penal, llegado el tiempo en que la condenada puede solicitar el beneficio.