Los Penitentes, las dagas de hielo que pueden confirmar vida extraterrestre - Mendoza Post
Post: Mendoza PostJueves 11 Jul 2019 11 días atrás

 Cerca del volcán Llullaillaco, el segundo más alto del mundo, en pleno desierto de Atacama en Chile, se erigen los penitentes, una desafiante horda de dagas heladas que apuntan en dirección al sol.

Charles Darwin fue el primero en documentarlas en 1839, pero solo ahora, 180 años después, un grupo de científicos descubrió que estos puñales gélidos hospedan un oasis de vida en medio de la aridez.

Los penitentes se encuentran principalmente en la región de los Andes de Chile y Argentina, en alturas por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar.

"Esta es un área muy remota y de difícil acceso", dijo en un comunicado Steve Schmidt, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Colorado Boulder y coautor de la investigación en el volcán Llullaillaco.

Se les llama penitentes porque su aspecto blanco y puntiagudo hace recordar al de los creyentes católicos que cubren su rostro con un atuendo cónico durante sus ritos religiosos.

Pueden medir desde unos cuantos centímetros hasta 5 metros y su particular forma se debe a una combinación de violentas condiciones climáticas que incluyen vientos extremos, cambios de temperatura y una fuerte radiación solar.

¿Cómo se forman?

En un ambiente extremadamente seco como el desierto, el hielo no se derrite en forma de agua sino que directamente se evapora, en un proceso llamado sublimación.

Los rayos del sol calientan la nieve en un ángulo particular, lo que produce que unas zonas se sublimen más rápido que otras.

A medida que el hielo va perdiendo masa se van formando las hendiduras curvadas, como los dientes de un cuchillo. Estas hendiduras a su vez concentran los rayos del sol, así que se subliman aún más rápido.

Algunos científicos creen que las impurezas en la nieve también contribuyen a que se formen los penitentes, pues esas impurezas crean zonas negruzcas que absorben más luz del sol y se derriten más rápido, formando las hendiduras.

Según su investigación, esta es "la primera documentación de algas de nieve o cualquier otra forma de vida en los penitentes".

¿Hay vida?

Este hallazgo brinda nuevas pistas para entender mejor la vida en ambientes extremos en la Tierra, pero también sirve para pensar cómo podría ser la vida en otras partes del universo.