La estrategia del ex auxiliar que abusó de la nena de 12 años - Mendoza Post
Sábado 22 Sep 2018
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

La estrategia de Lucas Fernández es tan simple como polémica: negar todo. El ex auxiliar judicial de Santa Rosa jura que nunca abusó de una niña de 12 años de San Martín, hecho del cual se lo acusa y por el cual está siendo juzgado en estas horas.

En la vereda de enfrente se encuentra un perro de presa, el fiscal Oscar Sívori, que está dispuesto a demostrar todo lo contrario: que sí hubo abuso sexual.

De hecho, cuenta con un elemento fundamental: el resultado de la Cámara Gesell que les hicieron a ambas nenas a fines de enero de este año. Allí, a coro, las niñas admitieron que Fernández había penetrado a -al menos- una de ellas.

Lucas Fernández intenta una polémica defensa

A ello se suma el análisis preliminar que les hizo en el Hospital Perrupato la médica Beatriz Paladini, donde encontró en el cuerpo de las menores vestigios de droga y alcohol.

Esto último quedó refrendado esta misma semana, ya que el propio Fernández admitió ante el tribunal padecer adicción a las drogas "duras".

Ver más: Lo encontraron abusando sexualmente de dos niñas en Rivadavia

Fue después de que los peritos a cargo de la investigación determinaran que, tanto el ex judicial como las menores, habían consumido cocaína, marihuana y alcohol durante aquella terrible madrugada del 25 de enero.

Es un punto que no ostenta discusión. El de los estupefacientes, claro. Lo que queda por determinar es el acto sexual, el abuso en concreto.

Sívori busca refutar el argumento de Fernández

Es un tópico que intenta echar por tierra Fernández, al asegurar que no hubo penetración. Y es cuando se vuelve clave la declaración del suboficial Marcelo Belardi, quien fue el que lo sorprendió junto a las nenas en el vehículo.

El policía dijo esta semana que, tanto el ex auxiliar como la nena debajo de él, estaban vestidos. Sobre la base de esa declaración, Fernández intenta sostener su defensa. ¿Cómo podría haber sexo -abuso, ciertamente- si ambos estaban vestidos?

Para el fiscal es un absurdo, porque una cosa no quita la otra. ¿O acaso no se puede tener relaciones sexuales con la ropa puesta?

Fernández se aferra a ese dato con todas sus fuerzas. Se aprovecha de la confusión del uniformado. Pero no cuenta con el detalle ya mencionado: la Cámara Gesell de marras.

A su vez, aparecen los partes policiales de esa jornada, donde Belardi habla con sus colegas y les menciona el abuso, casi sin dudarlo. Es la confirmación de algo que ya había visto minutos antes una pareja que pasaba por el lugar. Fueron los que alertaron al policía.

El Post tuvo acceso exclusivo a esos documentos, que se publicarán una vez culminado el juicio. Allí, el uniformado confirma que en el asiento delantero del auto de Fernández estaba una de las nenas y que en el trasero estaban el propio ex auxiliar sobre la otra menor. Lo mismo que reconoció esta semana.

El martes se reanudará el juicio, luego de un oportuno cuarto intermedio. Allí se verá quién logra imponerse: ¿Convencerá a los jueces Fernández, obteniendo una pena morigerada? ¿O hará lo propio el fiscal Sívori, logrando una dura condena contra el ex auxiliar?

Entretanto, hasta que se reanude el juicio, el acusado será pasible de una serie de peritajes psicológicos que buscarán "dibujar" el perfil de su personalidad.

Un expediente complejo

Particularmente, es un punto en el que, de acuerdo a los que saben, tiene todas las de perder.

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