"En Mendoza el consumo de drogas creció 300%" - Mendoza Post
Lunes 14 Nov 2016Lunes, 14/11/16 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

Víctor Festa no necesita presentación: es coordinador de la ONG Remar de Mendoza y hace un trabajo incansable que busca alertar acerca del flagelo de las drogas en la provincia.

“Hoy la gente está muy preocupada por la seguridad otra vez, sobre cómo vamos a mejorarla, con más policías, más jueces; pero se les escapa que cerca del 80% de los delincuentes son personas adictas”, arranca en entrevista con el Post.

-¿Cómo sostenés esto último?

-Yo trabajé en diferentes cárceles, con los pibes, cara a cara, y de todas las personas que ves y que le hablás, de cada 10, 7 u 8 tienen problemas de adicciones, y los tenían antes de empezar a delinquir. Desde alguien que robó una bicicleta hasta el chico que mató al hijo del Osvaldo “Oso” Quiroga, en el caso del blindado. Ese chico es súper adicto a la cocaína. Yo entiendo el dolor de esa familia, y estoy convencido que el que asalta, mata o viola bajo el efecto de las drogas, es totalmente consciente, y no hablo de bajar las penas, pero me pregunto qué estamos haciendo por los pibes. En los penales les dicen que les van a dar tratamiento contra las drogas, pero si la droga está adentro de la cárcel, ¿de qué sirve todo eso?

Festa vincula el crecimiento del delito con el crecimiento del consumo de drogas

-¿En qué estás ahora mismo? ¿Se viene algún evento?

-Sí, en dos semanas vamos a hacer en la Plaza Independencia una campaña de prevención de adicciones, ya que por primera vez pude conseguir que me prestaran la plaza, y me encuentro con que AADI CAPIF me quiere cobrar por hacer la campaña. El evento es prevenir, ¡nos tendrían que pagar a nosotros, no nosotros pagar 8 mil pesos para hacer prevención! Es para los pibes, es un video informativo. Uno quiere hacer, construir y mientras otro te quiere cobrar. Luego vieron la nota del Post, se quedaron impresionados, y nos bajaron el precio.

-No es sencillo hacer lo que hacés...

-La cosa es muy complicada, pero con este nuevo gobierno se nos abren puertas cuando antes había promesas jamás cumplidas.

-¿Los políticos les dan bolilla?

-El único intendente que nos dio cabida con el tema de las adicciones fue Orozco (de Las Heras) y el secretario de Gobierno, ya que Las Heras es uno de los departamentos más complicados, sobre todo los barrios 26 de Enero y Santa Teresita, nosotros estamos enfrente, casi en el medio de la trinchera. En la parada del micro del barrio suelo ver a chiquitos jugando, no con autitos, con pistolas 9 mm de madera pintadas de negro. Y decían “vamos a sacar aquel auto, como funalito de tal”, el nombre de algún referente que suele robar en el barrio.

“Nuestro trabajo es una gota en el mar, como decía la Madre Teresa de Calcuta”, dice Festa.

-¿Cómo llegás a esos pibes?

-A esos chicos tenés que "entrarles" de manera diferente, con actividades culturales, deportivas, comida, ropa... atrayéndolos. Una vez que tenés un contacto podés hablarle de otras cosas, darles un ejemplo de vida contrario a la persona que están viendo. Porque el que están viendo es un "vivo", un "genio", uno que llega con celular de alta gama, con un auto, con chicas, pero porque todavía no cayó preso. Hay que invertirles los valores, pero de igual a igual.

Los narcos compiten de igual a igual con el Estado, según el vocero de Remar

-¿Qué les decís cuando los tenés cara a cara?

-Yo les cuento que trabajé en la cárcel y que vi con mis propios ojos a esos "vivos" caer presos y de noche llorar en la cárcel. Que en la cárcel se acaban los vivos, y que hay pibes de 20 años cumpliendo cadena perpetua. Contarles eso les impacta muchísimo, les invertís lo que están viendo.

También les cuento cómo con mi grupo de amigos nos creíamos unos vivos bárbaros por drogarnos, y que los demás eran "caretas" por no drogarse. Éramos un grupo de 12, 3 salimos de la droga y los otros 9 están muertos. Pero cuando teniendo 30 años me desperté de un coma de tres días y me vi atado en la cama del Borda, y me enteré que a mi hijo le había preguntado en el colegio de qué trabajaba yo, y dijo que no trabajaba porque estaba enfermo, "enfermo de las drogas", me di cuenta que era un deshecho, y que el vivo no era yo, sino el que había salido de las drogas.

Yo creo que estas historias de vida, estos ejemplos, son la única forma de hacer reaccionar a personas que están muy sumergidas en un lugar muy contrario a la realidad.

-¿Que hacés cuando, ante un Estado ausente, los narcos avanzan sobre los chicos y los usan como "soldaditos"?

-Si el Estado está ausente, lo captan desde otro lado, eso es una realidad. Hace poco cayó en Buenos Aires un pedófilo que se llevaba a chicos a su casa prometiéndoles paco.

Festa asegura que el crecimiento de la droga en los últimos diez años en Mendoza fue del 300%

-¿Qué función cumple un "soldadito"?

-Para ser soldado narco tenés que tener un nivel de adicción alto. Atendés asuntos como la puerta, entregar sobres con droga o con dinero, solo para tener a cambio droga para vos, no dinero. Yo lo hice dos veces; atendía la puerta de un lugar que vendía droga de corte en plena zona roja. Caían a la madrugada con desesperación a comprar. Seis meses después de que me fui, allanaron y cayeron todos presos.

-¿Qué pasa con los narcos en prisión?

-El narco la pasa muy mal en la cárcel, porque hay un pensamiento entre los presos de que ellos están ahí por culpa del narco. Eso te indica que la mayoría de los presos tienen problemas con las drogas.

-¿Cómo fue tu experiencia como “soldadito”?

-En otra oportunidad, llevando droga me detuvo un patrullero, llevaba 7 gramos de cocaína, que es mucha cantidad, me la tragué toda y me dio una sobredosis. A la hora sentía una taquicardia tremenda, problemas con la respiración y se me nubló la vista y no me acuerdo de más nada. Al despertar entré en convulsiones, estaba en la casa del narco, y escuchaba que se decían entre ellos, "este se va a morir acá", "si se muere lo envolvés en una frazada y lo tirás en la puerta de una casa". Ahí me cayó la ficha y al otro día me fui, me escondí un año en Mar del Plata porque me querían ir a buscar.

-¿Qué hacías en la casa del narco?

-En la casa de ese narco aprendí a cortar droga, la cortábamos con cafeína y xilocaína, luego la poníamos sobre la mesa y le tirábamos Bardhal Motores en aerosol para endurecerla, entonces la gente que compraba creía que era buena y pura. Lo cierto es que no hay droga buena, pero las cosas que le ponen la empeoran. Son muy pocos los que pueden consumir droga pura, porque es muy cara. Lo que se vende en la calle es porquería.

Los pibes de la calle compran la droga más barata y, en consecuencia, más mala

-¿Cómo es eso?

-El pibe de la calle no compra un gramo de cocaína pura que está a 1.000 pesos, te compra la de 200 pesos, que está tan cortada que produce un efecto de acostumbramiento que hace que te drogues más seguido, porque el efecto de la dosis no dura. Un adicto que consume durante 8 o 9 horas por día necesita 5 gramos por día, gasta alrededor de mil pesos diarios aunque la droga sea mala. ¿De dónde saca la plata si no tiene trabajo? Termina robando, son muy pocos los adictos que no roban.

-Si tuvieras que comparar la adicción a las drogas con alguna cuestión cotidiana, ¿con qué lo harías?

-Consumir droga es lo mismo que agarrar un auto a 200 Km por hora, quitarle el volante, el freno de pie y el freno de mano. Te matás vos y lastimás a todo lo que tenés cerca tuyo.

-¿El adicto sigue siendo adicto siempre aunque no consuma?

-Yo, personalmente, no; cuando dejé la droga la dejé para siempre. En ese sentido la tengo clara. Tampoco me la creo y digo que no me volverá a pasar, sino que soy tan consciente de todo lo que generó la droga en mi vida, de toda la gente que lastimé, y me veo ahora, no tengo más nada que pensar. Ese es mi motivante diario, y mi responsabilidad es que lucho para que a otro no le pase. Hay chicos que me tienen de ejemplo, ¿qué pasa si me ven drogándome de vuelta?

-¿El adicto sufre siendo adicto, o siente que la tiene clara?

-Por supuesto que sufre. Todo adicto te quiere mostrar que está superado, que la disfruta, que la controla, que la lleva bien. Pero están en la etapa de "enamoramiento" de la droga, que son los primeros tres años, después no dicen lo mismo. Después vienen los problemas familiares, físicos, neurológicos y económicos sobre todo. Yo hice un cálculo y me di cuenta que por mi nariz pasaron una casa y dos autos.

"En los penales les dicen que les van a dar tratamiento contra las drogas, pero si la droga está adentro de la cárcel, ¿de qué sirve todo eso?"

-¿Cuál es tu diagnóstico de Mendoza y la droga comparado con una década atrás?

-Estamos un 300% peor. Remar está desde al año 95, cuando abrimos la primera sucursal fue en el pueblo de Tres Porteñas, que tiene mil habitantes. Cuando llegamos la gente nos preguntaba qué hacíamos ahí si ahí no había droga. Hoy los chicos están todo el día drogándose, y hay hasta kioscos de droga en el campo.

-¿Qué hace el Estado frente a esto?

-Sería injusto tirarle una bomba a este gobierno que está hace 9 meses, porque la bomba la activaron hace 20 años, y nunca se hizo nada. El primer problema que tenemos son los jueces, porque con las manos atadas no se puede hacer nada. Hay policías buenos y malos, pero para que un kiosco actúe tiene que haber complicidad policial. Con tres o cuatro preguntas podés saber dónde están los kioscos de droga en Mendoza.

-¿Para qué sirve la Sedronar?

-Para mí, no sirve para nada, porque mezcla la lucha contra el narcotráfico con las adicciones, y una cosa es la parte represiva y otra es la preventiva. Eso tiene que estar diferenciado. Una cosa es tener personas para atender un hospital por culpa de los que tiraron la bomba, y otra cosa es mandar gente a desactivar la bomba.