Lisandro Nieri: cómo mantener las cuentas en orden en medio de la pandemia

El ministro de Hacienda tuvo que distribuir el dinero de la provincia en la emergencia sanitaria y evitar un colapso económico.

Lisandro Nieri: cómo mantener las cuentas en orden en medio de la pandemia

porAna Montes de Oca
Periodista

Lisandro Nieri tuvo, seguramente, uno de los roles clave para sostener a la provincia en medio de la pandemia. Si ya es difícil llevar las cuentas de una provincia, enfrentar esa tarea con una emergencia sanitaria provocada por un virus del que no se sabe absolutamente nada y diseñar un sistema de "contención" sin precedentes, tiene que haber sido la prueba de fuego para todos los que ocupan ese lugar.

Pero a diferencia de otros de sus pares, Nieri salió victorioso. Sí, la pobreza también creció en Mendoza, cayeron Pymes e industrias y el desempleo se siente, pero en comparación con otras provincias, Mendoza logró, hasta ahora, mantener las cuentas en orden y no endeudarse. 

Este logro de la provincia tiene que ver mucho con el ministro de Hacienda, pero también con las decisiones políticas que se tomaron para salir de esa falsa elección entre salud y economía. Mendoza paró todo, por orden de Presidencia, pero en cuanto analizó los datos, supo que se podía cuidar tanto la salud, como la economía. No evitó la caída, pero amortiguó el golpe.   

- Mendoza se caracteriza, por tener las cuentas equilibradas y, según dijo el gobernador, la provincia, no se endeudó en un solo peso. ¿Cómo lograron, a pesar de la pandemia, mantener las cuentas, adónde apuntaron para achicar gastos?

- Mendoza históricamente se caracterizó por su orden fiscal. Del 2008 hasta el fin en 2015 tiró abajo todo orden y terminó en el conocido y triste 2015. Desde 2016 trabajamos en un proceso de consolidación fiscal, que si bien tiene ya resultados para mostrar, debe robustecerse. Sin dudas es el camino adecuado, y por eso afirmamos que Mendoza debería dejarlo escrito en piedra para que nunca más una actitud irresponsable de unos pocos pueda causar tanto daño a la Provincia. Plasmar el orden fiscal en la Reforma de la Constitución Provincial sería un gran logro. Esta consolidación fiscal permitió a Mendoza sortear sin mayor deuda y sin mayor presión impositiva (muy por el contrario, pequeñas bajas) un año de pandemia como fue el 2020.

En este marco del orden fiscal con el que venimos trabajando, podemos decir que durante el 2020 no se tomó deuda. En el 2021 hemos procesado en el mes de febrero un par de autorizaciones para trabajar en un endeudamiento de emergencia para afrontar un año como este, donde sabemos que hay una segunda ola.

- Así como la cuarentena estricta hizo que las empresas ahorraran gastos al tener cerradas sus oficinas, el Estado también ahorró en servicios, combustible, gastos de desayunos, limpieza y otros. Cerradas las cuentas del año pasado, ¿de cuánto fue ese ahorro? ¿Conviene mantener la virtualidad o es mejor que los empleados públicos vayan a la oficina?

- Sin dudas algunos gastos bajaron, pero observamos en lo administrativo, que el mayor gasto de la provincia es la prestación de servicios. Lo sanitario y lo social, tuvo en un año de pandemia una fuerte presión por el lado del gasto, que además de la caída de recursos 2020 ($22.000 millones), superó ampliamente el ahorro por menores gastos.

La virtualidad no es una cuestión de conveniencia, sino estrictamente sanitaria. Es muy distinto según la realidad de cada oficina. Particularmente en Hacienda pudimos rápidamente adaptarnos a un buen funcionamiento con mínima presencialidad.

Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de empleado público no solo hablamos de la persona que está en su oficina haciendo una tarea administrativa. La gran masa del empleado público, casi el 80%, incluye a docentes, policías, médicos, prestadores de servicios esenciales, etc. Por ejemplo, en lo educativo nosotros hacemos una fuerte defensa de la presencialidad, no solo por lo educativo sino también por la importancia social, afectiva, de contención... En este sentido, este segundo año hemos podido evaluar que la mejor forma de cuidarnos desde lo sanitario es asistiendo a las clases. Luego tenemos servicios de seguridad, penitenciarios... por ejemplo, los policías, ahí es imposible la virtualidad. Es decir, la virtualidad o presencialidad depende del área y del servicio que se presta. Teniendo en cuenta esos dos criterios es que se debe optar por una modalidad o la otra.

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- En los primeros tres meses del año se ve un superávit, ¿a qué responde, se recaudó más de lo esperado, se gastó mucho menos, en qué fue austero el gobierno?

- El año pasado se recaudaron 22.000 millones de pesos menos, el peor mes fue mayo (cuando estuvo toda la provincia sin actividad), a partir de ahí hubo una gradual pero continua recuperación. Esa recuperación se consolidó en este primer trimestre. Hay que leerlo mirando lo anual, los primeros trimestres siempre son de un resultado más positivos de lo que son los meses que cierran el año, porque se devengan menos gastos y se devenga más en los últimos meses, específicamente noviembre y diciembre son meses de mucho devengamiento, julio y diciembre también por el aguinaldo. Con esto quiero decir que no hay que ver los primeros meses de manera aislados, sino que hay que saber leer el todo de manera integral. También es cierto que la obra pública venía a un ritmo mucho más lento y recién ahora se empieza a poner en ritmo, eso hará que haya un devengamiento más fuerte en los meses siguientes del año. Por otro lado, en semejanza de lo que pasaba en Europa preveíamos una segunda ola, no sabemos aún la profundidad ni la duración, lo mismo que decíamos el año pasado de las restricciones, tanto por las de circulación física como los cuidados en materia económica que la gente tiene. Esto significa tomar los recaudos suficientes como para enfrentar un año como el que viene.

- ¿Hay plan de obra pública financiada solo por la provincia para este año, de cuánto y en qué principalmente?

- Según lo planteado en el presupuesto para el 2021 la inversión prevista ronda los 35.602 millones de pesos, de los cuales el 58% - alrededor de 21.000 millones - estarán destinados a Portezuelo del Viento; un 21% a obras de infraestructura vial, municipal y desarrollo económico, la maternidad del Hospital Lagomaggiore, arreglo de edificios escolares, Ruta Provincial 82, sistema de cloacas de Malargüe, Red de Ciclovías para el área Metropolitana, Polo Judicial Penal, y el resto se destinará a fideicomisos cuyo objeto es la aplicación de programas para la reactivación económica, como Enlace, Mendoza Activa, entre otros. Además, se duplicará el aporte al Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) previendo la realización 1.475 viviendas.

El plan de obra pública para listar algunas está la puesta en marcha de obras que el año pasado se habían paralizado o ralentizado por la pandemia, a continuación la inversión en el sistema sanitario, la política de vivienda, obras como la Cárcel Federal y la Provincial y todo un plan de agua y saneamiento con recursos provinciales y algunas otras con algunas líneas de financiamiento.

- La paritaria con los estatales no está cerrada, ¿cuánto es lo que podría afrontar el gobierno?

- Hay una revisión a fines de junio que fue lo acordado con los gremios y como corresponde se analizará en la mesa paritaria.

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- En el decreto donde fija el ritmo y el control de gastos quitó por ejemplo celulares a personal del Estado, ¿es un gesto o era un número significativo? También habla de jubilar a todo el que esté en edad, ¿cuánto calcula que puede reducir la planta con las jubilaciones y sin tomar a nadie nuevo?

- Es un decreto que hacemos siempre que fija el ritmo del gasto, determina qué pasos hay que seguir para otorgar un celular a una persona que lo necesite, esa parte la fija Gobierno. Después, hay varias inversiones o compras de bienes de capital o cuestiones de personal que toda decisión pasa por el ministro de Hacienda y por el Gobernador. De esta manera se controla el gasto. En cuanto a las jubilaciones hubo un ritmo tal vez más lento por cuestiones naturales por la pandemia, que no cambia el espíritu de la Provincia que cada vez que hay una persona en condiciones de jubilarse por la edad o por los aportes necesarios se hace inmediatamente el trámite jubilatorio. Todo ingreso es siempre que haya una necesidad y por concurso y esto valida lo dicho anteriormente, tenemos una planta que es más del 10% más chica que la que tenía la provincia al inicio del 2015, queda mucho por trabajar, se ha hecho muchísimo, considerando que este 10% se baja sobre todo en las áreas administrativas del Estado, no así en policías, no así en educación ni en salud, entonces toma más relevancia. En este sentido, hay que seguir con esta política para corregir errores anteriores de sobredotar al Estado de personal con costos altísimos que se incurrieron en las dos gestiones anteriores justicialistas y que la provincia los va a enfrentar por varios años hasta que se pueda corregir definitivamente el problema.