Una copa que pertenece a Talleres, lleva el escudo del Lobo que también la ganó en los '70. En Córdoba piden su reconocimiento oficial por parte de AFA. Conocé su historia.
La historia oculta del trofeo que ganó Gimnasia en 1970 y está en el Estadio Kempes
En una de las vitrinas del Museo Provincial del Deporte del estadio Mario Kempes, en Córdoba, se exhibe un trofeo que despierta curiosidad en Mendoza.
Se trata de una antigua Copa del Consejo Federal que lleva grabado el escudo de Gimnasia y Esgrima, un detalle que conecta a ese museo cordobés con una copa que levantó el Lobo en los '70.
La pieza forma parte del patrimonio del Museo Provincial del Deporte, inaugurado el 30 de agosto de 2018 en el estadio Mario Kempes. El espacio fue impulsado por el periodista Gustavo Farías, quien durante casi dos décadas trabajó para concretar el proyecto y reunir objetos históricos del deporte argentino desperdigados por La Docta.
Hoy el museo exhibe camisetas, trofeos y recuerdos que van desde el Mundial de 1978 hasta piezas vinculadas con clubes del interior. Entre ellas aparece esta copa, de gran tamaño, cuya historia terminó revelando un capítulo poco conocido incluso por los hinchas de Gimnasia.
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La historia detrás del trofeo
Periodistas, dirigentes e hinchas mendocinos que se acercaron a presenciar el duelo ante Talleres de Córdoba se sorprendieron
Según explicó Farías, la copa apareció cuando se encontraba recopilando material en el club Talleres de Córdoba para la apertura del museo.
"Me llamó la atención por el tamaño, pero también porque en Talleres no sabían de qué se trataba. Estaba guardada en un depósito y tenía una inscripción vinculada al Festival Nacional de Folclore de Cosquín y el escudo de Gimnasia y Esgrima de Mendoza", relató el director del museo.
La investigación posterior permitió reconstruir su origen. El trofeo corresponde a la Copa Consejo Federal, un certamen organizado por la AFA a través del organismo que administraba los torneos del interior.
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La competencia comenzó a disputarse en 1969 y enfrentaba a equipos destacados de distintas ligas regionales, en una época en la que los clubes del interior tenían pocas oportunidades de competir a nivel nacional.
En su primera edición, Talleres de Córdoba se quedó con el trofeo tras superar a San Martín de Mendoza en una serie de desempate. Aunque los cordobeses ganaron 3-0 en la ida y perdieron 5-1 en la vuelta, el sistema del torneo sumaba también los goles convertidos durante el Campeonato Nacional de ese año, lo que terminó favoreciendo a Talleres.
La edición que ganó Gimnasia
Al año siguiente se disputó la segunda edición del certamen. Allí apareció el nombre de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, que venció en la final a Kimberley de Mar del Plata.
La serie terminó con un empate 1 a 1 en el primer partido y una victoria 4 a 1 del Lobo mendocino en la revancha. Tras ese triunfo, el Pituco agregó a la copa una chapa con su escudo y la referencia al campeonato ganado.
Ese detalle es el que hoy llama la atención en el museo cordobés: un trofeo que pertenece a Talleres y que el Matador aportó al museo , pero que lleva grabado el símbolo de Gimnasia.
La tradición que el Lobo intentó instalar, similar a la de la Copa Libertadores, era ponerle la chapa de último campeón, que luego devolvería el trofeo. Sin embargo, con el tiempo no se siguió jugando.
En cuanto al nombre del trofeo, el mismo dice "Trofeo Festival Nacional del Folklore. Cosquín Challenger. Torneo Nacional de Football".
"Era el auspiciante el Festival de Cosquín, algo así como la Copa Sudamericana cuando se llamaba Copa Nissan Sudamericana o los años en los que la Libertadores se llamaba Toyota Libertadores", explicó Farías.
Un torneo que quedó inconcluso
Según detalló Farías, "la copa debía ganarse tres veces para quedarse con ella de forma definitiva. Sin embargo, la competencia nunca logró consolidarse".
Después de la edición de 1970, el torneo dejó de disputarse durante algunos años. En 1973 se intentó retomarlo con una final entre Atlético Tucumán y Belgrano de Córdoba, pero el partido de vuelta nunca se jugó.
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La razón fue un episodio político: el llamado Navarrazo, el levantamiento policial que derrocó al gobernador cordobés Ricardo Obregón Cano. El clima institucional obligó a suspender el encuentro y el certamen quedó trunco.
Con el paso del tiempo y ante la falta de nuevas ediciones, el trofeo terminó quedando definitivamente en manos de Talleres, en reconocimiento a sus campañas como uno de los equipos del interior más destacados de la década de 1970.
El debate por su valor histórico
La aparición de esta copa vuelve a abrir una discusión que en los últimos años ganó fuerza en el fútbol argentino: el reconocimiento de títulos históricos.
Farías sostiene que: "por su organización y estructura, el torneo debería ser considerado oficial". De esta manera, tal como se le reconoció meses atrás uno de los títulos a Atlético Tucumán, podría pasar con Talleres y, en consecuencia, con Gimnasia y Esgrima.
"La Copa Consejo Federal era un título que otorgaba la AFA a los mejores equipos del interior. Si los torneos amateurs entre clubes porteños son reconocidos como oficiales, ¿por qué no los del interior?", planteó Farías.
El debate no es menor. En los últimos años la AFA comenzó a reconocer retroactivamente competiciones antiguas organizadas por el Consejo Federal.
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Un museo que rescata historias del deporte
Más allá de la discusión sobre el valor oficial del trofeo, la copa se convirtió en una de las piezas curiosas del museo cordobés. Un pedacito de historia mendocina entre las grandes glorias de la Docta.
El espacio reúne cientos de objetos históricos del deporte argentino, muchos de ellos cedidos en comodato por clubes o exjugadores. Entre las reliquias se encuentran camisetas intercambiadas tras la final del Mundial 1978, prendas usadas por futbolistas argentinos en competencias internacionales y distintos trofeos recuperados de archivos o colecciones privadas.
El Museo Provincial del Deporte del estadio Mario Kempes abre de martes a domingo de 10 a 18. La entrada tiene un bono contribución de 5 mil pesos para mayores y 2.500 para menores, mientras que los miércoles el ingreso es gratuito, como ocurre con todos los museos de la provincia de Córdoba.
En una de sus vitrinas, aquella copa del Consejo Federal sigue exhibiendo el escudo de Gimnasia. Un pequeño detalle que conecta a Mendoza con una historia del fútbol del interior que se resiste a caer en el olvido y que, para algunos cordobeses, debería recibir el correspondiente reconocimiento oficial de la AFA.
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Agradecimiento por las fotos al Museo Provincial del Deporte



