El Gran Hotel Villavicencio sigue siendo uno de los símbolos más poderosos de la Mendoza de antaño. Su historia mezcla agua mineral, la vieja ruta a Chile, arquitectura francesa y una relación profunda entre los mendocinos y la montaña
Hallaron restos indígenas, antiguos sistemas de agua, pisos de un cuartel y objetos de principios del siglo XX en excavaciones arqueológicas realizadas en una plaza de la Cuarta Sección. También se recuperaron viejos cañones del cuartel.
La plaza principal de la provincia nació en la reconstrucción de la Ciudad y terminó convirtiéndose en el corazón de la vida mendocina. La Plaza Independencia resume la memoria, la identidad y el pulso cotidiano de Mendoza.
Entre pasillos que conservan la memoria de generaciones, el Mercado Central sigue siendo un refugio donde el tiempo parece haberse detenido. Su historia, sus personajes y su arquitectura lo convierten en uno de los espacios más emblemáticos de la Ciudad y la provincia.
Entre árboles centenarios, senderos olvidados y recuerdos que aún laten en la memoria colectiva, el Parque General Ortega empieza a recuperar el pulso de un tiempo en el que fue corazón social, cultural y recreativo del este maipucino.
De calle Unión a paseo emblemático y punto de encuentro, su historia es la de una ciudad que decidió transformarse. Entre resistencias, sombras de árboles y charlas de café, la Peatonal Sarmiento sigue latiendo en cada paso.
En Barrancas, Maipú, una pequeña capilla colonial resiste el paso del tiempo y guarda entre sus muros de adobe más de dos siglos de historia, fe y memoria colectiva.
Inaugurado en 1925, el principal escenario de la provincia atravesó incendios, reformas y cambios culturales, pero conserva intacta su esencia. Hoy, a poco más de un siglo de su apertura, sigue siendo un símbolo vivo de la identidad mendocina.
De Mendoza a Bolivia, un trabajo artesanal que permitió recuperar y poner en valor sitios que son considerados Patrimonio de la Humanidad.
Fue sede de gobierno, cárcel y símbolo del poder colonial. No cayó del todo en 1861, pero dejó de ser Cabildo. Sus muros dieron paso al matadero y a la feria, en el mismo solar donde hoy funciona el Museo de Sitio del Área Fundacional.
Inaugurada a comienzos de los años 60, la Galería Tonsa fue símbolo de modernidad en el centro mendocino. Con cine, supermercado, arte y más de 150 locales, marcó una época en la vida urbana de la ciudad.
Inaugurada en 1978, la Galería Caracol se convirtió en uno de los espacios comerciales más llamativos de Mendoza. Su diseño en espiral, inspirado en el museo Guggenheim de Nueva York y proyectado por el arquitecto Rafael Reina, la transformó en una obra única en el país.