El economista jefe Griselda Gismondi explicó que Argentina puede cerrar 2026 con crecimiento del PIB y, al mismo tiempo, atravesar una recesión técnica. Advirtió que la fuerte caída de julio hace probable que se encadenen dos trimestres negativos y sostuvo que el avance está concentrado en exportaciones, minería, agro y energía, mientras la industria, la construcción y el comercio muestran otra realidad.
Mientras Javier Milei descarta una recesión, consultoras y bancos privados redujeron sus estimaciones de crecimiento para 2026.
El presidente cuestionó las mediciones recientes de la economía, relativizó el aumento del desempleo y aseguró que el Gobierno tiene cubierto el financiamiento del sector público hasta fines de 2027. También habló sobre el escenario electoral, Patricia Bullrich y los cambios en Olivos.
El Producto Bruto Geográfico elaborado por la DEIE mostró un repunte frente a la caída de 0,9% registrada en 2024. La intermediación financiera fue el sector que más avanzó, con una expansión del 31,5%, mientras que industria y comercio crecieron 4,7%.
Es probable que la inteligencia artificial no termine con la escasez, como sostienen algunos teóricos de la abundancia, sino que simplemente la redefina. Algunas capacidades que hoy son costosas se volverán extraordinariamente accesibles, mientras otras adquirirán un valor creciente. Ese cambio puede terminar transformando no sólo el trabajo, sino buena parte de la economía que conocemos.
El economista sostuvo que el crecimiento está concentrado en el campo, la energía y la minería, actividades que no son grandes generadoras de puestos de trabajo. También puso en duda la mejora de los salarios no registrados y señaló que, sin crédito, las empresas tienen dificultades para invertir y sostener el crecimiento.
En una jornada sobre competitividad de las economías regionales, empresarios señalaron los límites del actual nivel de crecimiento, el impacto de los costos logísticos e impositivos y la debilidad del mercado interno. Cornejo defendió la estabilidad macroeconómica y puso el foco en la minería y el petróleo.
El ahorro bruto de la Argentina representó el 12% del PIB el año pasado, muy por debajo del 15,7% registrado en 2023 y 2024. Al mismo tiempo, el consumo ganó peso y la diferencia entre los recursos disponibles y la inversión generó una necesidad de endeudamiento externo de $8,5 billones.
Un informe del IERAL sostiene que la recuperación se concentra en sectores exportadores como el petróleo, la minería y el agro, mientras la industria, el comercio y el mercado laboral muestran un desempeño más débil. También plantea que el Gobierno debe acelerar el crédito, reducir el riesgo país e impulsar obras de infraestructura.
El Indec informó que el nivel de actividad registró una leve mejora interanual, aunque volvió a caer frente al mes anterior. Ocho sectores crecieron y siete retrocedieron, en un escenario marcado por la disparidad entre las actividades exportadoras y las vinculadas al mercado interno.
Un informe de Monitor Digital reveló que siete de cada diez menciones sobre la economía en redes sociales son negativas. Aunque la inflación perdió protagonismo en el debate, persisten las preocupaciones por el empleo, el dólar, la pobreza y la producción.
Un informe de las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe registró una mejora mensual de apenas 0,03%. El agro volvió a impulsar la economía, mientras la industria, la construcción y el patentamiento de vehículos reflejaron un desempeño más débil.