Con impresión 3D y materiales reciclados, esta flamante tecnología busca transformar la construcción reduciendo costos y emisiones. Sus creadores aseguran que funciona de manera autónoma.
Así es Charlotte, el robot que construye casas en solo un día
Un robot con forma de araña promete revolucionar la industria de la construcción. Se trata de Charlotte, una innovadora máquina desarrollada por las empresas australianas Crest Robotics y EarthBuilt Technology, capaz de levantar una vivienda completa de 200 metros cuadrados en apenas 24 horas, utilizando materiales reciclados y sin necesidad de cemento.
Según consignó el diario LA NACIÓN, El proyecto fue presentado durante el Congreso Internacional de Astronáutica realizado en Sídney, donde sus creadores destacaron que la tecnología podría utilizarse tanto en la Tierra como en futuras misiones espaciales. "Trabaja a la velocidad de 100 albañiles", aseguraron.
Asimismo, este flamante robot busca acelerar los tiempos de obra, reducir costos y disminuir el impacto ambiental de un sector que concentra una parte importante del consumo energético mundial.
Cómo funciona el robot que imprime casas
Charlotte fue diseñado con un sistema biomimético, inspirado en el movimiento de una araña. Sus patas articuladas le permiten desplazarse con facilidad sobre terrenos irregulares, adaptarse a diferentes superficies y sortear obstáculos sin necesidad de maquinaria pesada.
Gracias a este diseño, el robot puede operar de forma autónoma, sin intervención directa de trabajadores durante el proceso de construcción.
La flamante tecnología busca ofrecer soluciones habitacionales rápidas y de bajo impacto ambiental.
El dispositivo utiliza impresión 3D por extrusión. A través de una boquilla especial, deposita capa por capa una mezcla compuesta por arena, vidrio reciclado y ladrillo triturado, formando muros resistentes directamente sobre el terreno.
Todo el proceso sigue planos digitales previamente cargados en su sistema, lo que permite una construcción precisa y con menor generación de residuos.
Construcción sin cemento y con menor impacto ambiental
Uno de los aspectos más innovadores de Charlotte es que elimina el uso de cemento, uno de los materiales con mayor huella de carbono dentro de la construcción, contribuyendo a una descarbonización de más del 35% del consumo energético mundial.
La mezcla utilizada fue diseñada para ofrecer alta resistencia estructural, incluso frente a condiciones extremas como incendios o inundaciones.
Además, el robot puede utilizar materias primas disponibles en cada región, lo que reduce los costos logísticos y las emisiones asociadas al transporte de materiales.
Cuando se emplean recursos locales, el proceso puede operar con emisiones prácticamente nulas, según explicó Jan Golembiewski, cofundador de EarthBuilt, a la cadena ABC News.
Leer: Kratos y John Wick encabezan la nueva jugada fuerte de PlayStation
Gracias a sus patas articuladas, Charlotte puede desplazarse sobre terrenos irregulares y trabajar sin maquinaria pesada.
Una posible solución para la crisis de vivienda
La velocidad de trabajo de Charlotte es otro de sus puntos fuertes. Sus creadores aseguran que el robot puede construir al ritmo equivalente de hasta 100 albañiles.
Esta tecnología fue pensada como una herramienta para enfrentar la crisis global de vivienda, que afecta a más de 1.600 millones de personas en el mundo, según datos de ONU-Hábitat.
Por su rapidez y bajo costo, el robot podría utilizarse en zonas rurales, comunidades aisladas o regiones afectadas por desastres naturales, donde la construcción tradicional suele ser más lenta y costosa.
Un robot pensado incluso para el espacio
Más allá de su aplicación en la Tierra, Charlotte también fue concebido pensando en el futuro de la exploración espacial.
Su diseño autónomo y resistente lo posiciona como un candidato potencial para misiones en la Luna o Marte, donde podría construir hábitats utilizando materiales del propio entorno, como el regolito lunar.
De concretarse, esta tecnología permitiría levantar infraestructuras en otros planetas sin depender del envío masivo de materiales desde la Tierra.
Ver además: Un asteroide preocupa a la NASA



