Sequía: hay menos agua para riego y cada habitante gasta 750 litros por día

En Mendoza se consume más agua de la que se debiera por cada familia y se malgasta otro tanto por las filtraciones. El déficit aumenta por las escasas nevadas y los embalses evidencian esto con el menguado volumen. Informe urgente del POST.

Sequía: hay menos agua para riego y cada habitante gasta 750 litros por día

Por:Jorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

"Si hay zonda hay nieve. Asi que no se quejen del zonda. Eso les digo siempre a mis alumnos". Es la definición de Rubén Villodas el director de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación (DGI) que reconoce al viento como un síntoma de una nevada en la montaña. 

El ingeniero civil hace 25 años que trabaja en el organismo rector del agua de Mendoza. De ese tiempo que lleva trabajando en la administración del recurso hídrico, la mitad ha sido en estado de sequía si se tiene en cuenta que hace 12 años comenzó a registrarse este fenómeno constante que baja los caudales de los ríos cordilleranos que irrigan el territorio mendocino.

En ese contexto Villodas es uno de los referentes cuando se necesita conocer cuánta agua nos faltará para comenzar un nuevo ciclo agrícola o mejor dicho, un nuevo año hidrológico que comenzará el sábado 1 de octubre y finalizará el sábado 30 de septiembre de 2023. Es decir, estamos a 34 días del final de este ciclo del agua de deshielo, el único origen del recurso vital para desarrollarnos en este valle. 

· Dato que fundamenta este informe.  La nieve acumulada para este nuevo año hidrológico no alcanza para producir el agua que se demanda y la agricultura sentirá el faltante. Mientras que cada persona de las 1,2 millones que habitan en el Gran Mendoza, gasta 750 litros por día, pero en realidad ocupa 350 litros, el resto se pierde por las cañerías rotas del servicio de agua potable y saneamiento. De esas fugas de líquido viven los árboles del forestal urbano dado que las acequias hace tiempo que están secas.   

Sequía: los regantes ruegan a Santa Rosa por la última nevada en Mendoza

El río estresado

  Rubén Villodas el responsable de la administración del agua.  

El río Mendoza ha tenido su peor rendimiento en los últimos 50 años. Por el escaso caudal, se pasó de un estado de sequía moderada a sequía extrema de acuerdo los rangos establecidos estadísticamente. 

La información que "derramó" el funcionario pintan el panorama seco y hacen que recurrentemente debamos plantearnos en cambiar nuestra posición frente al consumo hídrico, pero sobre todo en pensar en una inversión real para bajar el nivel de pérdida de agua en las redes de agua potable y de servicio cloacal. 

Veamos el cuadro de estrés hídrico que diagnóstica el funcionario de Irrigación.

- ¿Por qué pasamos de sequía moderada a sequía extrema? -El "derrame" es el volumen total de agua que eroga un río a lo largo de un año. El derrame promedio histórico del río Mendoza es 1.390 hectómetros cúbico. Se pronosticó para esta temporada un derrame de 830 hectómetros cúbicos del río Mendoza.  Y finalmente tenemos alrededor de 760 hectómetros,  es decir 70 hectómetros cúbicos menos de lo esperado. Lo que representa el 54 por ciento del caudal promedio histórico.

- ¿Por eso se decidió alargar la "corta" hasta el 15 de septiembre? - Tenemos la obligación de sacar del embalse Potrerillos, como mínimo durante todo el año, 15 metros cúbicos por segundo. De esos 15 metros cúbicos que se erogan para refrigerar las centrales térmicas llegan a destino unos 13 por la infiltración del río. De esos 13 que usan se devuelven 13. Unos 6 o 7 metros cúbicos de esos van a agua potable. El resto se usa para riegos de invierno.  La cuestión es que el río Mendoza, este invierno trajo menos de 15 metros cúbicos por segundo. O sea se erogó más de lo que ingresó al embalse.

- Por eso han advertido que este año veremos al embalse con el nivel más bajo de su historia. - El embalse ahora está a un 66 por ciento de su capacidad, tiene 261 hectómetros cúbicos acumulados (cuando se pueden almacenar unos 290 hectómetros cúbicos). El año pasado lo comenzamos con un nivel por encima del 75 por ciento. Por eso esta vez se decidió estirar lo que más se pueda la "corta" y por eso es que en noviembre veremos fotos de Potrerillos con el nivel más bajo que se haya visto en los 22 años de su funcionamiento. 

Entonces la dinámica hidrológica muestra que entre septiembre y noviembre hay una alta demanda de agua porque sube el requerimiento de la población y del riego. Eso produce una gran entrega de líquido del embalse que baja su nivel ostensiblemente y en este caso el nivel de agua bajará más de lo habitual por el bajo volumen con que cuenta el dique ahora.

El Tunuyán sediento

Uno de los tantos arroyos que surcan el territorio del Valle de Uco.

"Habíamos pronosticado que el río Tunuyán iba a entregar unos 500 hectómetros cúbicos, para su caudal histórico es una clasificación de sequía severa, y estimamos que todos los arroyos que completan el sistema de la cuenca aportarían otros 250 hectómetros. Normalmente aportan un 50 por ciento más, respecto del caudal del Tunuyán. Hasta ahora ha venido un 10 por ciento menos de lo que habíamos pronosticado", detalla Villodas sobre el agua en el principal río del Valle de Uco y hace notar su preocupación. 

- La baja en el caudal del río y los arroyos debe reflejarse en el agua almacenada en el embalse El Carrizal. - Ese dique esta ahora a un 73 por ciento del volumen de su capacidad total. Todos los embalses de Mendoza, se llenaban cuando no había sequía para fines de julio, ahora hace mucho que no se llenan por la sequía.

- Se nota la falta de nieve precipitada allí. - Esta temporada ha nevado un 35 por ciento menos que el año pasado. Eso representa solo el 25 por ciento de nieve de un año medio, o sea ha nevado la cuarta parte de un año normal. Respecto del año pasado ha sido 35% menos, pero históricamente es la cuarta parte.

- Y las reservas de agua en el sur cómo están? - Agua del Toro y Los Reyunos están a un 59,6 por ciento de la capacidad máxima y ha nevado lo mismo que el año pasado. No será una de las cuencas más comprometidas. Ha nevado lo mismo que el año pasado, un 40 por ciento menos de un año normal. 

Mientras tanto en el INA

Desde el Instituto Nacional del Agua (INA) informaron al POST sobre la cantidad de nieve acumulada en esta temporada que está por finalizar. Los datos recopilados por el ingeniero Jorge Bonilla del INA son del Observatorio Andino del Ianiglia y de la Red Nivológica Nacional del Instituto Nacional del Agua.  El panorama al domingo 28 de agosto, es el siguiente.

· Territorio cubierto de nieve. Estamos a valores similares al 2020 y mucho mejor que el 2021, que fue muy malo,  señalaron . Y en detalle, en algunos sectores no se han alcanzado los niveles de cobertura del anteaño pasado. Cuando se habla de cobertura se refiere la cantidad de superficie cubierta por nieve de cada cuenca

· Espesor de la nieve acumulada. En cuanto a la altura de nieve es otro aspecto importante por también depende del espesor de la nieve acumulada el caudal de agua que deshielará. Todavía no se ha superado los niveles de 2020. Sino no nieva en las próximas semanas entonces estaremos peor que en el 2020 aunque mejor que otros años anteriores.

Los porcentajes representan la superficie cubierta por nieve.

Gráfico de nieve en superficie de la estación Toscas, en la cuenca del Río Mendoza al día domingo 28 de agosto.

Gráfico de nieve en superficie de la estación Valle Hermoso, en la cuenca del Río Colorado al día domingo 28 de agosto.

Gráfico de nieve en superficie de la estación Laguna Atuel sobre el río del mismo nombre, en la cuenca del Río Colorado al día domingo 28 de agosto.

Gráfico de nieve en superficie de la estación Paso Pehuenche, en la cuenca del Río Colorado al día domingo 28 de agosto.

Conclusiones de la sequía permanente

Villodas anticipa otro año con falta de agua para el riego.

· Secos con seguridad. "Vamos a seguir en una situación de sequía, no me cabe a menos duda", afirma Villodas. Se confirmará con números dentro de 30 días cuando se de a conocer el pronóstico hidrológico. Lo que no se duda es que será nuevamente un año con sequía entre severa y extrema.

· Gota por gota. "Una cosa es cuidar el agua y otra es bajar el consumo, Mendoza debería hacer las dos cosas. El cuidar es usar mejor lo que uno tiene, hacer más eficiente el recurso. Bajar el consumo es cambiar los usos de agua con sentido racional teniendo en cuenta que cada vez es más escasa", dice Villodas.

· 170 litros demás. Se estima que están consumiendo 350 litros por día y por persona. Los árboles de Mendoza viven gracias a las pérdidas y a las cloacas. Cuando deberíamos usar en realidad, para una zona desértica como la nuestra, 180 litros por día para cada persona.

· Administrar la pobreza hídrica. Si hay menos agua disponible para el riego y el caudal de agua de consumo humano no debe menguarse entonces  da por sentado que será una tarea ardua administrar la pobreza hídrica para las actividades agrícolas. Con eso tendrá que lidiar Irrigación y los regantes.