Pablo Villagra, director del IANIGLA, dialogó con Radio Post FM 92.1 acerca de las implicancias ambientales, productivas y jurídicas que tendría una eventual modificación de la normativa.
Reforma de la Ley de Glaciares: cómo impactaría en Mendoza
La posible y polémica reforma de la Ley de Glaciares volvió a poner en el centro de la escena al Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA).
En medio de la discusión legislativa y el impulso de varias provincias para flexibilizar el esquema en zonas de alta montaña, el director del organismo, Pablo Villagra, habló en el programa "A pesar de las llamas" con Marcelo Arce y su equipo en Radio Post (FM 92.1 en el Gran Mendoza y San Martín, 96.9 en Luján de Cuyo y 96.7 en La Paz) respecto a las implicancias ambientales, productivas y jurídicas que tendría una eventual modificación de la normativa.
El organismo técnico que quedó en el medio del debate
El IANIGLA es un organismo científico con sede en Mendoza -Parque San Martín-, especializado en nieve, glaciares y ambientes de alta montaña. Forma parte del sistema del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y trabaja en articulación con la Universidad Nacional de Cuyo y el Gobierno provincial.
La Ley 26.639, sancionada en 2010, le asignó una tarea clave: elaborar el Inventario Nacional de Glaciares. "El inventario es nuestra responsabilidad y es la única responsabilidad", aclaró de entrada el doctor en Biología, y luego remarcó que "no somos autoridad competente ni autoridad de aplicación de la ley".
Villagra también explicó que "el trabajo se hizo en seis años, con 366 días de campo", donde combinan imágenes satelitales y campañas de campo en la cordillera, y luego bromeó con que "fue un año bisiesto de trabajo en la montaña" . En ese proceso se relevaron y verificaron 1.840 glaciares en todo el país. La información fue publicada oficialmente en 2018 y es de acceso público. El inventario incluye:
• Glaciares descubiertos,
• Glaciares de escombros,
• Manchones de hielo permanente,
• Geoformas periglaciares.
"Hay una idea de que se demoró el inventario. No es así. Se hizo en tiempo y forma y es un orgullo para el instituto", sostuvo.
El punto más delicado: el ambiente periglacial
La reforma aprobada en el Senado introduce cambios en la definición y protección del ambiente periglacial. Y ahí está la mayor controversia. Hasta ahora, la ley protegía tanto los glaciares como ese entorno de Alta Montaña donde los suelos sufren procesos de congelamiento y descongelamiento y donde puede haber hielo subterráneo.
Según explicó el biólogo, la nueva redacción mantiene la protección sobre las geoformas periglaciales inventariadas -como los glaciares de escombros-, pero podría dejar sin resguardo otras áreas donde existe hielo bajo el suelo. "El problema que le veo a primera vista es que deja sin protección todo el resto del ambiente periglacial", advirtió.
Y explicó por qué eso es relevante: "Desde el punto de vista glaciológico, todos los cuerpos de hielo tienen una función hídrica importante". Para graficarlo, comparó los glaciares de escombros -que pueden tener hasta 60 o 70% de hielo- con un glaciar tradicional como el Glaciar Perito Moreno, que es "puro hielo".
Reserva estratégica y subjetividad
Uno de los conceptos en discusión es qué se considera "reserva estratégica" o "función estratégica" del agua. En versiones anteriores del debate se hablaba de "relevancia hídrica", un término que el especialista considera problemático. "La relevancia es subjetiva", señaló. "Diez litros de agua pueden ser súper importantes en un desierto y nada al lado de un gran glaciar".
Para el científico, la dificultad está en establecer criterios claros y técnicos para definir qué sectores pueden o no habilitarse para actividades productivas.
El Perito Moreno es el ejemplo más visible de glaciar protegido por la ley.
El rol de las provincias y la minería
La autoridad de aplicación de la ley son las provincias. Con la reforma, tendrán mayor margen para definir -bajo criterios técnico-científicos- qué sectores pueden destinarse a proyectos como la minería, siempre con evaluación de impacto ambiental.
"El IANIGLA sigue teniendo la responsabilidad de hacer el inventario. Las decisiones las toman las provincias", explicó.
Consultado sobre el impacto en Mendoza, donde existen proyectos mineros en alta montaña, evitó entrar en consideraciones políticas. Pero reconoció que "evidentemente la modificación de la ley va a facilitar el uso de algunos de estos ambientes".
Por qué esto es clave para Mendoza
En una provincia árida como Mendoza, el aporte glaciar es estratégico. En años con abundante nieve, el principal caudal proviene del deshielo nival. Pero cuando nieva poco, el rol del glaciar se vuelve determinante. "En años secos, hasta el 50% del cauce del río Mendoza puede ser de origen glaciar", afirmó.
Y luego fue más directo: "Hay años que no podríamos haber producido sin los glaciares". Ese efecto regulador convierte al sistema glaciar en una reserva natural frente a la variabilidad climática.
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Un problema adicional: el presupuesto
Asimismo, el especialista apuntó como conclusión a un aspecto menos visible pero crucial: el financiamiento. "La ley sigue sin tener un presupuesto para la realización del Inventario Nacional de Glaciares", advirtió con crudeza.
En 2025, una de las campañas de campo previstas no pudo realizarse por falta de fondos. "Después nos dicen que no cumplimos con los tiempos. No cumplimos porque no tenemos plata para hacer los relevamientos", sostuvo.
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