Lo confirmó el PJ chaqueño en un comunicado oficial. Tenía 62 años.
Murió la exdiputada Sandra Mendoza
La sociedad política argentina se despertó este miércoles con la noticia del fallecimiento de Sandra Marcela Mendoza, una figura conocida del peronismo chaqueño y nacional que dedicó gran parte de su vida a la función pública.
Mendoza, de 62 años, murió tras varios días internada en una clínica de la Ciudad de Buenos Aires, según informaron fuentes partidarias y allegados. Su deceso se produjo este 11 de febrero de 2026 y fue confirmado oficialmente por el Partido Justicialista del Chaco en un comunicado que expresó profundo pesar por su pérdida.
Nacida el 20 de abril de 1963 en Presidencia Roque Sáenz Peña, en el corazón del Chaco, Mendoza se formó profesionalmente como kinesióloga antes de volcarse a la política activa. Desde joven se vinculó al peronismo y escaló posiciones en la estructura del movimiento, convirtiéndose en una referente de su espacio en la provincia. Su compromiso con las causas sociales y el bienestar de los chaqueños marcó buena parte de su trayectoria pública, tanto en su rol de legisladora como en cargos ejecutivos dentro de la administración provincial.
Su carrera política incluyó un paso significativo por el gabinete provincial cuando, en 2008, fue designada ministra de Salud del Chaco durante la gobernación de Jorge Capitanich. Al año siguiente, en 2009, Mendoza dio un salto a la política nacional al ser elegida diputada nacional por el Frente para la Victoria, cargo que desempeñó hasta 2017, tras ser reelecta por su provincia. En la Cámara de Diputados, participó de comisiones y debates clave para su espacio político, consolidando su perfil como dirigente con fuerte arraigo territorial.
Ver: Lisandro Nieri: "Los costos laborales deben equilibrarse"
Más allá de su actividad legislativa, la vida de Mendoza también estuvo vinculada a la de Capitanich, con quien estuvo casada entre 1990 y 2009. La relación con el exgobernador chaqueño, y luego su ruptura pública, formaron parte de su biografía política y personal, influyendo en la percepción que muchos tenían de ella dentro y fuera de Chaco. Mendoza supo construir una identidad independiente como dirigente peronista, participando activamente en campañas y actividades del partido incluso después de concluir su mandato en el Congreso.
El impacto de su fallecimiento se sintió con fuerza en los ámbitos políticos chaqueños y nacionales. El Partido Justicialista del Chaco destacó en su comunicado no solo su trayectoria, sino también "la firme convicción de trabajar por el bienestar de los chaqueños", invitando a recordar su legado más allá de las diferencias políticas. Familiares, colegas y militantes lamentan su partida y han expresado su acompañamiento a sus dos hijas, Guillermina y Jorgelina, así como a demás seres queridos en este momento de dolor. Su figura quedará inscrita en la historia política de la provincia como la de una mujer comprometida con su comunidad y con la actividad pública.
Leer: La alianza que pudo evitar que hoy la uva se pudra en los parrales



