El cumple therian de Cristina y ansias de poder entre neumáticos y reforma

El FATE gate, los enojos por el oportunismo político, Axel el castor arma su represa y pases de comedia en el debate por la reforma, mientras la expresidenta presa celebra sus 73 primaveras. Lo que dejó la semana en Argentina.

El cumple therian de Cristina y ansias de poder entre neumáticos y reforma

Por:Florencia Silva
Secretaria de redacción

 En este conventillo los grandes temas de la política y la economía se mezclan con vecinos excéntricos, perros mágicos que administran el lugar y una saga de sucesos con límites difusos entre la ficción y la realidad.

Antes de las 8 le llevaron la torta con dos velas grandes que formaban el número 73. Todo merengue blanco. Se acomodó sus orejas de zorro, ajustó el antifaz, se acarició la cola larga. El cumple therian de Cristina estaba en marcha.

Los invitó a todos. Un sopa espesa se cocinaba y era mejor seguir de cerca el fuego. El primero en llegar fue Axel el Castor que venía chapeando la presidencia del PJ bonaerense. Acaba de instalarse como un castor que decide construir su represa en el punto más caudaloso. No era necesariamente el lugar donde quería estar -su plan era avanzar río arriba, hacia un proyecto nacional-, pero entendió que si no controlaba ese tramo, la corriente interna podía desbordarlo. Al ponerse al frente del partido, buscó ordenar el flujo y  contener las disputas entre facciones y asegurarse de que el agua no arrase con su futura proyección presidencial.

La represa, además necesita troncos de distintos lados del río. Por eso el acuerdo incluyó cargos repartidos para que la estructura no se rompa por dentro. 

Axel, el castor.

Afuera los bombos y cánticos de la militancia le cantaban el cumpleaños a Cristina que era de acuario como Shakira y además, como ella, se preguntaba ¿dónde están los ladrones?,  ya re podrida de la tobillera electrónica, reclamando por Twitter que la liberen. Acostumbrada al olor a neumático quemado, pensó que era parte del festejo, pero no, la zarigüeya Crespo había llegado, zigzagueando y masticando un pedazo de caucho negro. 

El secretario de SUTNA, militante del Partido Obrero, trabaja en FATE desde los 29 años y llegó a la conducción tras derrotar a la vieja guardia sindical.

Crespo, la zarigüeya.

La zarigüeya Crespo entró al cumpleañitos de Cristina dejando atrás una barricada de neumáticos ardiendo, mientras sacudía la cola como un plumero para evitar que el chimango Adorni, que daba saltitos para simular el vuelo rasante, se la mordiera. Es que el chimango estaba enojadísimo porque el anuncio del cierre de FATE llegó apenas horas antes de ejecutarse y coincidió con el tratamiento de la reforma laboral y la previa de un paro general. Aunque los US$ 45 millones, en costos de indemnizaciones, da una idea de la demora en la decisión de cerrar.

Ver: Empleado de Fate: "Existía un acuerdo de no despidos"

 La compañía llevaba al menos dos meses evaluando bajar la persiana y acumulaba pérdidas mensuales de entre 2 y 3 millones de dólares y la competencia de 200 nuevos importadores que complicaban el escenario: una cubierta nacional resultaba cerca del 30% más cara para el consumidor.

Adorni, el chimango.

Como el clima se estaba poniendo denso, Cristina sacó el parlante JBL que largaba luces violetas con los graves y le mandó karaoke. Ahí nomás se prendió la suricata Lemoine que empezó a rapear el artículo 44 hasta que la lechuza Carignano le desenchufó el micrófono y todos terminaron a los tortazos.

La lechuza Carignano y la suricata Lemoine.

Al final cayó la policía, la retaron a Cristina por armar tanto lío estando presa y una banda filogremial sorprendió a todos y entró corriendo a pegarle a los therians que se escabulleron en cuestión de segundos, en un abrir y cerrar de ojos, ya no estaban. Mientras tanto, el olor a goma quemada seguía en el aire.