El equipo le pertenece a un playero que ofrece recompensa para recuperarlo.
Robaron un parlante valuado en un millón de pesos de una bomba de nafta de Junín
El robo de un parlante de la marca JBL (imagen ilustrativa), valuado en cerca de un millón de pesos, tuvo como víctima a un empleado de la estación de servicio Shell ubicada en la esquina de Avenida Mitre y calle Primavera, Junín. El hecho ocurrió este lunes, en la playa de carga, mientras el trabajador cumplió su turno habitual.
Según la reconstrucción del episodio, el aparato se encontraba apoyado sobre un tacho con identificación de la empresa cuando el empleado se ocupó de otras tareas entre las 12:30 y las 13:00. En ese lapso, una persona aún no identificada se acercó a la zona, tomó el parlante y se retiró del lugar sin que quedara constancia inmediata de la maniobra en el entorno cercano. El artefacto desapareció de la playa y el personal advirtió la falta después de ese movimiento.
La estación de servicio contó con un sistema de videovigilancia propio, pero el acceso a los registros no se concretó de inmediato. Las autoridades informaron que las grabaciones quedarían disponibles recién el miércoles siguiente, cuando el personal jerárquico retomara sus funciones tras el feriado. Hasta entonces, el análisis interno de imágenes quedó pendiente y la secuencia del robo permaneció sujeta a revisión posterior.
Paralelamente, los investigadores consideraron otra fuente de información: la rotonda donde se ubica la estación está bajo la observación de las cámaras del Centro Estratégico de Operaciones (CEO). Esas cámaras pudieron haber registrado la circulación del autor y la dirección de salida desde el cruce de Mitre y Primavera, por lo que el material quedó en estudio como posible aporte para la pesquisa.
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El empleado afectado se dirigió luego a la Fiscalía de Junín-Rivadavia, que funciona en la Comisaría 19, con el fin de formalizar la denuncia por el robo del equipo que utilizó en su trabajo. Sin embargo, esperó más de una hora y media sin recibir atención por parte de los funcionarios de turno y finalmente se retiró del edificio sin lograr asentar el hecho en sede judicial.
En paralelo al avance de las averiguaciones y al futuro acceso a las cámaras, el dueño del parlante anunció que ofrece una recompensa económica. Ese ofrecimiento quedó dirigido a cualquier persona que aporte datos precisos y directos que permitan recuperar el equipo en forma inmediata, antes de que el análisis de las imágenes identifique de manera concluyente al responsable del robo.



