Lo que parecía una escena más del mediodía en la esquina en Castelar, partido de Morón, Buenos Aires, se convirtió en un episodio de violencia desmedida que fue filmado y se viralizó. Todo comenzó dentro de un supermercado chino, cuando un cliente abrió una botella de agua sin pagarla y terminó atacando a golpes al dueño del local.
El conflicto escaló rápidamente. Tras la agresión inicial, ambos salieron a la calle, donde se enfrentaron a plena luz del día. El cliente volvió minutos después con una pala, mientras que el comerciante se defendía con un palo de madera. Según los vecinos, uno de los momentos más tensos fue cuando el agresor amenazó con arrojar un cascote, ante el desconcierto de quienes presenciaban la escena.
RELATO SALVAJE EN UN SUPERMERCADO CHINO EN CASTELAR: A LOS PALAZOS POR UN AGUA MINERALVecinos contaron que la violenta pelea se inició porque el cliente abrió el producto antes de abonarlo, por lo que fue advertido por el dueño del local. pic.twitter.com/EZb8Bw89bX
Una vecina relató: "Se escuchaban gritos, uno gritaba ‘dejá el fierro', y después lo vimos con un piedrazo en la mano". Ningún peatón se animó a intervenir, hasta que un mecánico de un taller lindero actuó y logró reducir al atacante con una llave inglesa. "Te salvé la vida porque lo podrías haber matado", le dijo al comerciante, según contaron los testigos.
El enfrentamiento, grabado por varias personas, se hizo viral en redes sociales. En las imágenes se ve el momento del forcejeo, y la pelea con objetos contundentes.
La razón del altercado no deja de sorprender: todo se desencadenó cuando el cliente abrió una botella de agua mineral sin pagarla. Al ser advertido, reaccionó con una trompada al comerciante. Luego rompió productos, salió del local, y regresó armado con una pala.
La violencia se prolongó por varios minutos ante la mirada de los transeúntes. "Nunca vi algo así. Todo por una botella de agua. Podría haber terminado mucho peor", afirmó un testigo visiblemente impactado.
La Policía Bonaerense llegó tras varios llamados al 911. Al arribar, el agresor ya había sido reducido. Fue trasladado a la comisaría, aunque no se confirmó si quedó detenido ni si el comerciante radicó una denuncia. Ambos hombres presentaban lesiones, pero ninguna de gravedad.
"El chino no hizo nada malo. Solo le pidió que pague antes de tomar, lo mínimo", dijo una vecina que vio todo desde su ventana.