Viernes 7 Sep 2018Viernes, 07/09/18 atrás
porAndrés Pujol
Periodista

A partir de este viernes y durante todo el fin de semana se realiza en San Rafael el campeonato nacional de ajedrez para ciegos.

El evento está organizado por la Fundación ACUA (Ajedrecistas Ciegos Unidos de Argentina) y cuenta con 20 participantes de diferentes ciudades del país. Los competidores provienen de Córdoba, Buenos Aires, San Luis, Chubut, Río Negro, Catamarca.

Maximiliano Vitale, ajedrecista ciego, hace dos años que vive en la comuna sanrafaelina y fue uno de los que impulsó la competencia.

Maximiliano Vitale, el representante mendocino en el torneo.

"Es una experiencia única y los invitamos a todos a ir a ver como juegan las personas ciegas o disminuidas visuales", afirmó el aficionado al deporte ciencia a Diario San Rafael.

En tanto, reconocido profesor de los tableros en el sur de la provincia y colaborador del torneo, Iván Siracusa, contó al POST que "es una alegría muy grande que llegue este tipo de torneos a San Rafael. Se juega durante tres días en las instalaciones del Poli Deportivo Número 2 de esta ciudad, en donde se están hospedando".

A la derecha, el profesor Iván Siracusa.

Desde la comuna sureña también colocaron su granito de arena para la realización del evento. Desde el municipio se encargaron de prestar los servicios del polideportivo para la realización del torneo y el hospedaje de todos los competidores.

Primera jornada en imágenes

El saludo de cortesía antes de cada partida.

Los competidores planeando una jugada.

Ajedrez para ciegos

Los jugadores reconocen las piezas y casillas a través del tacto. Los casilleros negros son ligeramente más altos que los blancos, para diferenciarlos.

Las piezas negras llevan, en su parte superior, una protuberancia que las distingue de las blancas.

La presentación del torneo con Maximiliano Vitale.

Cada casilla del tablero tiene un orificio en el centro. En él se insertan las piezas, que disponen, en su parte inferior, de un pequeño vástago. Mediante este sistema, las manos del jugador pueden tocar todas las piezas sin derribarlas.