La agonía de Impsa: perdió más de 2.100 millones de pesos el año pasado - Mendoza Post
Viernes 27 Mar 2015
porFederico Brusotti

El futuro de una empresa -de cualquier rubro y/o tamaño- que gasta $2,3 en producir un bien o servicio y cobra sólo $1,3 cuando lo vende, no es para nada alentador. Y cuando esas cifras se multiplican por miles de millones de pesos, se puede comenzar a comprender la magnitud de la grave crisis que atraviesa Industrias Metalúrgicas Pescarmona (Impsa), una de las firmas más emblemáticas de Mendoza.

En números concretos, Impsa gastó el año pasado $2.327 millones para producir sus bienes y servicios. Y cobró por ello $1.360 millones.

Teniendo en cuenta otros ítems (gastos administrativos y costos financieros, entre otros), la empresa comandada por Enrique Pescarmona y sus hijos perdió durante 2014 nada menos que $2.132 millones

La cifra es cinco veces superior al déficit registrado en 2013, según datos de la auditoría realizada por Deloitte

Sin embargo, para que el balance presentado ante la Comisión Nacional de Valores no fuese tan lapidario, la firma recurrió a ciertos artilugios contables. El más llamativo es la revaluación de sus propiedades: en 2013 los terrenos, edificios y equipos de Impsa costaban $243 millones, y el año pasado fueron cotizados por el Tribunal de Tasaciones de la Nación en $1.241 millones. Es decir, un 410% más.

Default e intereses

Impsa entró en default el año pasado por no pagar las cuotas de capital e intereses de toda su deuda corporativa en circulación y de sus restantes obligaciones con acreedores financieros. La empresa explicó que postergó los pagos como consecuencia de los atrasos sufridos en las cobranzas a algunos clientes en contratos significativos, principalmente en Venezuela.

A raíz de esta situación, se activaron "algunas cláusulas de aceleración de los vencimientos de los préstamos y financiaciones", asegura el informe de Deloitte.

Además la compañía no pudo bajar considerablemente en el 2014 sus costos financieros: pagó $1.187  millones por intereses, impuestos, comisiones bancarias y diferencias de cambio.  

Pescarmona negocia para salvar a su empresa

El Post se comunicó en reiteradas oportunidades con voceros de Impsa para conocer las causas y consecuencias de la crisis, y los planes para intentar sacar a flote a la empresa. Sin embargo, las respuestas nunca llegaron.

Culpa de Maduro

Una de las grandes razones de la crisis es la deuda que el gobierno de Nicolás Maduro mantiene con la empresa mendocina. Corpoelec (la empresa estatal venezolana) no cumplió con los pagos en los plazos pautados, lo que provocó un desequilibrio económico y financiero que puso en jaque a Impsa.

El 79% del saldo de créditos por ventas de Impsa, al 31 de diciembre de 2014, se deriva de sus contratos con Corpoelec

La deuda de la empresa venezolana se divide entre tres grandes ítems: cuentas por cobrar ($211 millones), clientes por contratos de construcción ($2.317 millones) y reclamos por mayores costos originados en atrasos en los pagos ($1.068 millones). Este último punto se encuentra en proceso de aprobación por Corpoelec.

El futuro de Impsa depende de los cobros al gobierno de Venezuela

"A esa fecha(31 de diciembre de 2014), los saldos vencidos impagos ascienden a $193 millones", refleja el informe. Impsa pone sus fichas en las negociaciones para lograr cobrarle al gobierno venezolano y considera que "percibirá la totalidad de los créditos mencionados lo que le permitirá a la Sociedad continuar desarrollando las actividades relacionadas con su objeto social".

La economía venezolana podría contraerse este año hasta un 7%, mientras que la inflación llegaría al 100% o más por la creciente escasez de productos básicos

Aunque la endeble situación de la economía venezolana pone en duda los pagos en tiempo de sus deudas con Impsa. Este año el gobierno de Maduro dejaría de recibir entre US$ 20.000 millones y US$ 35.000 millones por la baja del precio del barril de petróleo a nivel mundial.

Crisis en todos lados

Mientras en Brasil el Grupo Pescarmona ofreció renunciar al control de su unidad brasileña Wind Power Energia como parte de la reestructuración propuesta de la deuda de u$s 1.100 millones, en La Rioja la empresa perdió a manos de una empresa china la posibilidad de ampliar el Parque Eólico Arauco, en el marco de un proyecto cuya valuación se estima en 300 millones de dólares.

La segunda etapa del Parque Eólico Arauco quedó en manos de una empresa china

En Mendoza, la firma espera el comienzo de la construcción del dique Los Blancos (como subconstratista de Cartellone). Se trata de una obra en el Valle de Uco por $11.900 millones, donde se utilizarían turbinas de Impsa.

También está en carpeta la venta de sus acciones en la represa Potrerillos al gobierno provincial. El plan que demandaría unos 25 millones de dólares, surgió como un salvavidas para Impsa.