Cataluña descartó convocar elecciones anticipadas e insiste en la independencia - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 27 Oct 2017

El presidente catalán, Carles Puigdemont, descartó convocar elecciones anticipadas tras considerar que el gobierno español no dio "garantías suficientes" para frenar la intervención de la norteña región autónoma, lo que colocó a Cataluña a las puertas de una posible declaración de independencia y de una crisis aún más profunda.

El líder secesionista hizo el anuncio a mitad de una de las jornadas más trepidantes y caóticas de la historia política de España, con marchas y contramarchas, entre rumores de que convocaría a elecciones regionales y negociaciones cruzadas, que aplazaron en dos ocasiones su mensaje institucional.

La maniobra de Puigdemont, quien dejó la decisión de declarar la independencia en manos de los diputados independentistas, se saldó con la dimisión del responsable de Empresa y conocimiento del gobierno catalán, Santi Vila, uno de los "moderados" del Ejecutivo catalán.

Carles Puigdemont, presidente Catalán. 

"En estas últimas horas, antes de que expire mi potestad para convocar elecciones en el Parlament como resultado de la entrada en vigor de las medidas propuestas por el gobierno español en aplicación del 155, he considerado la posibilidad de ejercerla y convocar elecciones", admitió Puigdemont en un discurso televisado desde el Palacio de la Generalitat, la sede del Poder Ejecutivo regional.

"Estaba dispuesto a convocar estas elecciones siempre y cuando se dieran unas garantías que permitieran su celebración con absoluta normalidad", prosiguió, para luego añadir que "no existe ninguna de estas garantías que justifiquen hoy la convocatoria de elecciones al Parlament".

Cataluña insiste en su independencia. 

Un sector moderado de su partido PDECat abogaba por una convocatoria electoral para evitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución Nacional, que implicará entrar en un escenario impredecible porque destituiría al gobierno catalán, lo que puede profundizar la división social y la incertidumbre económica creada en torno a la secesión de Cataluña.

En las últimas semanas, con el avance del desafío independentista, alrededor de un millar de empresas se fueron de Cataluña o sacaron su sede central fuera de la región, según datos del sector empresarial.