Las causas por las cuales tenemos los ojos rojos - Mendoza Post
Por: Mendoza PostJueves 16 Mar 2017

 Tener los ojos rojos generalmente puede ser un síntoma de irritación, infección o hasta una condición médica grave. Cuando pasa este fenómeno es porque los vasos sanguíneos que tenemos en la zona se agrandan y congestionan la sangre.

Esto pasa cuando hay una cantidad insuficiente de oxígeno que se suministra a la córnea o los tejidos que cubren el ojo, es por eso que a veces tenemos los ojos rojos.

Esto no debe ser una complicación o un motivo de preocupación para nosotros hasta que este enrojecimiento de la zona está acompañado de dolor ocular visión deteriorada. En este caso puede ser un problema médico grave. 

Hay que tratar adecuadamente cada enfermedad. 

Causas principales:   

Conjuntivitis 

Es una infección que incluye hinchazón e irritación ocular. Esto es producto de los virus que causan hasta un 80% de los casos de conjuntivitis y además es muy contagioso. 

Esta infección suele propagarse mediante el contacto directo de los dedos con los ojos o el uso de artículos personales. 

Úlcera corneal 

Esta es una lesión en la córnea que normalmente es causada por infecciones bacterianas. Los síntomas que esta enfermedad produce son, además de los ojos rojos, dolor en el ojo, sensibilidad a la luz, secesión ocular, visión reducida o manchas en la córnea. 

Según los especialistas aquellas personas que usan lentes de contacto están más expuestos a desarrollar úlceras corneales. 

Los ojos son muy susceptibles. 

Síndrome del ojo seco 

Las personas que no produce suficientes lágrimas para lubricar los ojos correctamente sufren este síndrome de ojos secos. Los síntomas son variados, pero se caracterizan por tener ardor de ojos, dolor, enrojecimiento de la zona. El ojo seco es incurable pero puede ser tratado. 

Hemorragia subconjuntival 

Se produce cuando los vasos sanguíneos de la conjuntiva se rompen y hacen que la sangre se filtre en el área entre la conjuntiva y la parte blanca del ojo. 

La hemorragia suele aparecer a causa de una lesión menor o un traumatismo en el ojo. La visión no se ve afectada.