Estos son los nuevos "ignorantes" - Mendoza Post
Jueves 2 Mar 2017
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

Lunes feriado a la tarde. Carlos decide ir a tomar un helado a una conocida cadena de Mendoza junto a su pareja.

Él pide un cucurucho y ella un café. Quien los atiende es un cajero nuevo, recién incorporado. Debe hacer una cuenta muy sencilla: $115 + $58.

El empleado da vueltas y más vueltas, no logra dar con el resultado. Carlos lo mira y se pone aún más nervioso. No hay manera.

¿Qué tan complicado puede ser esa suma? No hay respuesta, solo más preguntas. ¿Es la excepción o la regla lo que le ocurre al empleado, incorporado justamente para hacer un trabajo “contable”?

La matemática, incomprensible

Si es la regla, ¿por qué se llegó a este punto? ¿Cómo resolverlo?

Uno de los últimos indicios lo dio la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), quien publicó un estudio donde se advierte sobre los pésimos resultados de estudiantes argentinos en las pruebas PISA.

El documento es claro: nuestro país se encuentra entre las diez naciones cuyos estudiantes tienen un nivel más bajo en áreas como las matemática, ciencia y lectura.

A su vez, el especialista en Educación, Alieto Guadagni, advierte que “dos de cada tres chicos no saben matemáticas”. Para este último, la comprensión lectora también está por el suelo y la situación tiende a empeorar. 

Causas y consecuencias

“En general la falla se da tanto en los chicos como en los adultos”, dijo al Post el pedagogo, escritor y experto en Educación Alejandro Castro Santander.

-Lo preocupante es que empieza a aparecer cierta dificultad para resolver cálculos sencillos.

-Sí. Los otros días una docente había bajado un calculo, sencillo, pero nadie lo hacía bien. De esos que mezclan suma, resta y multiplicación. Nadie lo hizo bien.

Para Castro Santander, el problema es complejo e involucra a docentes y alumnos por igual

-¿Qué es lo que falla?

-Hay problemas que pasan por distintos lugares. No es solo el sistema educativo argentino que anda ensayando cómo se debe aprender. Está el tema de los docentes: quien te enseña no es un especialista, es un docente.

-Va más allá de la matemática en sí...

-Claro... uno de los temas que ha surgido es que la matemática exige una alta capacidad de abstracción. Por ejemplo, estaba el otro día viendo una secuencia de un hombre que avanzaba diez metros y retrocedía cinco. Y ahí está el desafío: ¿Sos capaz de transformar eso en un enunciado?

-¿Qué quiere decir?

-Hay que aprender a visualizar mentalmente las ecuaciones, es importante. Está probado que es algo que se encuentra localizado en la corteza frontal. Einstein tenía súper desarrollada esa área.

"Hay que aprender a visualizar mentalmente las ecuaciones"

-Ok, hablamos de los docentes... ¿y qué hay respecto de los chicos?

-Bueno, hay que ver cómo hacer para que a los chicos les guste. Uno puede ver un bajón muy pronunciado cuando van entrando en la adolescencia. No hay manera de que se involucren en matemáticas. Luego aparecen otros factores.

-¿Qué otros factores?

-Por ejemplo, un buen nivel de lenguaje está vinculado con la matemática. La matemática necesita procesamiento verbal. Resolver una ecuación, una secuencia matemática, necesita un dato previo, la comprensión de lo que se está procesando. Está probado que los estudiantes que leen todos los días obtienen mejor puntaje que aquellos que no leen.

-Lo concreto es que acá ni siquiera pueden resolver cuentas sencillas.

-Ni hablar del tema de una división, se las complicás un poquito, y hacen agua. Si vos no practicás, si no estás trabajando permanentemente con el tema, te vas quedando. Perdés la práctica.

Para Castro Santander, la lectura ayuda a resolver problemas matemáticos

-Avancemos en el tópico de la escuela...

-En la escuela hemos hecho una reducción tremenda, el tiempo que tiene el docente frente a los alumnos, el tiempo que realmente le puede dedicar hasta que el alumno hace silencio. Cuando ves el tiempo concreto que tienen los chicos para aprender, entendés muchas cosas. Cuando un chico dice “no entendí” el docente se lo vuelve a explicar de la misma manera; el chico lo vuelve a decir —”no entendí”— y se lo vuelven a explicar de la misma manera. Tenemos un problema importante en lo que hace a las metodologías. Vos le podés dar mucho material al docente pero hay que saber usar ese material.

A su vez, el ritmo de aprendizaje no se respeta. Hay chicos que pueden llegar a un muy buen resultado, pero demoran más. Nadie piensa en ellos.

-Antes usted mencionaba lo de la corteza cerebral, ¿se tiene en cuenta a la hora de preparar a los docentes?

-La neurociencia, la neuroeducación, el mismo docente no lo tiene claro. El otro tema es el de las capacidades. Las inteligencias múltiples, cada chico se destaca en algún tipo de inteligencia sobre la que uno debe enfocarse.

-¿Sirve copiar el modelo de otros países?

-Es muy complejo, porque hay que hacer todo un cambio gradual, cultural. Finlandia, por ejemplo, cambio su forma de trabajar, por ejemplo presenta un proyecto para trabajar y ahí intervienen las distintas materias. Se acabaron las materias allí. Pero es un camino de 50 años. Aca lo quieren copiar y no entienden que es muy complejo.