Mendocino creó una empresa de software y prevé llegar a Sillicon Valley - Mendoza Post
Por: Mendoza PostJueves 9 Feb 2017

La historia de Belatrix, una empresa argentina desarrolladora de software que nació en Mendoza, merece ser contada. Es una firma que nació de la mano de su CEO y fundador Luis Robbio.

Según diario La Nación, el primer intento de Robbio como emprendedor fue con una empresa que importaba computadoras: “No le fue bien allí, así que volvió al trabajo al que había renunciado por dedicarse a ese proyecto”, según el mismo matutino.

"Los emprendedores en todo el mundo tienen que aprender a caer y a levantarse. Y en la Argentina, más. Lo que tenemos a favor en la Argentina es que a veces hay un ambiente tan hostil que nos fuerza a ser creativos, y tenemos una capacidad de esfuerzo que a lo mejor no la tienen en otro lugar del mundo", aseguro Robbio a La Nación.

Belatrix hoy cuenta con 500 empleados, posee oficinas en Mendoza, Buenos Aires, Estados Unidos, Perú y Colombia, y presenta un ritmo de crecimiento sostenido de 40% anual.

Según su propio fundador después de la crisis de 2001, a partir de la devaluación, surgió la oportunidad de exportar servicios de desarrollo de software al exterior.

"Ahí empezamos Belatrix, que es el proyecto de tres emprendedores, no de uno solo", cuenta Robbio, quien se apoyó en la colaboración de sus dos hijos para este emprendimiento. "Belatrix era una locura. Estábamos en el interior del país, que normalmente no exportaba servicios de esta naturaleza. No teníamos dinero para arrancar. El país estaba en quiebra y no había créditos bancarios. Había que autosustentarse", recordó ante La Nación.

Y añadió: "El gran desafío es que cuando nosotros salimos, India era la reina mundial de los servicios de desarrollo de software. Y realmente uno se intimidaba por el tamaño de India, por la cantidad de ingenieros que tienen, porque son muy buenos profesionales", dice el emprendedor. El reto al que se enfrentaba no era menor: debía buscar la forma de competir con aquella gran industria. "Y lo encontramos: dejamos de competir con precios y empezamos a competir con calidad, creatividad y tiempo de respuesta".

Después de haberse afianzado en la Argentina, la empresa abrió oficinas en China, país que estaba buscando alianzas con empresas de este perfil para poner en marcha su industria de tecnología informática.

Luego de trabajar durante tres años, decidieron cerrar y trasladarse a Perú. En la actualidad, el 95% de sus clientes están en Estados Unidos, Canadá y Europa. Su próximo paso a dar es instalarse en Silicon Valley.