Mirá que asco es la zona de juegos de la Plaza Independencia - Mendoza Post
Miércoles 11 Feb 2015Miércoles, 11/02/15 atrás
porAna Montes de Oca
Periodista

A menos de quince días de las PASO de capital, ninguno de los candidatos se fijó en que, en la plaza representativa de Mendoza, los niños juegan en un basural.

Lunes por la tarde, tres días después de la lluvia, decenas de niños intentando divertirse en medio de un pantano mugriento. La calesita (uno de los pocos juegos que no están inundados, no gira. 

Ni con la ayuda de los papás o las mamás se puede hacer mover la estructura metálica, pesada, herrumbrada y despintada.

Cada dos segundos se escucha una mamá que grita “¡no te tires que está lleno de agua!” y claro, los niños se suben al tobogán para descubrir, desde arriba, que si se largan caen directamente en un charco de barro y mugre. Y aunque no hubiera llovido, en la Tierra el Sol la mayoría de los juegos no se pueden usar durante toda la tarde porque son de metal y los chicos se queman vivos.

Una familia chilena comentaba sobre la dejadez del espacio: “no se puede creer, aquí debería ser el lugar más limpio de esta plaza y es un enchastre, no entendemos cómo no está cercada esta zona para que los perros no dejen sus necesidades en la arena”. Bueno, eso tampoco se puede llamar arena, hace tiempo que es una mezclilla de tierra, puchos, caca, residuos y botellas.

Mabel Ávila es la persona encargada de Plazas, de la Dirección de Parques y Paseos de la municipalidad de Mendoza. Dijo que “el señor encargado del área no nos avisó que la plaza estaba inundada. Ya lo voy a llamar para preguntarle por qué no nos alertó”.

La realidad es que no es la primera vez que llueve y nadie se ocupa. Ávila dijo que ella lleva poco tiempo en el cargo y que en estos días se estaba hablando el tema de la calesita: “pero para arreglar el engranaje necesitamos una máquina que la levante y no la tenemos, así que estamos viendo de alquilarla”.

También reconoció que no hay planes de cercar el espacio, o de renovar la arena, o de cambiar esos juegos que son hierros candentes. Sí se comprometió a enviar empleados a limpiar.

Mientras tanto las madres no saben cómo calmar los berrinches de los niños que no entienden por qué no pueden ir a los columpios.