La historia oculta detrás del tiroteo en Chacras de Coria - Mendoza Post
Jueves 5 Feb 2015Jueves, 05/02/15 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

El hecho fue tan confuso como conmocionante: el viernes pasado, en la conocida disco Grita Silencio de Chacras de Coria, se registró un hecho de violencia que terminó con disparos de armas de fuego y tres hermanos que resultaron heridos.

Según las crónicas de los diarios locales, que se basaron en partes que dio a conocer la propia policía, todo comenzó el viernes 30 de enero a las 23 cuando los hermanos Cristian, Nicolás y Claudio Cardozo, dueños del boliche en cuestión, comenzaron a discutir con uno de los cuidacoches que hay en la zona.

Según testigos ocasionales, la discusión se tornó más violenta y los involucrados en el hecho comenzaron a intercambiar golpes de puño, hasta que un supuesto “trapito” extrajo un arma de fuego y disparó contra dos de los hermanos, los más grandes. 

El menor, de unos 27 años, sufrió heridas de un arma blanca.

“Cristian recibió un disparo en el muslo izquierdo; Claudio tenía una herida de arma de fuego en la pantorrilla izquierda, además de la mano izquierda; y Nicolás presentaba una herida cortante en el párpado derecho”, según el parte oficial al que accedió el Post.

Las fuentes policiales brindaron un informe con pocas precisiones y muchas dudas

Finalmente, según los testigos, los agresores huyeron corriendo y hasta el día de hoy no se sabe nada de ellos.

Hasta acá podría tratarse de un hecho policial más, donde aparecen involucrados los siempre denostados “trapitos” y cuyo contexto es la usual trifulca a la salida de cualquier boliche.

Sin embargo, en esta ocasión hay una serie de condimentos que escapan a esa lógica casi lineal de las crónicas policiales. El Post pudo reconstruirla gracias a un testigo presencial, una fuente judicial, un inspector municipal y el testimonio de un empleado de “Grita Silencio”.

“No hubo ningún cuidacoches, lo que pasó fue otra cosa, un pase de facturas”, dijo este último, quien reporta laboralmente en esa disco y conoce en detalle a los hermanos Cardozo.

-¿Pase de facturas? ¿De quién?

-De los dueños de Wish y Picasso. No puedo decirte mucho más.

-¿Y qué estarían reclamando?

-Son negocios, guita. Uno de los Cardozo es socio de gente de la Municipalidad de Capital. Por ahí viene la mano. No me hagas hablar, por favor. Los Cardozo son pesados, están en temas complicados.

Los dueños de Picasso, en la mira por el "apriete"

-Está bien, solo una cosa más: ¿Dónde entra acá el tema de los cuidacoches violentos?

-(Risas) No existe, lo de los cuidacoches lo dijeron los Cardozo para no levantar sospechas. ¿No te parece raro que todavía no detuvieron a nadie?

Los vínculos mencionados por el informante son reales. Por caso, uno de los hermanos Cardozo, Claudio, es quien regentea el persa de la calle Salta 1070, frente al Hospital Central, junto al ex jefe de Comercio de la Municipalidad de Capital, Carlos De Pasquale y el inspector Francisco “Paco” Castillo. De este último, Claudio es primo, al igual que sus dos hermanos, Cristian y Nicolás.

“Son gente complicada los Cardozo, pero los dueños de Wish y Picasso también son pesaditos. Se la tienen jurada a De Pasquale por una deuda de 80 mil pesos de hace varios años”, admitió a este diario un inspector de la comuna de la Ciudad de Mendoza.

Una trama que llega hasta la Municipalidad de Mendoza

-O sea que existe un vínculo real entre los Cardozo y la Municipalidad.

-Sí, sobre todo el hermano del medio, Claudio. Pero el vínculo es directo: los tres son primos del inspector Paco Castillo. Lo demás ya lo sabés, es lo que publicaste en tu nota sobre el persa del Hospital Central, incluido lo de Cristian Cardozo.

-¿Qué es lo de Cristian Cardozo?

Castillo hizo cerrar negocios que compiten con "su" persa

-Estuvo preso por robar equipos de gas natural de automóviles que levantaban los municipales. Ahí tenés otra relación con el poder.

-¿Por qué alguien podría querer pasarles factura a los Cardozo?

-Es difícil, porque están en muchas cosas. Andá a saber. Lo que sí es un cuento es la historia de los cuidacoches.

Las fuentes coinciden en varios puntos, el principal es el de la participación de los supuestos “trapitos”. Eso jamás ocurrió.

“No hubo ninguna discusión, vinieron un par de muñecos y les dispararon a los dueños del boliche. Yo estaba ahí, no me la contaron”, dijo al Post uno de los testigos del incidente.

-¿Eran cuidacoches?

-No, no eran cuidacoches. De hecho, yo siempre voy a Grita Silencio y los cuidacoches son siempre los mismos. Estos eran otros.

-¿De dónde salió la versión de los “trapitos” entonces?

-Después de que pasó todo el quilombo y vino la policía, gente del boliche nos vino a aclarar que se había tratado de un grupo de cuidacoches que hacían bardo.

-¿Por qué no creer que puedan ser cuidacoches entonces?

-¿A vos te parece que un grupo de cuidacoches va a estar armado? Yo nunca ví algo así. Aparte, los cuidacoches de ahí son otros, siempre están los mismos.

Los cuidacoches, el eslabón más débil

Colofón inconcluso

¿Qué pasó realmente el viernes por la noche en la puerta de Grita Silencio? ¿Qué le reclamaron a los dueños de esa disco? ¿Por qué los hermanos se niegan a hablar del tema?

Esas y otras preguntas aún no tienen respuesta. O tal vez sí: ¿Tendrán temor los Cardozo de que puedan quedar al descubierto sus desaguisados en caso de referirse a esta cuestión?

Muchos secretos persisten aún detrás de lo sucedido el pasado 30 de enero, el más importante tiene que ver con las personas que atacaron a balazos a los dueños del local de Chacras de Coria.

Hay que tener en cuenta que los Cardozo se mueven en un submundo donde no existen los contratos en papel y las deudas se cobran con sangre.

Las fuentes que hablaron con el Post aseguran que esta fue la primera advertencia. Con violencia, pero sin intención de matar.

Por caso, los hermanos fueron dados de alta pocas horas después de haber sido heridos, luego de haber ingresado al Hospital Central. Sus heridas no eran de gravedad.

¿Hasta dónde puede escalar el conflicto? Es imposible saberlo. Como dijo uno de los consultados para esta nota, "depende de la voluntad de pago de los Cardozo y la paciencia de los acreedores".


Nota del Editor: Claudio Cardozo se presentó en la redacción del Post y negó parte de la información aquí relatada. "Soy un empresario honesto, no estoy en nada raro", dijo a este medio.