Conocé qué contamina el aire de las ciudades y qué efectos produce en el cuerpo.
Cómo te afecta la contaminación del aire de tu ciudad
La contaminación del aire es uno de los temas que más afecta la salud. Ya sea por sus efectos o por la capacidad inmediata que tenemos de observarla, el tema preocupa enormemente a los ciudadanos.
La polución se acumula sobre la ciudad debido a la climatología, el tráfico y la falta de lluvias. Pero, ¿tan perniciosa resulta? Lo cierto es que el invierno y muchos otros factores están también detrás de muchos de los efectos. Lo que no le quita culpa a la contaminación, publica el sitio Hipertextual.
En qué consiste la contaminación del aire
Cuando la capa de aire contaminado puede percibirse a simple vista es lo suficientemente densa, como para sospechar que los niveles de contaminación han alcanzado los límites marcados por la OMS.
La contaminación se acumula debido a la falta de viento, lluvia y por culpa de la inversión térmica.
Los componentes principales de la contaminación son el NO2, usado como uno de los indicadores principales, el S02, el O3 y las partículas en suspensión, muy peligrosas.
Los factores
Los vehículos, la industria y nuestras acciones suelen producir diversos tipos de gases y partículas que se acumulan en la atmósfera. La cantidad y velocidad a la que producimos estos gases es un factor crucial. Pero no es el único.
El clima es el otro factor determinante. Normalmente en una gran ciudad, como en el actual caso de Madrid, se unen varios aspectos negativos. Uno de ellos es la falta de lluvias, indispensables para arrastrar las partículas de la atmósfera y limpiar los gases nocivos acumulados.
El aire frío, más denso, se queda atrapado en las capas inferiores mientras que el aire más cálido sube hasta las capas superiores impidiendo que se mezclen las dos masas.
Si no hay viento ni lluvia, la nube se queda posada como si fuera una sucia boina urbana, esperando a que llegue otro clima. La contaminación del aire suele desaparecer con alguna variación de temperaturas o con la aparición de un frente de presión que trae viento o lluvia, pero pueden pasar semanas hasta que ocurra.
Cómo te puede afectar
NO2: es uno de los indicadores principales de contaminación del aire, aunque no es el más nocivo. El dióxido de nitrógeno se produce principalmente por los vehículos como producto de la oxidación del NO. Aunque sus efectos no son tan perniciosos, juega un papel fundamental en producción de ozono en la atmósfera, otro indicador contaminante, y también en la formación de partículas en suspensión, el aspecto más peligroso de la contaminación del aire. También puede provocar la precipitación de lluvia ácida, aunque muy suave.
El aumento en la contaminación del aire, en forma de NO2 y partículas en suspensión está relacionado con el aumento de enfermos respiratorios.
SO2: el dióxido de azufre es emitido principalmente por la industria, aunque se produce en mucho tipo de combustiones, incluyendo a los motores de nuestros vehículos. Este es el principal causante de la lluvia ácida, pudiendo reaccionar en las capas más altas para volver a caer como ácido sulfúrico. Por suerte la emisión de este gas no es muy alta, normalmente. Sus efectos son bastante agresivos, pudiendo agravar o provocar lesiones en el tracto respiratorio o mucosas (como en los ojos).
O3: el ozono si bien es un componente esencial de nuestra atmósfera, indispensable para la vida sobre el planeta, resulta muy perjudicial en las capas más bajas. Es altamente oxidante y pernicioso para la salud humana. Hay una evidencia en el aumento de mortalidad y la cantidad de ozono, a pesar de que hay varias compañías abogan por los supuestos "beneficios" para la salud, no demostrados, de usar el ozono en bajas concentraciones.
Partículas en suspensión: este tipo de contaminación del aire es la más perjudicial de todas. Pueden alojarse en nuestros pulmones, acumulándose y bloqueando los bronquiolos o provocando infecciones. Las partículas en suspensión están asociadas a cardiopatías, neumotpatías y cáncer de pulmón entre muchas otras cosas.
La calefacción nos enferma
Hay varios estudios que apuntan a una relación directa entre el descenso de la calidad del aire y el aumento de problemas respiratorios entre los ciudadanos, especialmente entre personas que se consideran dentro del factor de riesgo. Pero también hay que tener en cuenta que el ambiente frío propicia el que nos pongamos enfermos.
En los meses fríos es muy sencillo contagiarnos de virus y bacterias por el contacto directo y el uso de sistemas de calefacción.
Los meses de invierno suelen reunir más a las personas en lugares cerrados y con calefacción. Los aparatos de aire son excelentes difusores de virus y bacterias. Si a esto unimos ese contacto más común durante los meses fríos no es de extrañar que la gripe y los resfriados, además de varios problemas respiratorios, campen a sus anchas por lo que no solo podemos echarle la culpa a la contaminación del aire.



