Anoche, Jorge Lanata mostró cómo el Congreso funciona cada vez más como una "escribanía", sin debate y con resultados que ya se conocen de antemano.
Según Periodismo para Todos, el último "supermiércoles legislativo" la sesión duró 17 horas y terminó a las 5.20 de la mañana en la Cámara de Diputados.
En el informe se ve cómo los diputados se levantan cuando empieza la sesión y cuando hablan los exponentes no hay casi nadie escuchándolos. "Los discursos se hacen para el diario de sesión", comentó el analista político Rosendo Franga.
La ley que se votaría en la sesión era el presupuesto, que marcaría los pasos del próximo gobierno. Por supuesto, fue aprobado por la mayoría oficialista.
Durante el debate, los diputados se paraban, se iban del recinto. Los que se quedaban, tomaban mate, conversaban, casi nadie escuchaba la palabra de los colegas.
Después de ese debate llegó el de la creación del Ente Nacional de Desarrollo Deportivo. Luego, una ley modificatoria de la actual Ley Nacional de Deporte. Por último, otra ley que permite que las causas por delitos sexuales contra menores no prescriban nunca.
En la Argentina, los diputados se reunieron 7 veces en lo que va del año; los senadores, 9. En 2003, el presupuesto era de 400 millones de pesos y hoy es de 10.665 millones. En 2016 va a aumentar un 19 por ciento.
En 2003, trabajaban 9600 personas. Ahora, 16.268. Con Amado Boudou se produjo el mayor aumento en el personal en la Cámara Alta. Mirá el programa completo.



