Es uno de los hoteles emblemáticos de Mendoza, pero tiene una deuda descomunal. El Post te cuenta la trama de peleas y sospechas que llevaron a esa situación.
La sorprendente historia detrás de la deuda millonaria del Intercontinental
El pasado 4 de diciembre, la sociedad mendocina se sorprendió cuando trascendió que el emblemático hotel Intercontinental había solicitado a la Justicia que le permitiera concursar sus deudas, a efectos de evitar una casi segura quiebra.
Se supo gracias al fallo del juez Pablo González Mansanes, que permitió la movida y dio plazo hasta el 14 de abril del año que viene para que se verifiquen los créditos por cobrar de la sociedad KLP Emprendimientos SA, operadora del Intercontinental y su casino, el Winland.
KLP presentó un recurso de amparo que está a la espera de la respuesta de los jueces
La deuda que acumuló esa firma se eleva a más de 400 millones de pesos y se reparte entre casi 300 acreedores.
En ese contexto, aparece otra dificultad para KLP, en este caso referida al Winland: parte de sus deudas están relacionadas con la actividad del juego, lo cual hace que se viole la Resolución 225 de 2001 del Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC), que reza que los casinos no pueden tener deudas impositivas con la Provincia de Mendoza.
Si esto sucediera, la norma es tajante: automáticamente debe caducar la licencia. Por ese motivo, KLP presentó un recurso de amparo que está a la espera de la respuesta de los jueces.
Mientras esto ocurre, el titular del IPJyC, Carlos Bianchinelli, decidió hacerse el desentendido. "No me consta que el Winland tenga una deuda porque no cobramos los impuestos", dijo hace unos días.
Al mismo tiempo, aseguró que pidió un informe a la Fiscalía de Estado para saber si el casino puede seguir operando. No obstante, fuentes cercanas a Bianchinelli aseguraron al Post que este no pondrá “palos en la rueda” a KLP.
¿Cómo sigue la cuestión? Bajo la supervisión del juez González Mansanes se iniciará un período de negociación con los acreedores a partir de setiembre del año que viene. Luego de ese proceso, que se extendería hasta marzo de 2016, se podrá determinar si KLP logra normalizar su situación frente a aquellos a los que les debe o refrenda su quiebra.
Haciendo historia
Para entender el derrotero que hoy vive el Hotel Intercontinental, junto al casino Winland, hay que retroceder hasta el año 2013, cuando empezaron a pelearse dos pesos pesados, en esos días asociados. Todo ello desembocó en un litigio judicial que desembocó en la salida escandalosa de uno de los socios, Rafael Garfunkel.
La historia fue revelada por quien escribe estas líneas a principios de octubre: en esos días, un cuerpo de técnicos de la Unidad de Información Financiera (UIF) arribó a Mendoza y se dirigió al subsuelo del casino Winland a efectos de analizar documentos de diversa índole en el marco de una serie de denuncias cruzadas que rozaban, en teoría, el delito de lavado de dinero.
La indagación de los especialistas ocurrió en el marco de la mencionada pelea: por un lado, la firma gerenciadora denominada Zulú, integrada por Luis Olivares y Zunilda Torres, un matrimonio en disolución en esos días.
Por el otro lado, KLP, integrada por otras dos firmas: Grupo 5 y Promotora. La primera, integrada por Rafael Garfunkel —tío del mediático Matías Garfunkel— y Pablo Marcelo Goldszier; la segunda por los rusos Oleg Starovoyt, Alexander Oseev, Vladimir Yurin y Serhiy Dolhanov.
Entre los socios comenzó una fuerte disputa por la “caja”, en la cual terminó terciando la Justicia local cuando decidió intervenir el Winland el 12 de septiembre de 2013. Todo ello luego de que KLP denunciara a los responsables de Zulú por irregularidades, desvíos de fondos y hechos de fraude que aún están siendo investigados en la justicia local y donde aparecen las sospechas de que se habría blanqueado dinero.
En ese contexto, KLP obtuvo una medida cautelar que implicó el “corrimiento” de la sociedad de Olivares del control de la caja y de la recaudación total del Casino del Hotel Intercontinental.
Entre los socios comenzó una fuerte disputa por la “caja”
En ese marco, la UIF empezó a indagar en el origen y destino de los fondos y operaciones concretadas por Zulú y Olivares, quienes estuvieron al frente del Casino hasta que se dispuso una intervención recaudadora.
El mismo organismo, encargado de controlar el lavado de dinero, accedió a documentación que compromete a los actores de esta trama y les ha advertido que tendrían que haber sido “más estrictos” a la hora de manejarse contablemente. La postal de esas irregularidades es el hallazgo de una factura por 22 millones de pesos que fue abonada al contado, violando todas las normas financieras vernáculas.
Ese documento encendió las alarmas de los investigadores e incluso de los abogados del Hotel Intercontinental, quienes advirtieron a que ese descubrimiento por parte de la agencia antilavado complicaría la existencia de todos los involucrados en la disputa judicial. ¿Qué se esconde allí, lavado de dinero, fuga de capitales, evasión impositiva? ¿Todo ello junto?
No se trata del único documento que prendió las alarmas de los sabuesos de la UIF. Hay docenas de irregularidades que fueron observadas incluso por los veedores del Winland. Algunas de ellas:
-Al realizar una consulta en la opción de máquinas re facturadas del sistema SOL2000, se obtuvo como resultado que en el mes de setiembre existen re facturaciones varias, sumando un total de $278.478,88 netos ($500.691,08 en valor absoluto) distribuida en 581 máquinas (casi todo el parque actual de máquinas).
-Situaciones similares han sido detectadas e informadas en fecha 07/10/2013 y en informe de auditoría de fecha 21/08/2013.
-Se detectó en las rendiciones de gastos que Zulú presenta al juez la existencia de facturas apócrifas (según listado de AFIP).
-Se detectó desde que comenzó la auditoría un significativo aumento en la facturación de gastos corrientes que no se condice ni con el consumo ni con inflación.
-Se detectó que Zulú no está cumpliendo con el pago de algunas cargas fiscales que le corresponden.
-Se detectaron re facturaciones y diferencias en conceptos variados, cambios de pozos acumulados sin que se detecte la razón de ello y todo tipo de anomalías respecto de las maquinas que están conectadas al sistema (respecto del cual se fueron detectando adulteraciones en los registros.
-Se negó el libre acceso a la UIF en su inspección y sólo se los dejó ingresar luego de que llegara uno de los abogados de la sociedad.
Quizás el punto más polémico fue la negativa de acceso al Oficial de Cumplimiento y la imposibilidad de llevar adelante las obligaciones que impone la ley de lavado de dinero.
Las denuncias se cruzan entre sí y se superponen unas a otras. Socios que se señalan ante la Justicia, divorcios que desnudan patrimonios ocultos e investigaciones que complican los negocios de todos los involucrados.
Ya lo dijo alguna vez Napoleón Bonaparte: “En los negocios de la vida no es la fe lo que salva, sino la desconfianza”.



