Postal de las PASO: un domingo totalmente guionado

La columna de Cynthia García para el Post.

Postal de las PASO: un domingo totalmente guionado

Por:Cynthia García
Periodista

 Cuando se abren las urnas se terminan las palabras. Y cuando los votos se cuentan, se mueren las operaciones. Mientras el escrutinio continúa hacia los números definitivos y el horizonte electoral se traslada al 25 de octubre, quedan atrás días frenéticos de aprietes mediáticos, frases inclasificables y denuncias vacías.

La tarde del domingo en los bunkers porteños estuvo marcada por la intensa lluvia y episodios tan disímiles como la aparición de Elisa Carrió con unos ridículos anteojos o las acusaciones de robo de boletas del PRO, que se replicaron en las radios y las redes sociales, pero que no tuvieron correlato en la Justicia.

El periodista y precandidato a diputado nacional Fernando Niembro sostenía: “Nos están robando boletas en todos lados”. Este lamento que se repetía sistemáticamente entre los postulantes del PRO, pero la precandidata a la presidencia por la Coalición Cívica - ARI iba más allá: “Están construyendo el fraude”. Fiel a su estilo apocalíptico, Carrió agregaba que “Dios va a hacer sonar el escarmiento”.

En la alianza Cambiemos continuaron con sus ideas guionadas. A su regreso de Miami, el jefe electo del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se sumaba al coro macrista: “La mayoría de los argentinos eligió un cambio”, sentenciaba mucho antes de las 18 horas.

Y más allá de los pronósticos más o menos acertados, las contingencias propias de toda acto eleccionario (ausencia de fiscales, faltante de boletas, demoras en la apertura y el cierre de las mesas, lentitud en el recuento) fueron el blanco al que apuntaron los guionistas del discurso del PRO: ante la imposibilidad de celebrar una victoria con globos amarillos y baile al ritmo de Tan Biónica, había que cerrar filas detrás del voto electrónico.

Mauricio Macri calificó de “arcaico” al sistema de votación antes de promocionar la boleta única electrónica usada para los comicios de la capital. “Esto va a ser una noche larga, así que prepárense, con este sistema electoral hasta la madrugada no vamos a saber a ciencia cierta los resultados”, anticipó luego de convidar con facturas a las autoridades de su mesa y los periodistas que cubrían su sufragio.

En igual sentido, sus ¿compañeros? del partido respetaron a rajatabla la estrategia y los lineamientos dialécticos dictados por el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba: lamentos mediáticos de irregularidades por la tarde, exaltación de las bondades del voto electrónico por la noche. Sin embargo, cuando los guarismos resultaron aceptables para Cambiemos, cambiaron. Sí, ya no tenía sentido sugerir un fraude en unas elecciones que los deja en posición de aspirar a un balotaje.

“Si no pueden fiscalizar una elección, ¿qué poder tendrán para gobernar?”, era el razonamiento que se replicaba entre los adversarios de Macri, mientras los analistas de los grupos mediáticos concentrados se indignaban porque “el kirchnerismo goza de buena salud”.

En la provincia de Buenos Aires los primeros números parecían dejar en el olvido la operación contra Aníbal Fernández. La fantochada montada por Jorge Lanata en el departamento de Carrió parece no haber afectado al Jefe de Gabinete, quien aventajaba a Julián Domínguez. En la semana, Aníbal había deslizado que hubo “fuego amigo” en las sucias manipulaciones que se dieron, algo que quedó flotando en el aire al ver la inoportuna presencia de Domínguez bailando en el programa de Marcelo Tinelli.

Y hablando con humor de estrellas de la TV: ¿habrá futuro uruguayo para Mirtha Legrand? Susana Giménez anunció al mismo tiempo su voto por Macri pero que emprenderá un año sabático de viajes “como Marco Polo”. Para matizar, Moria Casán subió a Twitter una foto junto a Karina Rabolini, mujer de Daniel Scioli, haciendo la V de la victoria.

Pero ninguna de estas divas de la pantalla superó a la otra pantalla que terminó siendo la imagen de la jornada: el teleprompter de Macri. En una foto que el economista Lucas Llach publicó desde el escenario de Cambiemos, se lo ve a Mauricio de espalda y, de frente, el ya famoso apuntador electrónico. La pobre performance como orador del jefe de gobierno porteño hace pensar que mucho no le sirvió.