De Spotlight al Próvolo: la película que reveló los abusos en la Iglesia - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMartes 26 Nov 2019Martes, 26/11/19 atrás

El fallo de este lunes, emblemático, que condenó a duras penas a los curas del Próvolo por abuso sexual de niños sordos en Mendoza, dejó gratificación en los familiares de las víctimas. Pero también un gusto amargo en la boca.

Porque se trata de la punta del iceberg, de la manifestación tibia de algo que viene ocurriendo desde hace décadas y décadas en el seno de la Iglesia Católica.

Fue muy bien descripto en la película Spotlight, conocida en Argentina como "En primera plana", donde se muestra cómo un equipo del diario Boston Globe destapó un caso de abusos dentro de ese culto que involucraba a toda la institución. Su trabajo mereció el Pulitzer.

El mérito fue de cuatro periodistas: Ben Bradlee Jr., Michael Rezendes, Sacha Pfeiffer y Walter Robinson. Gracias a su trabajo, 87 curas de Boston fueron acusados de abusar de niños.

Un caso que se remontaba a décadas antes y que había sido silenciado por abogados y la propia Iglesia, pero también por una sociedad en la que el peso de la religión era muy importante. Tanto que algo así se escondía debajo de la alfombra. Hasta que la basura acumulada salpicó a todos.

La película sigue el minucioso proceso de investigación del 'Boston Globe', que vio cómo una pequeña columna de opinión fue creciendo hasta convertirse en un caso que dio la vuelta al mundo y que puso en el foco de la opinión pública los abusos de curas a niños menores. Abusos que eran escondidos y considerados como "manzanas podridas" dentro de la institución.

Lo que Bradlee, Rezendes, Pfeiffer y Robinson demostraron es que lo que estaba podrido era todo el árbol. La propia Iglesia.

Su trabajo provocó la renuncia del cardenal Bernard Francis Law por demostrarse que era consciente de todo el entramado. En aquel momento su diócesis tenía más de 450 demandas por casos de ataques sexuales.

La persona que lo había nombrado, Juan Pablo II, le designó a pesar de todo ello como arcipreste de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma. No hay remate.